Jump to ratings and reviews

O pombo-torcaz

Le 28 juillet 1907, André Gide, qui séjournait dans la propriété de son ami Eugène Rouart à Bagnols-de-Grenade, non loin de Toulouse, fait la rencontre d'un jeune homme, Ferdinand, fils d'un valet de ferme. Avec celui qu'il surnommera le "Ramier", en raison d'une sorte de roucoulement qu'il produisait en faisant l'amour, l'écrivain presque quadragénaire va vivre une nuit d'extase dont il sortira "plus jeune de dix ans". À chaud, il écrira le récit lyrique et minutieux de cet épisode, et le fera lire à quelques proches, dont Jacques Copeau. Plusieurs fois, Gide reviendra à Bagnols, et se préoccupera du sort du jeune Ferdinand, qui mourra en 1910. Mais son Ramier, il ne le publiera jamais. On ignore pourquoi, mais on peut supposer par prudence.Près d'un siècle après qu'il a été écrit, voici donc, retrouvé récemment par Catherine Gide dans les dossiers de son père, ce Ramier totalement inédit que les lecteurs de l'écrivain découvriront avec bonheur : rarement Gide se sera montré aussi libre, aussi spontané, aussi jeune - éternellement.Une étude sur Le Ramier, enrichie d'extraits inédits de la correspondance Gide-Rouart, complète ce volume.

91 pages, Paperback

First published September 25, 2002

Loading...
Loading...

About the author

André Gide

926 books1,792 followers
Diaries and novels, such as The Immoralist (1902) and Lafcadio's Adventures (1914), of noted French writer André Gide examine alienation and the drive for individuality in an often disapproving society; he won the Nobel Prize of 1947 for literature.

André Paul Guillaume Gide authored books. From beginnings in the symbolist movement, career of Gide ranged to anticolonialism between the two World Wars.

Known for his fiction as well as his autobiographical works, Gide exposes the conflict and eventual reconciliation to public view between the two sides of his personality; a straight-laced education and a narrow social moralism split apart these sides. One can see work of Gide as an investigation of freedom and empowerment in the face of moralistic and puritan constraints, and it gravitates around his continuous effort to achieve intellectual honesty. His self-exploratory texts reflect his search of full self, even to the point of owning sexual nature without betraying values at the same time. After his voyage of 1936 to the Union of Soviet Socialist Republics, the same ethos informs his political activity, as his repudiation of Communism suggests.

Chinese 安德烈·纪德

Ratings & Reviews

What do you think?

Friends & Following

Create a free account to discover what your friends think of this book!

Community Reviews

5 stars
16 (15%)
4 stars
27 (25%)
3 stars
43 (40%)
2 stars
17 (16%)
1 star
2 (1%)
Displaying 1 - 15 of 15 reviews
Profile Image for Jean Ra.
460 reviews1 follower
June 8, 2026
Durante años, entre los estudiosos y los lectores de núcleo duro de André Gide, se hablaba de un relato conocido como La paloma torcaz, un texto de unas siete páginas, de fuerte carga erótica, demasiado escandaloso para ser publicado en 1907 y que, dado que referenciaba a personas reales, Gide decidió mantenerlo como inédito. Se sabía de su existencia pero nadie lo había leído, sólo los amigos más próximos del escritor. Catherine Gide, hija de André Gide, encontró un sobre con este relato y decidió entregarlo a las prensas para deleite de los completistas del Nobel francés.

Obviamente, de un texto tan breve no puede construirse un libro entero, como mucho podría adjunto a la edición de otro libro o bien en alguna parte de un Obras completas. Pero por magia editorial Cabaret Voltaire decidió traducirlo y lanzarlo al mercado en español. Ferdinand, el relato en sí, ocupa exactamente 16 páginas y gracias a añadidos, prefacios, postfacios y un perfil del propio André Gide escrito por la traductora y académica Lydia Vázquez se consigue ampliar el volumen hasta casi alcanzar las cien páginas.


