4,5 ⭐️
Daniel Fopiani comenzó su andadura en la literatura de la mejor manera posible, ganando el Premio Valencia Nova de Narrativa con su primera novela, ‘La carcoma’. Tres novelas después, ese prometedor arranque se ha convertido en toda una realidad, consagrándose con ‘El linaje de las estrellas’ como uno de los grandes nombres de la novela negra en castellano. Con un estilo cada vez más depurado y reconocible, en su nueva novela nos ofrece una historia de ciencia y religión, de pasado y presente, sin dejar de lado los elementos y el ritmo de un fantástico thriller.
El cadáver de un joven soldado aparece salvajemente mutilado en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando. Una esvástica grabada en el cuerpo y los intestinos de la víctima colocados a modo de cordón umbilical no tardan en captar la atención mediática. Ezequiel Expósito, capellán castrense de la Armada, iniciará su propia investigación al tiempo que estrecha lazos con Natalia, la madre del soldado asesinado.
Si su anterior novela, ‘El corazón de los ahogados’, era un claro homenaje a Agatha Christie y sus Diez negritos, en esta ocasión Fopiani recuerda a esos thrillers con tintes histórico-religiosos que proliferaron hace años a raíz del éxito de ‘El código da Vinci’ (pero mucho mejor escrito 😅). Asesinatos rituales, sociedades ocultas, nazismo y el eterno debate ciencia vs religión son algunos de los ingredientes de una historia que atrapa ya desde sus primeras páginas gracias a unos impactantes primeros capítulos que presentan a la perfección a los personajes y el entorno en que se mueven al tiempo que sientan las bases del misterio a investigar.
La elección del Panteón de Marinos Ilustres, centro espiritual de la Armada Española, como escenario para la aparición del cadáver, no solo le sirve a su autor para generar una atmósfera desconcertante sino para crear una imagen muy potente (ya lo hizo también en su anterior obra, en la que con las palabras era capaz de construir imágenes de esas difíciles de olvidar).
He escuchado muchas veces la frase “escribe sobre lo que conoces”, y sin duda Fopiani aplica esa máxima a sus novelas. Traslada al papel toda su experiencia militar (es Sargento de Infantería de la Marina), acercando al público general un mundo quizás no tan conocido, y aprovechando esta para la creación de tramas, personajes, escenarios y situaciones no tan explorados en el thriller y que se alejan de los estereotipos habituales dentro del género.
Ezequiel es un hombre de fe, pero también de ciencia. Experto en Física, se ve asaltado por dudas espirituales y acerca de sus orígenes. En él confluyen ciencia y religión y, a través de sus reflexiones, mostrará cómo se pueden encontrar puntos de unión entre ambas, no teniendo que estar necesariamente separadas o enfrentadas. Natalia se encuentra a la deriva tras la muerte de su hijo, y buscará en Ezequiel respuestas que le ayuden a sobrellevar esa pérdida.
La novela está muy bien documentada. En ocasiones la forma de exponer la labor de documentación llevada a cabo por el autor resulta tan abrumadora que parece que estás leyendo un ensayo sobre la materia en lugar de una novela, pero Fopiani nos da la información justa y necesaria para entender la historia, a la par que despierta el interés del lector por el tema en cuestión hasta el punto de querer buscar más información sobre él una vez finalizada la lectura.
La obsesión de los nazis por el ocultismo y la astrología es un tema que siempre me ha llamado mucho la atención, y ‘El linaje de las estrellas’ me ha servido para descubrir un nuevo elemento de esta corriente que buscaba una raza superior con la que fundar una religión que acabara con el cristianismo: la Sociedad Vril, un grupo formado por mujeres que decían tener conexión con las estrellas y que contaban con el respeto de los altos cargos del partido nazi.
Entre mitología, creencias ancestrales y reflexiones acerca de la fe y la ciencia que incluso pueden llevar a cuestionarte aquello en lo que crees, ‘El linaje de las estrellas’ aprovecha para hacer critica de la cultura de la desinformación y el uso de esta como arma, estableciendo paralelismos entre el pasado (propaganda nazi) y el presente (redes sociales).
En sus novelas, Fopiani une lo literario con el entretenimiento, mostrando una clara evolución desde sus primeras novelas, y encontrando aquí el equilibrio perfecto entre ambos. Su estilo narrativo es muy cuidado, haciendo un uso del lenguaje elegante pero asequible en todo momento, con una prosa descarnada a la vez que poética. En solo cuatro novelas ha conseguido algo que otros autores no consiguen nunca, y es tener una voz propia fácilmente reconocible para el lector.