En la víspera de San Juan de 1980, los habitantes de Calabella, en la Costa Brava, esperan a la mítica Ava Gardner, que va a inaugurar el cine de verano del pueblo. Todo el mundo está pendiente de la actriz, salvo Justo, el benjamín de la peculiar familia Brightman. En el día más mágico del año, el muchacho ha decidido que, en vez de pedir un deseo, va a hacer todo lo que esté en su mano por cambiar el destino de los suyos. La noche soñada es una historia sobre la búsqueda de la felicidad. De la mano de Màxim Huerta, el lector descubrirá que el viaje más arriesgado es el que se emprende hacia el amor, tantas veces doloroso e imposible, pero con el que nunca deberíamos dejar de soñar. El Premio Primavera de Novela es uno de los más prestigiosos en lengua española. La EDITORIAL ESPASA y ÁMBITO CULTURAL de EL CORTE INGLÉS, con el fin de apoyar la creación literaria y contribuir a la máxima difusión de la novela como forma de expresión artística de nuestra época, convocan desde 1997 este certamen, que se ha consolidado como referencia clave para las letras hispanas y aumenta cada año en volumen de participantes.
Un libro plagado de sentimientos, añoranzas y ese toque melancólico que siempre envuelve a Máxim. Pero no ha podido ser. La historia se me ha hecho larga, repetitiva y se divaga mucho. Una pena.
Sin duda pasa a ser uno de mis favoritos!!!, me ha gustado la historia, como está estructurada, la cantidad de frases "reflexivas" que he ido guardando, los personajes, y sobretodo que no divaga, no se sale de la historia con narrativa de relleno.Totalmente recomendable!.
Escogí este libro porque me conquistó por completo su sinopsis y la época en la que transcurre la historia, 1980, en un pueblo de la Costa Brava. Nada más comenzar la historia nos encontramos con que es narrada por Justo, un niño pequeño que, en la noche de San Juan, no se limita a pedir los deseos como todo el mundo, sino que está dispuesto a hacerlos realidad; pero los sueños de Justo no son los sueños de un niño normal y corriente, y lo que sucedió en esa noche será un secreto que guardará por más de 30 años.
Narrada en primera persona por Justo, vamos saltando en el tiempo, desde 1980, cuando sucedieron los hechos, hasta la época actual, en la que Justo es mayor y va a celebrar el cumpleaños de su madre.
A medida que vamos conociendo más detalles sobre la vida de Justo, vemos que él es un niño lleno de sueños y esperanzas, pero además muy inteligente. Es perfectamente consciente de todo lo que sucede en su casa, de que los ruidos que escucha por la noche no son fantasmas y está harto de que nada cambie, así que decide cambiar el destino de todos los que le rodean en esa noche de San Juan.
Debo reconocer que La noche soñada ha sido una lectura interesante, pero no ha sido lo que yo esperaba. El misterio que evoca la portada es medio desvelado de un plumazo en las primeras páginas, y el resto de la historia es un rodeo a los hechos para averiguar cómo sucedió todo.
Vivimos junto a Justo el transcurso de su vida antes y después del suceso de aquella noche, cómo realmente el destino de su familia cambia, cómo su vida se convierte en un sueño hecho realidad y cómo van pasando los años hasta que nos transportan a la época actual. Vemos la transformación de un niño en adulto en una sola noche y las consecuencias de ello.
«Nervioso, pegué la cara al cristal de la puerta cerrada de la cocina, un cristal con dibujos geométricos que hacía la realidad diferente, tanto si la mirabas desde el pasillo como si te miraban desde dentro, y soplé vapor con la boca para dibujar un corazón con el dedo índice. Justo en medio del corazón quedó la cara de mi madre mirando a papá en el reflejo de los azulejos. No sé quién vigilaba a quién. El a ella, ella a él o yo a ellos. El corazón dibujado se desvanecía.»
Ha sido una delicia leer la historia sobre algunos de los personajes secundarios del libro, como la tía Visi, que es una mujer asombrosa y magnífica, conocer el secreto de su personaje fue precioso y amargo. La madre de Justo, Teodora, también es un personaje encantador, desde el comienzo del libro me fue inevitable cogerle cariño y he podido disfrutar mucho de su historia.
