El reencuentro de dos mujeres tras años de distancia. Una oscura historia del pasado que reclama un final.
El arco iris de neón de la Rainbow, la discoteca del pueblo, atrae a los más fiesteros cuando los bares empiezan a cerrar. Entre los jóvenes arracimados a la entrada y bajo una de las escasas farolas, dos chicas acorralan a Olivia. Pronto los vítores de pelea se mezclan con la música que sale al exterior por la puerta del recinto. Las vacaciones están llegando a su fin. Y con el las escapadas con la pandilla, las persecuciones al chico que a una más le gusta. Hasta que el sonido de un guantazo paraliza la escena, un relámpago fugaz que separará a dos primas para siempre. ¿Es posible perdonar una antigua agresión? ¿Dejarán de hablarse sin comprender que sucedió aquella noche? Tal vez los incidentes del verano oculten algo a lo que no quieren enfrentarse y que es lo que de verdad importa: nadie, por más que se lo proponga, sale indemne del limo.
Demasiado destartalado, no consigues conectar unos hechos con los otros ni siquiera al final. Aunque refleje bastante bien los noventa, yo no concibo, desde mis 20 años (en los 90), que una chavala de 15 se meta una raya de coca. Sí toda la situación respecto a la mujer, a su libertad sexual, que en esos años era inexistente, especialmente en los pueblos.
Impresionada por la lectura de una historia que nos apela como mujeres adultas a hacernos cargo de nuestra carga adolescente, que solemos olvidar y enterrar porque duele y contiene muchos episodios desagradables. Aún así, a pesar de que el ambiente es oscuro y difícil, de que la vida en los pueblos dista mucho de ser algo idílico, la lectura se disfruta muchísimo. Ojalá pronto contar con nueva novela de Rosa. 🖤🖤🖤🖤🖤
Guau. No sé ni cómo describir este libro. Cómo escribe Rosa Jiménez, qué maravilla descubrir autoras así, he disfrutado muchísimo con su narrativa. Solo por eso este libro merece la pena. Una historia sobre el sentir del paso del tiempo, la amistad, la rapidez de la adolescencia y sobre el cambio -menos mal- de cómo concebimos las relaciones interpersonales como sociedad desde finales de los 90 a la actualidad, plasmado con muchísima belleza. Sin duda se cuela en mi TOP 3 de este año, de 10.
Me ha costado conectar con la historia, supongo que por la forma de escribir de la autora con la que no he conectado mucho y que lo fui haciendo ya al final del libro. Por esto mismo a veces me salía de la historia y me costaba reconectar. Intuyo que el no haber podido leer con continuidad debido a la falta de tiempo haya afectado mucho al no adentrarme del todo cuando leía. No ha sido hasta estos últimos días en los que he podido pararme a leer detenidamente y no a saltos, así que no me importaría volver a leerlo. Me gustaría leer más de la autora porque la historia que relata sí que me ha gustado.
Cuenta la historia de dos primas que tras un suceso su relación no vuelve a ser la misma. Una historia que muestra el paso del tiempo, la amistad, la adolescencia y el cambio, muy importante. Por otro lado el machismo siempre está presente y las mujeres son las que terminan en mal lugar. Frustrante.
Erica... me cayó mal desde el principio, no me gusta su amistad ni su persona. Y en cuanto a los personajes y la relación entre ellos sí que las he sentido reales más que unos simples personajes inventados.
En general, me ha gustado. Está bien escrito, pero no conecto del todo con la forma. 3⭐
Llegué a este libro gracias a las novedades de la biblioteca de mi ciudad y me encantaría seguir leyendo a Rosa Jiménez. Con una prosa adictiva y saltos en el tiempo, El limo narra las hazañas veraniegas de dos primas adolescentes en el pueblo. A lo largo de las páginas se transitan los recuerdos y los remordimientos del pasado y el perdón en el presente.
"Pienso que la memoria es una ambulancia que recorre el cuerpo, tenaz, sin rumbo fijo, en busca de heridas. Hasta encontrarlas".
m'encanta m'encanta com està escrit pero es raro de collons!!! una trama en la que no passa aparentment res pero passa el temps, passa la vida i pesen les culpes es llig rapidíssim pero no es per a res lleuger, es dur pq parla de temes que ho son... estic segura que quan rosa traga algo més ahí estaré jo per a llegirho
La estructura esta muy mal construida, el personaje de Aitor no tiene razón de ser, hay pasajes larguísimos sobre cosas irrelevantes y luego cosas importantes las despacha en un párrafo. Descripciones innecesarias, métaforas y símiles que no sirven para nada porque no dicen nada... Trata temas súper interesantes como el abuso sexual en dos casos muy diferentes, el consumo de drogas, la vivencia de la enfermedad de un familiar... pero se revuelca en sus metáforas vacías y lo concluye todo con una frase lapidaria digna de un pie de foto de Instagram, que ha adornado con catorce puntos innecesarios. Todo. Absolutamente todo. Cualquier cosa suena más profunda si añades puntos. Pero no lo es. No. Pongo mi comentario en oculto porque no me gusta ser tan mala en mis reseñas, es que esperaba mucho de este libro y me he sentido decepcionada, sobre todo viendo el talento que tiene para la fotografía. Tened todos muy buen día chicos.