La sensación al leerlo es un poco como en las ediciones de Cátedra, dónde a veces debes navegar por una serie de textos académicos añadidos antes de alcanzar el solomillo del libro, el texto en sí, y a veces, por querer informarte te agota un poco. Sin embargo el libro no es en absoluto grueso, de modo que toda esa lectura de añadidos resulta breve, de hecho lo he leído todo en una tarde, así que tampoco hay que quejarse demasiado. En todo caso un texto que aporta perspectiva sobre la brevedad de esas 16 páginas, que narran un encuentro erótico real que mantuvo un Gide de unos 38 años con un muchacho de 17. Un encuentro de mutuo consenso, algo esporádico y en la que se representa la iniciación sexual de este Ferdinand y el deleite por parte del narrador, encuentro que luego ha reverberado en la memoria de Gide y ha encontrado algunas resonancias en forma de pinceladas para caracterizar personajes en otros de sus libros.

El texto no describe de forma cruda la actividad sexual y sin embargo es muy abierto y frontal respecto a la naturaleza homosexual de tal encuentro, hallando un razonable equilibrio que sirve para esbozar la alegría que provoca esa sensualidad en ambos. Poco más. Hay quien lo describe como una delicia, yo sólo lo veo como una curiosidad que, eso sí, contiene ese diestro pulso para la prosa poética que vagamente recordaba en André Gide, que es lo más valioso que me ha resultado de esta lectura.

Así que una vez retomado el pulso a André Gide con este brevísimo bocado, ahora ya puedo encarar otras de sus lecturas de mayor extensión.
Profile Image for Giuseppe Sirugo.
Author 8 books53 followers
June 3, 2020
Il colombo selvaggio es un relato del escritor francés André Gide, publicado póstumamente en 2002 por el grupo editorial francés Gallimard.

El contexto de la publicación de este libro me parece tanto coherente como controvertido. Es controvertido porque, según la propia hija, Catherine Gide, al encontrar el manuscrito después de la muerte de su padre, lo consideró algo privado y decidió esperar antes de publicarlo. Por otro lado, resulta coherente y despierta curiosidad el hecho de que su impresión como libro se realizara noventa y cinco años después de haber sido escrito por André Gide.
Se trata, básicamente, de una autobiografía contada en solo siete páginas. De estas, dos corresponden a una correspondencia por carta con una figura con la que el escritor tuvo una relación íntima. Sin embargo, no era la primera vez que Gide mencionaba por escrito sus sentimientos hacia el sexo masculino. Por lo tanto, esas dos páginas de correspondencia postal podrían ya ser conocidas y su republicación en otro lugar sería, en cierta medida, innecesaria.

La historia es un relato fluido y explícito, como muchos otros escritos del autor francés. Se basa en una parte autobiográfica que ya estaba presente en los libros Si le grain ne meurt (1924), publicado en italiano como Se il seme non muore (1947) y Se il grano non muore (1975). En ambos libros, se menciona la relación que Gide tuvo una noche. Es un hecho que el escritor nunca ocultó sus sentimientos.
Probablemente, la diferencia entre los libros y este texto de siete páginas, Il colombo selvaggio, radica en la forma más explícita en que se describe el acto sexual. No creo que a Gide le hubiera importado publicar un texto con una referencia ligeramente vulgar, aunque a principios del siglo XX pudiera haber sido escandaloso. Ciertamente, las posibles críticas no fueron un freno para el Premio Nobel, como lo demostró en 1910 al publicar Corydon, un ensayo sobre la homosexualidad.

El escritor probablemente consideró que lo que había escrito era simplemente una aventura de una noche de verano. Es fácil suponer que redactó esas siete páginas por deseo propio, para poder revivir visualmente la misma aventura y no olvidar a ese compañero que, en los momentos de placer, arrullaba como las palomas. Al haber escrito esas páginas como un simple ejercicio personal, las dejó a un lado junto con otras cosas porque era consciente de que no le interesaba publicarlas bajo ese título. Sabía que con esa aventura, nacida en una sola noche, no iría muy lejos, y que probablemente le traería más críticas que se sumarían a su ya controvertida reputación.