Sin embargo, y esto es algo que me ha apenado mucho, creo que el libro se hace muy repetitivo. Había momentos en el libro en el que se retornaba a un hecho ya narrado y el autor nos lo volvía a contar sin apenas cambios. Entiendo que esto es para recordar al lector lo que sucedió, pero era totalmente innecesario. Además, al ser toda la historia narrada por Justo cuando era un niño, todo adquiere una atmósfera inocente y hermosa; pero cuando volvíamos a la época actual, cuando Justo es mayor, el hechizo se rompía por completo, esas partes en las que nos hablaba del Justo mayor me resultaban un poco pesadas a pesar de lo cortas que son. Y lo que menos me gustó de todo es el final. Entiendo que se nos cuenta la vida de una familia que pasó por penurias y por momentos maravillosos, que el tiempo pasa y Justo creció, que la vida es así, pero, como mencioné antes, podía sentir un hechizo en las palabras de Justo; sin embargo el final es completamente superficial y sin encanto. Me dejó con un sabor de boca muy amargo este final.
Pero siempre me gusta quedarme con lo bueno, y he podido disfrutar mucho de cómo Justo hace sus sueños y los de su familia realidad, haciendo lo que nadie se podía imaginar posible de un niño pequeño. La noche soñada ha resultado ser una novela de ambiente realista y bohemio, con unos toques de luz y muchos sueños entre sus páginas.
Me resulta peculiar intentar explicar mi punto de vista sobre esta novela. A ratos es una lectura amena y entretenida, contando la infancia de un niño en un pueblo de la costa brava, cuya familia está formada por mujeres (madre, hermana y muchas tías), y la falta de su padre. Por otro lado tanto salto del verano de 1980 al presente es un poco excesivo para mi gusto, incluso se repiten trozos de texto que hay al principio del libro en el final, e incluso en algunos momentos la historia parece que se haya alargado demasiado sin motivo. De todas formas es una historia tierna de amor entre madre e hijo, toca por encima el tema de los malos tratos por parte del padre, y el final dentro de no estar mal, me parece un poco inesperado.
Es la primera novela de Maxim Huerta que me leo. Al principio se me hizo un poco pesada, pero reconozco que luego he sucumbido a todos esos momentos llenos de sentimientos, de amor entre madre e hijo, entre hermanos, en el matrimonio. Maxim me ha llegado al corazón.
Me ha encantado. Es una novela tierna, pero dura a la vez.
En cuanto a la temática, en ella encontramos espacio para el amor, la nostalgia y la inocencia, pero también para los malos tratos. A pesar de no ser una novela de misterio, encierra un secreto que no se resolverá hasta el final.
Como me suele suceder en muchas novelas, he amado a unos personajes y he odiado a otros. De todos ellos tengo que destacar a Justo; el único hombre en la familia, quien será capaz de hacer honor a su nombre.
En lo relativo a la prosa, el autor entremezcla los años 80 con un salto adelante de 30 años. En estos períodos veremos crecer y evolucionar a sus personajes (sobre todo a Justo, que pasará de ser un niño a un hombre). La mayoría de los capítulos son muy cortos, lo que hace que no puedas parar de leer. La forma de escribir de Máximo Huerta es sencilla, pero, en muchas ocasiones, se asemeja a la prosa poética; lo que me ha encantado y atrapado.
Además, me ha gustado muchísimo la cantidad de mensajes que deja en sus páginas y que me han invitado a reflexionar.
En definitiva, es una novela para soñar y para viajar en el espacio y en el tiempo.
La noche soñada es la primera novela de Màxim Huerta que tengo el placer de leer. En general ha sido una lectura amena y entretenida, a pesar de que no ha logrado emocionarme como esperaba ni despertar en mí un mar de emociones. Sin embargo, posiblemente sí que le dé otra oportunidad a este autor, con alguna de sus otras novelas, dado que los pensamientos y reflexiones que expone a lo largo de La noche soñada, sí que me han gustado mucho.
La novela comienza relatándonos la historia de Justo, un niño que reside en el pueblo de Calabella, con sus padres, su hermana, y sus ocho tías. Es la víspera de San Juan y todos en su casa se están preparando para disfrutar de las fiestas que comienzan en las calles, ya que la conocidísima Ava Gardner va a ir a visitarles para estrenar el cine de verano.
Decidí volver a leer a Máxime porque me encantó El silencio de la caracola. Pero, sinceramente, con este libro me he llevado una pequeña decepción. Consigue meterte en la atmósfera del pueblecito de Costa en la infancia del protagonista y hay personajes, los de las tías, que resultan increíbles, pero... El libro según avanza se vuelve muy repetitivo, vuelve a contar pasajes del inicio y se hace pesado.