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La forma de escribir de Rosa es fascinante. Marcando el ritmo en cada frase, acelerando y deteniendo el tiempo. "Querer que te miren. Odiar que lo hagan". Mi adolescencia fue mucho menos interesante que la de Vera, nuestra protagonista, pero el retrato de la adolescencia que hace es perfecto. Los saltos en el tiempo a lo largo de la historia pueden despistar pero a la vez te dejan con ganas de más. Es muy interesante cómo aborda el tema del perdón y la culpa. En general es una lectura muy dinámica y rápida y a la vez te obliga a masticar cada momento y quedarte pensando en lo que acabas de leer.
la he devorado. novela del dolor y del verano, que son dos conceptos que están muy unidos. las únicas dos pegas que tengo son el final, que me parece abrupto y frío (y no por lo que pasa, sino por cómo está desarrollado) y algunos personajes... sé que todos son personajes atípicos, pero en mi opinión algunos tienen características que no concuerdan con cómo hablan y actúan. de todas formas, espero que rosa jiménez escriba otros libros, que me los leeré :)
Una novela brutal que te atrapa desde el primer capítulo. Por fin alguien se atreve a asomarse al tabú de la culpa y la rabia femenina, a esas verdades que nos da miedo mirar dentro de nosotras. Como en un mosaico de pensamientos y recuerdos, la autora consigue plasmar el discurrir de la conciencia. Imposible no verse reflejada. Simplemente imprescindible.
[3,5⭐️] El limo es un sedimento transportado en suspensión por los ríos y por el viento, que se deposita en el lecho de los cursos de agua o sobre los terrenos que han sido inundados. Al igual que en la naturaleza, los humanos tenemos nuestro propio limo, nuestro propio poso que anida en el fondo de nuestro ser cuando algo se desborda y nos inunda. A veces ese sedimento tiene forma de pena, otras de rabia, de culpa, de vergüenza… O puede combinar varias de ellas.
La historia de "El Limo" transcurre entre las aceras, los garitos y las charcas de un pueblo español donde todos se conocen. Vera y Olivia son dos primas que pasaron su infancia juntas y, tras un acontecimiento convulso durante su adolescencia, dejaron de hablarse. Después de este episodio sin contexto arranca una historia que funciona a base de saltos temporales entre la infancia, la adolescencia y la adultez de su protagonista (Vera), su relación con su prima y con los habitantes del pueblo.
Aunque la infancia y la adultez forman parte del trayecto vital de la protagonista, “El Limo” se basa esencialmente en su despertar adolescente. Es sobre todo una historia de intensidad, hormonas y primeras veces (amistad, drogas, sexo…). Una historia en la que Rosa Jiménez nos lanza al abismo de los silencios enquistados, de los perdones lastrados por el tiempo y de esos monstruos que, desde siempre, han arrastrado las mujeres.
“El Limo” es una novela de perdón, pero también de culpa y rabia con voz de mujer. Sus protagonistas femeninas deambulan a lo largo de los años con piedras en los zapatos con las que les cuesta caminar, avanzar, ser.
Termino asumiendo que la obra de Rosa Jiménez es buena. Tiene una prosa dulce y está repleta de una fauna de personajes y de diálogos riquísimos. Pero, siento decir que en mi caso ha llegado en un momento complicado. Mis dos últimas lecturas, “Només pluja, només terra, només fang” (Montse Albets) y “Papá nos quiere” (Leticia G.Dominguez) han sido dos titanes que la han empequeñecido. Venía de resquebrajarme emocionalmente con ellas y, a pesar de la dureza de la que habla la historia de Jiménez, no ha podido dejar la huella que sí dejaron sus predecesoras. Sé que las comparaciones son odiosas, pero El Limo no ha conseguido dejarme un poso de 5*.
Yo siempre fui uno de esos adolescentes urbanitas traumatizado por no tener pueblico en verano. En septiembre escuchaba con genuina envidia a los colegas contarte sus andanzas y aventuras en ese entorno salvaje y mítico del que parecían volver crecidos y un poco más mayores que tú. 30 años después, a este libro le debo haberme quitado el trauma de un plumazo. Gracias a "El Limo", ya no hecho nada de menos no haber tenido pueblo en mis veranos quinceañeros. Eso sí, lo mismo me ha dejado otro trauma para los próximos 30 años porque su estilo rabioso, seco y directo ha sido un buen bofetón de realidad, de los que espabilan. Como la bofetada en la puerta de la discoteca "Rainbow" que aún resuena en mi cabeza semanas después de haberlo leído. Recuerden la sabia advertencia del refranero popular: "pueblo chico, infierno grande"
Por fin una novela de una autora contemporánea con personajes que no son completamente planos o están situados en el esquema "pobrecita mujer contra el mundo".