En conclusión, si la publicación del libro no fue un acuerdo entre padre e hija, no estoy a favor de la decisión de Catherine Gide. Ella misma menciona que, al encontrar y leer las siete páginas, las consideró muy personales y, debido a su indecisión por conocer el lado más íntimo de su padre, esperó antes de publicar el libro. Desde mi punto de vista, estoy convencido de que la publicación fue simplemente un acto editorial. Expreso esto porque, si el padre estuviera vivo, no habría tenido ninguna necesidad de publicar un texto tan corto, que solo habría servido para generar más publicidad y críticas, y que económicamente no habría producido un gran beneficio.
Profile Image for Elena.
273 reviews158 followers
April 3, 2025
Brevísimo relato autobiográfico (apenas siete páginas) en el que Gide describe con sensualidad la inolvidable noche, a la luz de la luna llena, que pasó con el Ferdinand del título. 

Estas pocas páginas las encontró su hija Catherine entre los documentos de Gide, selladas en un sobre amarillo desde 1907, y fueron publicadas por primera vez en Francia en 2002.

Es importante en la producción del autor francés porque es uno de los pocos textos que no publicó en vida y porque trata de forma abierta la homosexualidad. 

La preciosa edición de Cabaret Voltaire se completa con unos textos exhaustivamente documentados: dos prefacios, dos epílogos y una biografía por la traductora, Lydia Vázquez de donde reproduzco estas frases para enmarcar:

Sobre Gide: "Ente doble, múltiple, discordante, complejo, inquietante, especie rara, ser único."

"El texto gidiano es un preservativo contra la familia, la moral imperante, la norma heterosexual excluyente, los prejuicios, las xenofobias, las injusticias."

Sobre "Ferdinand": "Del deseo como motor del viaje sin retorno a las profundidades del yo."
Profile Image for Elisa.
122 reviews38 followers
November 22, 2014
Raccontino erotico di cui francamente non vedo né la grandezza né l'importanza, non mi ha comunicato molto. Pare però che all'epoca avesse commosso molti del circolo di amici di Gide.
Io ho un debole per il Gide giovane (se non giovanissimo) dei primi scritti e ciò che è veramente interessante (per me) è l'inserimento di questo episodio nella sua vita sentimentale e sessuale e il confronto con l'atteggiamento iniziale di Gide verso la sessualità, che può sembrare solo del gossip frivolo, ma per quanto mi riguarda costituisce un elemento fondamentale della sua letteratura (e a quanto pare anche del suo epistolario).
Tutto nella scrittura di Gide è ricerca di sensualità e bellezza.
L'avevo trovato ossessionato dalla religione e sposato a sua cugina che amava profondamente ma che non ha osato toccare con un dito, poi lasciato in Tunisia a seguire gli insegnamenti edonistici di Oscar Wilde che lo spronava a riconoscere la sua vera natura (ad anni di distanza continuo ad esaltarmi all'idea che questi due fossero amici), finalmente innamorato di ciò che poteva offrire la vita, e ora me lo ritrovo di nuovo in Francia a condividere fanciulli con i suoi amici.
Insomma, sono cambiamenti radicali.
Ma come fa notare Jean Claude Perriere nella prefazione, l'amore di Gide rimane sempre un amore adolescenziale, che si accontenta di contatti furtivi.
Credo che Gide non fosse mai venuto del tutto a patti con la propria sessualità o che cercasse solo di autogiustificarsi (come fa sempre) per paura di apparire osceno o entrambe le cose.
Ciò che rende davvero ricco questo testo (7 paginette edite postume e fatte girare solo tra alcuni amici) è, a mio parere, la postfazione che analizza il rapporto di Gide con Eugène Rouart (la vicenda di "Le Ramier" si svolge durante un soggiorno di Gide presso Rouart) e il rapporto con la propria omosessualità di questi giovani parigini di un secolo fa, dove realmente il loro amore non osava pronunciare il proprio nome (che tristezza citare Bosie, ma questa definizione è perfetta).
L'argomento di certo merita un approfondimento.
Tuttavia André non esercita più su di me lo stesso fascino che aveva 7 anni fa. Inizio ad accorgermi dei difetti e delle incoerenze. Ma è anche vero che tutto in lui è sempre stato incoerente e che era proprio questa sua insicurezza ad attirarmi.
Non riesco a parlare di un autore così importante per me senza riversarci dentro tutta una quantità di sentimenti ed opinioni personali. I miei commenti su André sono sempre completamente soggettivi, quindi non so quanto valore possano avere. Ultimamente mi ha un po' delusa e forse dovrei accettare che ora sono alla ricerca di altro. Da qui Tondelli > tutto.
Profile Image for Sergio.
254 reviews2 followers
October 4, 2018
Uma preciosidade a narrativa erótica de Gide. Os ensaios que o acompanham, ajudam a compreender como o autor conseguiu viver sua sexualidade em um tempo em que ele era uma idiossincrasia.
Profile Image for Henrik Almes.
116 reviews
June 15, 2026
Nette kleine Erzählung, die Lust an der Person Andre Gide macht. Das eigentlich Interessante, war aber die biografische Einordnung bzw. Analyse durch andere. Spannend auf jeden Fall zum Thema, wie Homosexuelle in Europa sich um 1900 gemeinsam ausgetauscht haben.
Profile Image for Gilda Bonelli.
124 reviews2 followers
January 12, 2018
L’assunto del libricino quanto a una sua pubblicazione l’ho trovato coerente ma anche controverso: se non altro, controverso lo è stando al riferimento della figlia Catherine Gide, che trovando il libro dopo la morte del papà lo ritenne alquanto privato e aspettò prima di una sua pubblicazione.
La cosa che suscita curiosità e forse che potrebbe interessare di più è la sua impressione cartacea poiché avvenne dopo novantacinque anni che il breve testo fu scritto da parte di André Gide: fondamentalmente l’auto-biografia raccontata su "Il colombo selvatico" è di sole sette pagine, delle quali due dovrebbero essere state atto di una corrispondenza avvenuta mediante lettera nei confronti di una figura con la quale lo scrittore ebbe una relazione intima. Quindi, delle sette pagine che formano il racconto, due, quelle riferibili alla corrispondenza postale, potevano essere cose conosciute e non necessarie da ripubblicare altrove: tuttavia lo scrittore francese non era nemmeno nuovo nel menzionare per scritto il provato sentimento per il sesso maschile.

