Un relato sorprendente y revelador en el que la cómica Carmen Romero narra cómo vivió el suicidio y duelo de su hermano Miguel.
Es junio de 2016, y el mundo de Carmen Romero se desmorona. Miguel ―su hermano, de solo veintiséis años, militar de profesión― se quita la vida al saltar por la ventana de la casa familiar mientras ven juntos El Padrino. Todo ocurre muy rápido; tanto que las cosas que hasta entonces tenían sentido dejan de tenerlo. Carmen cree vivir en una ficción: policía, vecinos, médicos, ambulancias y hasta su madre y su hermana participan del rodaje de una película en la que nadie dice: «¡Corten!».
Así comienza el relato de la humorista Carmen Romero, quien, tras el suicidio de su hermano, entra en estado de shock. Para reconectar consigo misma, Carmen comienza a tantear las dimensiones de la tristeza hasta que, de forma inesperada, irrumpe el humor. Solo entonces comprende que la única forma de agarrarse a la vida pasa por afrontar la muerte desde un lugar alejado del tabú, el silencio y el miedo.
Duro pero también esperanzador. No conocía a la autora, pero me ha gustado su humor, incluso en unas circunstancias tan espeluznantes. Y me gusta el humor como terapia, así que me ha parecido una historia admirable.
Este libro se publicó en mayo, cuando empezaba a darme cuenta del pozo en el que me encontraba. Aunque lo he tenido que leer por fascículos porque el paralelismo y el dolor eran brutales, creo que leerlo me ha salvado.
Este libro me dio exactamente lo que buscaba en él, cosa que rara vez sucede. Tiene un valor que trasciende lo literario; el de los testimonios en primera persona brutalmente honestos. Escribir con el corazón en la mano puede dar resultados dispares, pero es algo con lo que siempre suelo conectar, con independencia del tono o la forma. En mi travesía para desentrañar los mecanismos del duelo faltaba el enfoque desde el humor y lo he encontrado, lo que no me esperaba es que me tocase tan de lleno en emociones que estaban en letargo. ¿Cómo estoy después de terminar de leerlo? No me importa.
Libro muy emotivo. En clave de humor habla de un episodio traumático que marcó su vida. Fue un catalizador para su vida Personalmente me deja con un poso de rabia y tristeza por la situación de la atención médica a la salud mental en este país.
El libro se trata de un testimonio durísimo sobre el proceso de duelo de la autora, quien perdió a su hermano por suicidio. Lo que más me ha gustado es cómo la escritora demuestra que el humor puede ser de gran utilidad para ayudarnos a afrontar las situaciones difíciles que la vida nos pone en el camino. Le pongo 5 ⭐.
Empatizo con buena parte de lo que cuenta aquí Carmen Romero y me ha interesado leer en profundidad sobre el desarrollo de su proceso de duelo, y cómo un duelo puede estar íntimamente ligado a una exploración. Me gusta porque es un libro donde se refleja con bastante claridad expositiva esa liberación de los prejuicios o limpieza de la mirada (o el vaciado y desaprendizaje que requiere una mente abierta) que es condición necesaria a la hora de pedir ayuda. No soy entusiasta del lenguaje psicologista sobre salud mental que nos hemos dado en estos últimos años ni mucho menos de su comercialización, pero me parece que 'Esto no está pasando' no va para nada en esa línea y es bastante más honesto y útil.
Un libro increíble. No entiendo como lo hace que en medio de la tragedia es capaz de hacerte reír de esa manera. Sabía que Carmen cómica es increíble, pero la Carmen escritora también lo es. Ojalá siga escribiendo mucho todo el rato. El libro te da una perspectiva del duelo, la muerte y la tristeza que para quien no ha pasado nunca por algo así. Gracias Carmen por abrirte y hacerme reír y llorar a la vez todo el rato.
Un libro muy único, que ofrece una perspectiva muy personal sobre la pérdida de un ser querido. Carmen Romero se abre en canal para contarnos sus momentos más bajos y sus sufrimientos más profundos. Cuesta ponerle una nota a este libro, porque da la sensación de que le estás poniendo nota a una persona y su forma de vivir un duelo. Sería un poco de mal gusto, porque a Carmen como persona, le pondría más de tres estrellas.
Así que esta reseña es una opinión personal sobre mi experiencia leyendo el libro, no sobre si el libro es bueno o no. La verdad es que, a pesar de ser corto y estar escrito de forma muy amena, estuve a punto de abandonarlo. Me ponía un poco triste cada vez que lo abría, y eso que yo ni siquiera (por suerte) he tenido que vivir la muerte de un ser querido, o algo con lo que me pudiera sentir identificada. Pero la verdad es que Carmen transmite muy bien esa angustia que ella sentía. No lo recomendaría a alguien que esté pasando por un mal momento, sinceramente.