Se me ha hecho eterno. No sé si por la forma de escribir del autor, que me ha resultado terriblemente pesada y repetitiva, o porque desde el minuto uno la trama me ha parecido absolutamente previsible y toda la historia un camino con demasiados rodeos para contar lo que se intuye desde el capítulo dos.
Solo para llegar a la carta de su madre y para revelar el secreto de una de sus tías vale la pena leerse el resto que se me ha hecho por momentos lento y repetitivo. Y tampoco me ha gustado el final para Justo.
Creo que el libro no está bien planteado, el hecho de ir p'alante y hacia atrás constantemente hace que te pierdas, además de la forma de escribir tan rimbombante que tiene.
Me falta parte de la historia con un par de personajes que directamente se esfuman.
La historia de Justo un niño que nace en una familia de mujeres, donde la nota discordantes es el único hombre que hay en ella: su padre. Pero Justo hará honor a su nombre.
Sinceramente, cualquier reseña, resumen o comentario que hiciese sobre el libro, se quedaría corto. A esta historia hay que ir con los ojos cerrados y el corazón abierto. Muy abierto, para ir llenándolo más en cada página. Para llenarlo de justicia, de amor, de familia, de dulces, de destino, de música, de canciones… Para capturar todos esos momentos en imágenes, guardarlas y recordarlas años después.
Como las cartas, como los veranos, como los primeros amores, como las fiestas de los pueblos, como las letras de las canciones alegres, como los besos tras una herida, como las notas de mamá antes de dormir, como el olor de los bollos horneándose y la comida de casa. Como la lavanda cuando florece.
También como los gritos, las humillaciones, los golpes, los desamores, las preocupaciones, las pérdidas, los miedos. Como todo aquello que se guarda en nuestra memoria para siempre, aunque a veces la perdamos con el tiempo.
Las dos caras de la moneda. Lo bueno y lo malo. El ruido y el silencio. El ajetreo y el nerviosismo en Calabella ante la visita de Ava Gardner en la víspera de San Juan en 1980, y el miedo y el silencio mordaz en el interior de las casas, que guardan historias ajenas y secretas.
El desprecio que rompe y el amor que construye, que mueve el corazón, el viento y los barcos de papel. La noche soñada que da paso a la vida real. El deseo de unos y la realidad de muchos. La oscuridad y la luz.
«A veces, los faros, aunque vacíos de luz, iluminan más. Saber que están es suficiente».
«Desde una distancia prudencial, los brindis se oyen extraños, así es la vida. Los amores, igual. Tienes que alejarte para ver si hubo amor».
A esta historia hay que ir con los ojos cerrados y el corazón abierto. Muy abierto, para ir llenándolo más en cada página. Y se llena. Ya te digo si se llena.
Días después de acabar de leer esta novela, vi una ilustración de @aitorsaraiba que decía: "En la vida hay que ser solo 3 cosas: valiente, justo y feliz", y me pareció que resumía a la perfección esta historia. Qué mágica es a veces la vida.
*La noche soñada* me ha dado lecciones de vida y me ha impresionado para bien.
Después de haberme leído *El susurro de la caracola* no he querido tener la expectativas altas y ni compararlas ya que son novelas muy diferentes con sentimientos independientes.
La historia de Justo me ha gustado mucho y su misterio me ha inquietado. Desde el principio casi hasta el final de la historia no daba crédito a lo que estaba leyendo. Es decir, no sabia por donde iban los tiros y cuando creía que iba a pasar algo no sucedía.
Esta novela profundiza mucho las historias de los personajes y toca temas que hieren. Si es verdad que han habido partes que se me han hecho lentas y no era porque no me estuviera gustando, era por saber el plan de Justo y salían tramas que no entendía qué pintaban. Pero claro... luego en las últimas 60 páginas queda reflejado que todas las piezas encajan a la perfección y hace que se convierta en un final justo, necesario y emotivo.
Poco a poco me acabaré leyendo todos tus libros Máximo porque detrás de tus novelas se esconde una reflexión de la vida y toca los sentimientos de una manera sutil y delicada.
Un libro que te hace pensar y emociona y con unos toques poéticos que llegan al alma.
El libro en sí me parece muy inteligente, porque te pasas el 90% del tiempo pensando en el más que evidente final del libro y al final resulta que no es lo que pensabas. O sí, pero no de la forma que pensabas. Es una gran historia que abarca muchos aspectos de la vida bastante interesantes. Son como muchos microrrelatos unidos y entrelazados.