Basicamente questo breve racconto è fluido ed esplicito, come molti altri scritti dell'autore francese. Attinge a una parte autobiografica già presente in un libro: Se il seme non muore ( 1947) (Si le grain ne meurt 1924) o Se il grano non muore (1975), dove è presente la relazione maschile che Gide ebbe una sera. Da dire pure che lo scrittore non si è mai nascosto ai propri sentimenti. Probabilmente fra i due libri, Il colombo selvatico e Se il grano non muore, della sessa storia narrata, sul libricino di sette pagine l’unica differenza quanto al sentimento espresso fu che la volontà di prendere il pene fra le labbra venne scritto in maniera più chiara: non penso che lo scrittore francese aveva problemi nel far pubblicare un libro con una citazione scritta in maniera un po’ volgare. Anche se al principio del 1900 sarebbe potuto essere scandaloso. Ma non furono certamente l’eventuali critiche a frenare il premio nobel, dimostrato poi dal fatto che nel 1910 decide di scrivere Corydon, un saggio sulla omosessualità.
Probabilmente lo scrittore fu coerente che ciò che annotò da qualche parte era la sola avventura di una notte d’estate. Facilmente scrisse le sette pagine per desiderio proprio, per poter rivivere visivamente quella avventura: magari per non dimenticare immediatamente che quel compagno nei momenti di piacere si metteva a tubare come i colombi. Quindi inizialmente avendo scritto quelle pagine sotto una forma di esercizio pratico le accantonò insieme ad altre cose perché era coscienzioso che non gli interessava pubblicarle. Sapeva che con quella stessa avventura nata in una notte d’estate non andava molto lontano, magari avrebbe accumulato soltanto delle critiche in più, che ovviamente si andavano a sommare alla propria statura e alla sua indole.
Concludendo, se la futura pubblicazione del libro non fu di comune accordo fra padre e figlia, non sono a favore di Catherine Gide: lei menziona che trovando e leggendo le sette pagine scritte dal padre le trovò molto personali, per cui nella propria indecisione, e avendo conosciuto un lato più intimo del papà, aspettò prima di farne un libro. Dal giudizio della figlia dello scrittore, sono convinto che la pubblicazione fu solo un commercio. Ed esprimo ciò perché il padre se fosse stato ancora in vita non avrebbe avuto bisogno assolutamente di sette pagine pubblicate, sia quanto a una maggiore pubblicità che avrebbe ricevuto, comprese le critiche, sia per un contesto economico che l‘eventuale pubblicazione avrebbe potuto fruttare.
Profile Image for Raül De Tena.
213 reviews148 followers
August 31, 2008
Ferdinand, La paloma torcaz es una nota al margen en la obra de André Gide. Pero es una de las notas al margen más deliciosas de la historia de la literatura. ¿Por qué? Porque después de un corpus bibliográfico en el que el autor trata un tema tan capital en su mundo como la homosexualidad, en Ferdinand por fin lo trata de forma abierta y frontal. Tan abierta y frontal como que es autobiográfica.