Las protagonistas de El limo sufren las consecuencias de una sociedad patriarcal (y qué consecuencias), pero no son clichés. No son moralmente irreprochables. Hay mucho dolor y mucha soledad y los personajes intentan combatir ese dolor y esa soledad como pueden. O como les dejan.
Hay muchos temas en la novela: las primeras veces, el sexo como jerarquía de opresión, el perdón, la influencia del pasado en el presente... Quizá demasiados temas, pero la lectura es ágil y amena. Y está muy bien escrito; algo que también se echa de menos en ciertas novelas contemporáneas.
Esta novela se siente como un mazazo en el pecho. Es ambiciosa, está fabulosamente bien escrita, tiene un estilo envidiable, y unos personajes (sobre todo, los tres femeninos principales, Vera, Olivia y Erica, así como el del padre de Olivia) magníficamente trazados. La voz de la escritora es auténtica y poderosa, y resulta muy fácil empatizar, o al menos entender, la rabia y el hastío de las dos primas con el mundo. Es una novela que te mantiene atrapado, y al ser corta, te la lees en poco tiempo, aunque muchas de sus páginas son para releerlas y disfrutar de cómo están escritas de una forma pausada. Muy recomendable.
La historia tiene un planteamiento aparentemente sencillo y directo, pero el core es profundo. El texto reúne una forma muy aguda de narrar, un ritmo vivo, la agilidad para pasar de lo simple a lo desgarrador con el lenguaje preciso, reflexiones menos oídas sobre la rabia, la culpa, las marcas, el abuso, la identidad, lo social, la juventud, el colapso y la vida que sigue. Los saltos temporales ayudan al juego escurridizo y parcial de la memoria.
Otro punto a favor: pocas/os autoras/es consiguen un acierto en su primera novela. A seguirle la pista.
Los veranos en el pueblo... Para los que crecimos así, este libro nos trae muchos recuerdos, y es fácil sentirse identificada con muchas historias. Afortunadamente no todas tuvimos los finales trágicos que se desprenden de esta. Me ha resultado entretenido de leer, aunque en ocasiones la línea del tiempo es algo confusa y tuve que volver atrás.
Subió de 3 a 4 estrellas, por el placer que me dejó la narrativa de esta mujer. Su estilo es fresco y creativo. La historia me hizo reflexionar sobre tanto limo que vamos acumulando a lo largo de nuestra vida y que, si queremos vivir lo mejor que se pueda los últimos tramos de nuestra existencia, es el limo hay que limarlo.
“La voz del Urraca. Bonita, profunda. Una voz que fue una promesa antes de ser una sombra que nos acogía a todos bajo ella para esnifar, para colocarnos y olvidarnos de ese dolor ubicuo que nos recorría, que era la madre de todas las pandillas del pueblo, la loba capitolina con sus mamas rebosantes de estupefacientes.”
“Nadie, por más que se lo proponga, sale indemne del limo”
Una novela para entender que el tiempo es breve, que los silencios son necesarios, que el perdón no es necesariamente eso que siempre nos han enseñado. Personajes sólidos, una narración fluida y un estilo muy contemporáneo.
Una prosa exquisita y bien cuidada, con saltos en el tiempo que te atrapan en la historia. Temas muy necesarios tratados de forma espléndida. Un libro que se coge desde la primera página y no se puede parar de leer.
Uf, vaya pedazo de novela. De esas que te dejan después mirando al techo. Puede que sea por el ritmo que tiene, pero te atrae desde el principio. Después los personajes enganchan porque no son clichés.
Y el final no sabes si es bueno o malo para las protagonistas. Lo acabé hace unos días y aún estoy pensando en ello.
Te lees el libro en nada, pero después te quedas pensando en lo que pasará con las protagonistas. He leído en algún sitio que es la primera novela de la autora. Me voy a leer las siguientes.
Se pueden sacar cuatro frases/párrafos del libro. El resto, se trata de tergiversar una sinopsis bien redactada que llama la atención. Eso sí, está muy bien escrito.
“Los profesores no sabían cómo actuar. Nadie los había preparado para enseñar a amar la vida. Y el dolor se abría paso. Brillante. Terroso. Deshilachado.”
“Después de tantas broncas, de tanto querer cambiarla, tiene su propia momia a la que cuida y adecenta”.