Le pongo sólo tres estrellas por dos motivos:
1. Me parece excesivamente largo. Hay muchísimo relleno. Como si el autor hubiera escrito "más de lo necesario" para que el libro abulte más y fuese considerado más "serio" por tener más contenido.
2. Todo el libro está escrito por el protagonista y me choca que, justo al final, aparezca un narrador desconocido a contar una historia desconocida por el protagonista. Me ha descuadrado por completo porque todo el libro son acontecimientos vividos y/o conocidos por el personaje y, de golpe, te plantan un capítulo narrado por otra persona, contando algo que el protagonista desconoce.
Màxim Huerta se supera en cada novela. Muchos más redonda, cruda y sentimental que la anterior. Habla del amor en todas sus formas, pero no es una historia de amor [romántica]. La estructura de la novela es impecable, haciendo de ella casi una novela de misterio porque mantiene la tensión en todo momento, y hasta el final. http://librodelosviernes.blogspot.com...
Uma sinopse que despertava tanta curiosidade, acabou num livro em que o inicio foi interessante e a partir do meio se tornou maçador. A estória de Justo prometia, mas dei por mim a saltar paginas e a ler os poucos paragrafos que despertavam mais interesse. Foi pena porque a expectativa era grande.
Con cada novela se supera. Cada nueva historia es mas intensa, mas profunda. Mas increible. La mejor novela de Maxim. Llena de momentos, de verdades, de secretos, de sueños, de vida...
La noche soñada, Premio Primavera de novela 2014, es la nueva aventura literaria de Màxim Huerta.
Desde la preciosa edición, con una cubierta evocadora y dulce, llena de brío y libertad, La noche soñada es una novela de múltiples capas que absorbe el paso del tiempo y lo descompone en un mar enorme de sentimientos y sentidos y quereres que se pueden oler, sentir y tocar.
Màxim Huerta no miente como escritor: todo lo que le ha llevado hasta aquí está presente. El amor por la gastronomía, que hiende en los sentimientos de los personajes y los retrata; el mar azul, con aires de Mediterráneo, que los define y los acuna; la música, donde el bolero nada rítmico con el batir de las olas; la oscura presencia de la violencia y sus consecuencias, y la pérdida y el encuentro del amor.
La noche soñada no es la historia de Justo Brightman. Desde un cristal masculino, Màxim Huerta nos retrata un mundo femenino único, regalando un abanico de personajes encantadores, llenos de secretos y socarronería; que luchan incansablemente para dibujar la felicidad en cristales de vapor y en letras de canciones; que crean su propio universo escapando de la prisión de la realidad. Y la realidad siempre es más caleidoscópica, más poliédrica de lo que jamás pensamos.
La noche soñada es una novela de mil capas y un solo corazón. Quizá es la historia que todos quisiéramos vivir. Aún con su lado amargo y pedregoso. O tal vez es la historia que todos hemos vivido pasado por el filtro de su pluma y de sus gafas. Es decir, un mundo único, una evocación irrefrenable, una melancolía dulce, una disección delicada, sentimientos profundos y cierta desazón nada escondida, que fluye sin casi decirnos nada.
Lo dulce… Lo dulce esconde un lado amargo. Lo brutal, la delicadeza más pura. El miedo, las alas para vivir en libertad. Y siempre, siempre, la herida del dolor, la búsqueda de lo que llamamos a veces felicidad, que justifica cualquier acción, todos los actos, incluso los más oscuros y callados, que a veces llevamos con nosotros como una cruz imaginaria. Justo Brightman es más parecido a nosotros de lo que jamás imaginamos.
La noche soñada es un sueño de amor filial, fraternal y vital. Un viaje nada fácil, un retorno y una constante huida hacia adelante. Es el Màxim Huerta de El susurro de la caracola más que de Una tienda en París, y sin embargo… El sonido envolvente del mar, las luces de colores, los barquitos de papel que penden como estrellas en el cielo, los tapices donde se dibujan viajes increíbles, las partituras trabucadas que calman su enredo con el beso del viento; el descubrimiento del amor, que trastoca mundos e inflama deseos… Es leer vida y saborear el baile de los años desde una sencillez nada simple y desde una lucidez nada aséptica.
