Desde ficciones ya clásicas como La pasión según G.H. de Clarice Lispector o El beso de la mujer araña de Manuel Puig, hasta 2666 de Roberto Bolaño o Bajo este sol tremendo de Carlos Busqued, pasando por las reescrituras de los mataderos en la cultura argentina o por las corporalidades inhumanas de João Gilberto Noll, “lo animal”, dice Gabriel Giorgi, emerge como un artefacto que permite leer un reordenamiento más vasto. A partir de una serie de materiales, que incluye además instalaciones y documentales, Formas comunes analiza el cambio de lugar del animal en la cultura como indicador de un desplazamiento clave: el animal empieza a funcionar de modos cada vez más explícitos como signo político. Un cambio en la gramática de la cultura que ilumina, a la vez, los ordenamientos biopolíticos que asignan a los cuerpos lugares y sentidos en el mapa social y que trazan la distinción entre vidas a proteger y vidas a abandonar. Un estudio tan elocuente como actual de una de las figuras más destacadas de la nueva generación de intelectuales latinoamericanos.
Un tremendo ensayo que no deja piedra sin mover. Es inteligentísimo, minucioso, divertido e interesante. Está bueno para repensarse a uno mismo y al otro.
Es el mejor libro sobre la presencia animal que he leído en español. Integra muchas cuestiones que se pueden derivar de dicha presencia, y las resuelve en propuestas geniales, por ejemplo, el concepto de "biopolítcas menores". Traspasa el área de acción de los estudios animales y los lleva al desmontaje de los límites, a un territorio de "entre cuerpos". Lo mejor es que el 99% de sus ejemplos son productos culturales latinoamericanos. La lectura que ofrece sobre los mataderos como centros culturales y Argentina es brillante. Fabuloso.
Gostei muito das análises feitas por Giorgi a respeito das obras A paixão segundo G.H., de Lispector, Meu tio o iauretê, de João Guimarães Rosa e O beijo da mulher aranha do Puig, entre outros. Essa leitura foi o começo de uma busca pelo entendimento da biopolítica, coisa que ñ é novidade, mas só confrontou-me nesse momento.