Y eso que está narrando con todo el sentido del humor que permite un suceso tan trágico. Se nota que la autora es humorista, y se agradece. Es verdad que la estructura de los párrafos es bastante predecible: drama, desarrollo, frase final chistosa. No es algo necesariamente malo, pero cuando ves el patrón desde el principio, es difícil luego ignorarlo. Cuando me empecé a fijar en esta fórmula, también pensé que algunos chistes probablemente envejezcan regular, por hacer referencia a memes o cosas populares en 2024, que igual te descolocan un poco si lo lees en 20 años. No sé si la autora pensó en esto. Siendo un libro sobre algo tan universal sobre el duelo, podría perfectamente ser un libro atemporal, pero creo estas referencias podrían jugar en su contra para eso.
Independientemente de eso, escribir un libro como este tiene mucho mérito, porque te explica cosas que no has sentido (y que sentirás) de una forma muy honesta. Es muy personal también, es autobiográfico y acabas conociendo muchas partes de la vida de Carmen. Esa conjunción entre lo universal de los sentimientos, con lo único de las experiencias propias, a mí me ha gustado.
"Esto no está pasando" de Carmen Romero es un libro que me ha sorprendido profundamente. No conocía a la autora, quien además de escritora es monologuista y podcaster, pero su historia me llamó la atención por la inmensa tragedia que sufrió: la muerte de su único hermano a los 26 años debido a un brote psicótico, un evento que ella misma presenció en tiempo real.
La obra es cruda, sincera y contiene un humor negro que sorprende y resulta catártico. ¿Cómo se procesa una pérdida tan devastadora? Romero logra transmitir su duelo de una manera que resulta honesta y cercana, explorando la enfermedad mental y enfrentándose a preguntas universales y profundas sobre la muerte y lo que podría haber después de ella. Es un libro altamente recomendable para quienes buscan una perspectiva auténtica y valiente sobre el duelo y las enfermedades mentales. Sin duda, una lectura que remueve y deja una marca.
Carmen Romero consigue algo muy difícil: hablar de lo duro sin hundirte en lo oscuro. Este libro es un aprendizaje profundo, lleno de reflexiones sobre el duelo, el dolor y la vida misma, pero narrado con una frescura y un humor inteligente que lo hacen sorprendentemente fácil de leer.
Cada capítulo es como una conversación con una amiga que se atreve a poner palabras a lo que muchas veces callamos. Romero logra que te reconozcas en sus páginas, que te rías incluso en medio de un pensamiento doloroso, y que al final sientas que has aprendido a mirar la realidad con otros ojos.
No es un libro complaciente ni superficial: toca heridas, remueve emociones y a la vez te abraza con su humanidad. Al cerrarlo, queda la sensación de haber atravesado un viaje íntimo y necesario, uno de esos que duelen pero que también iluminan.
Quizás lo más valioso de “Esto no está pasando” es que recuerda que la vida, con todo lo que trae, siempre merece ser contada… incluso entre risas.
Podrías haber escrito este libro casi con las mismas palabras, cambiando la forma de dejar de estar vivo y poco más. La sensación de estar dentro de una película, que el resto de la gente siga con sus vidas cuando a ti se te ha parado la tuya, que el mundo no ha dejado de girar. Gracias, Carmen, por expresar con palabras muchas de las cosas vividas en mi familia (la que te toca y la que se elige) en el último mes, hace 8 años y hace 16. Y sí, el 23 de diciembre creo que dije/escuché "Esto no está pasando" por encima de mis posibilidades
Esta historia real de Carmen Romero, contada en primera persona, sobre el suicidio de su hermano y todo lo que ello desató en su vida, me acompañó y me sirvió de faro en el momento más complicado de mi vida. Gracias, Carmen, por compartir tanta intimidad, tanta verdad, tanta dureza, y en las mismas líneas acercarnos a la esperanza, la fortaleza y la resilencia. Un golpe así y el pedregoso camino de reconstrucción que le sucede merece ser contado, como manera de honrar a quien no quiso irse pero no pudo quedarse, y como medicina para los que atravesamos la pérdida.
Carmen cuenta la historia del episodio más doloroso de su vida y como sobrevivió y sigue viviendo después de un hecho así. Un viaje en el que lloras mientras ríes. Te rompes. Aprendes. Valoras. Durísimo pero necesario.
En el primer capítulo me planteé dejarlo por el estilo de Carmen, que pensaba que no era para mí. Sin embargo, la autenticidad, la honestidad y la crudeza de la realidad matizada con su humor han conseguido que finalmente lo devore.
Uno de los libros que más me ha costado leer en el último año. No por malo, sino por crudo… y eso que la autora usa su humor de manera muy inteligente. Si estás pasando o has pasado recientemente por un proceso de duelo, este libro te llegará a lo más profundo.
Hace falta mucha fuerza para escribir un libro así. Escrito desde lo más íntimo, transmite sentimiento y valor a la vez que da visibilidad a un problema que la sociedad sigue escondiendo.
Me gusta como habla del humor en situaciones en las que la vida atraviesa. “El humor había sido el único camino que había encontrado siempre para enfrentarme a la vida”.