Puede resultar en un principio aburrida y lenta. Aunque posee un tono emotivo y melancólico, característico del autor, la trama no logra cautivar (al menos a mi hasta pasada la mitad del libro). Sin embargo, es innegable que la prosa de Huerta tiene un encanto que incita a seguir leyendo. Al menos, hacia el desenlace, se presenta un giro inesperado que que salva algo la historia. La historia se desarrolla en la víspera de San Juan de 1980, los habitantes de Calabella, en la Costa Brava, aguardan con expectación la llegada de la mítica Ava Gardner, quien inaugurará el cine de verano del pueblo. Aunque todos están enfocados en la actriz, Justo, el miembro más joven de la peculiar familia Brightman, decide aprovechar el día más mágico del año para cambiar el destino de los suyos. "La noche soñada" explora la búsqueda de la felicidad. Es mi primera incursión en la obra de Máxim Huerta, y debo reconocer que sus personajes y su estilo descriptivo logran cautivarme. No obstante, el libro se enreda en torno al mismo concepto, olvidándolo por momentos y retomándolo al final. Las páginas descriptivas, aunque exquisitas, ralentizan la trama, y el desenlace resulta abrupto después de extensas descripciones. A pesar de estos aspectos, los personajes poseen un encanto especial que los hace casi tangibles.
"La noche soñada", Máxim Huerta 2014, es una novela muy emotiva aunque poco realista y con un exceso de dulzura y azúcar que dispara la diabetes del más pintado. Sabe al caramelo que le gusta tomar a Justo el niño protagonista. Se trata de un relato iniciático, de crecimiento y desarrollo personal. Se desarrolla en dos tempos uno por los años 80 en Calabella, cerca de Tossa de Mar, en los días en que el pueblo anda revolucionado con la esperada visita de Ava Gardner tantos años después de su rodaje en el lugar; y otro en Roma en 2011. Justo es un niño inquieto y soñador que crece en un entorno muy femenino rodeado de su madre, tias y hermana. Su padre es una figura autoritaria y omnipresente. En la galería de personajes destaca la tía Visi. Me recuerda al papel de Charo López en una de mis películas favoritas "Secretos del corazón". La prueba anual de las mortajas de las tias del niño por sí se le quedaba pequeño es digno de mención. La historia podía haber sido mucho mejor. El giro argumental final es muy bueno... Pero en el final, muy poco creíble, el almíbar chorrea de sus páginas. Una pena...
Es la historia de Justo, un niño que supo ver más allá de las apariencias y en vez de confiar su suerte al destino hizo su deseo y el de toda su familia realidad.
A través de Justo, el autor nos guía en un viaje sobre su vida y nos muestra cómo ha cambiado su vida a raíz de su decisión.
Este libro es un viaje que nos enseña la cara B de la vida, de como nos atormentan las decisiones que tomamos aunque sepamos que es la correcta.
Me ha gustado mucho, me ha intrigado y he necesitado llegar al final para entenderlo todo, y lo más importante: me ha hecho reflexionar. Las únicas pegas que le pongo es que al principio se me hizo un poco pesado y que al final la vida de algunos personajes se quedan un poco en el aire.
Es una historia de amor y vida, en la que descubrimos quién es Justo y qué significa ser justo.
Una fabula luminosa que abre la puerta a la esperanza posible, incluso en los peores momentos. Con una escritura muy cuidada y que rezuma la esencia del Mediterráneo. Yo la leí durante el verano, mientras pasaba las vacaciones en un pueblo de la costa, y sentí que estaba dentro del ambiente de la novela. Me encantó el personaje de Justo, el protagonista, y la relación tan especial que tiene con su madre. Es una de esas lecturas que, de algún modo, te dejan huella y , desde entonces, me repito como un mantra una de sus frases: "Todo irá bien".
Con este libro descubrí a Màxim Huerta como escritor. Me gusta la voz propia con la que narra sus historias y creo que he leído prácticamente todas sus novelas. Pero sin duda, ésta es mi favorita.
La historia comienza con un niño que, la noche de San Juan, hace algo con lo que toda su familia será feliz. El padre muere, se entiende que maltrataba a la madre. Efectivamente, su vida cambia. Se van a vivir a otra casa en el pueblo y el protagonista cuenta su infancia junto a su madre y su hermanastra, el descubrimiento del primer amor y, de mayor, como se siente atormentado por lo que pasó aquella noche. Al final se descubre que, aunque él quiso matar a su padre, en realidad murió por otro motivo, una tía que cortó los frenos del coche en el que viajaba para evitar que este siguiera maltratando a su mujer.