El Rey se Acerca a su Templo es un delirio psicodélico y un retrato visceral de la contracultura vivida en el entorno Mexicano. Es la historia de dos personajes que actúan como espejos el uno del otro. Salvador, escritor y traductor que representa la via tradicional, y Ernesto, hippie hedonista y vividor. Sus caminos se entrelazan en las búsquedas de las filosofías del underground, la espiritualidad, la conciencia expandida, el horóscopo, las enseñanzas de Don Juan, el cabello largo, la música rock y la búsqueda de nuevas formas de vivir en el mundo.
Escrito al estilo gonzo, este libro tiene una musicalidad deliciosa que lo atrapa en el vaivén de las relaciones entre clases, géneros y grupos sociales. Organizado en dos partes: Luz Externa y Luz Interna.
Los subtitulos del IChing son las luces que iluminan la maraña narrativa
Un hombre tuerto puede ver,
Un hombre cojo puede caminar,
El hombre camina en la cola del tigre.
El Tigre muerde al hombre
El Rey se Acerca a su Templo,
El autor usa estas líneas como banderillas en el descenso vertiginoso de los personajes, la marcha por la ciudad, el erotismo, el desencanto amoroso, la iluminación religiosa y el abandono, que va a dar la estocada final a Ernesto. Destaca el barroquismo del lenguaje adaptado a las subculturas urbanas, la riqueza de la parodia, el símil, los juegos de palabras, los trabalenguas. Hablando de Maria, la novia del momento, una chica bien que por unos meses patrocina la vida hippie de Ernesto, dice:
“Bueno, ya me había acostumbrado a Maria, siempre creí que era mi dama, mi ruca, mi torta, mi chava, mi nalga, mi novilla, mi ñora, mi ñorsa, mi chamaca, mi mujer, mi esposita santa, la que me corresponde, la buena, la única y no otra… "
En la segunda parte, Luz Interna, la balanza se inclina hacia el lado de Salvador, que observa el desenlace de Ernesto. Aquí los personajes cambian, Maria desaparece de la escena para dar paso a Raquelita, su mejor amiga que pintaba secundaria en la parte anterior. Salvador es ahora el que tiene la palabra y debe debatirse entre la condena o la compasión.
De una manera similar, los cambios resuenan con la evolución de la cultura de la droga en Latinoamérica: de la exploración de la conciencia y la búsqueda de alternativas, a la aparición del mercado de la cocaína y la explosion de los mercados de violencia asociados a las drogas. Aunque se habla mucho de contracultura desde los países del norte, el movimiento de los 60s se permeó en Latinoamérica con un sabor local, una adaptación a las riquezas enteógenas naturales, la integración con la identidad y el uso de plantas en las comunidades indígenas. En esta expresividad autor Jose Agustin antecede por pocos años el clasico colombiano de Andres Caicedo, Que Viva La Musica (1974) y se presenta un panorama más completo de la riqueza cultural de esos años, la creatividad, y la manera en que llas ideas que sacudieron al mundo del norte también impactaron a los del sur.
Leí la novela de un tirón, como un regalo de mi amigo Pipe, un estudioso de la contracultura en latinoamérica, el cómic y la obra de Andres Caicedo.
Quien gozaría esta novela
-Cuates curiosos acerca de la contracultura latinoamericana.
-Amantes y estudiosos de Andres Caicedo, William Burroughs, Hunter S. Thompson, Rafael Chaparro
-Escritores interesados en narrativas derivadas del gonzo, el delirio y el barroco literario.
-Lectores que gocen de narrativas rítmicas, juguetones, delirantes y musicales.