Pero pongámonos en antecedentes. La biografía del autor es fascinante. Perpetuamente "enamorado" de su prima, Gide consiguió casarse finalmente con ella... pero no procrear. Ella acabó por abandonarlo tras descubrir a través del correo de su marido que éste formaba parte de una improvisada comunidad que exploraba sus instintos homosexuáles (y ligeramente pedófilos). La respuesta del escritor fue mayúscula: tiene una hija (Catherine) con María Van Rysselberghe. Todo eso en paralelo a sus escarceos homosexuales perlado de momentos gloriosos como su amistad con Oscar Wilde.

Entonces, ¿dónde situamos a Ferdinand? Es éste un pequeño relato autobiográfico (apenas siete páginas perpetuamente selladas en un sobre amarillo) en el que Gide inmortalizó la noche disfrutada junto al Ferdinand que da título al libro. El valor del relato reside en que es de lo poco que dejó el autor sin publicar, pero también en que complementa un discurso sobre la moral de la homosexualidad que ya predicaba en sus mejores obras. Al fin y al cabo, Gide plasma su relación con Ferdinand a través de unos preceptos morales superlativos (incluso le alecciona cuando el joven intenta lanzarse al sexo oral). La acción está narrada con una dulzura y un mimo extremos, de tal forma que las escasas páginas del relato se escurren como un suave arruyo de esa paloma que titula el relato. Y esto es algo que se agradece en unos tiempos en los que la descripción del sexo es tan gráfica y explícita que ha perdido parcialmente su encanto.

Es necesario reseñar, por otra parte, la magnífica edición de Cabaret Voltaire. En ella, el relato de Gide se complementa con dos prefacios (uno por la propia hija del autor, que fue la que encontró el sobre amarillo y decidió publicarlo), dos epílogos y una biografía exhaustivamente documentada. Una delicia que hace justicia a una pequeña joya imprescindible para entender a André Gide.
Profile Image for Esencia a libro nuevo.
288 reviews2 followers
July 20, 2022
Encontrado por su hija en un cajón tras su muerte, este relato de 7 páginas escrito en 1907 cuenta la noche en la que Gide se cruza con Ferdinand, un chico menor de edad. Aunque el relato me ha gustado, tanto la introducción a la obra de Gide como el postfacio de Walker ha hecho que disfrutara aún más de la lectura. La figura de André Gide me ha resultado fascinante. Un hombre criado en el cristianismo más férreo que debe recorrer todo un camino de impedimentos hasta reconocer su homosexualidad e ir un paso más allá, reconociendo sus gustos pederastas. Evidentemente, esa parte sexual del autor no la comparto, pero aún así me sigue pareciendo interesante su biografía y su mentalidad. Reconozco que el relato en sí no me ha parecido exquisito, pues la trama y la pluma no son de gran calidad, pero la figura del autor me ha sorprendido y quiero leer más cosas de él. Me ha parecido muy interesante todo lo que rodea al propio relato: la vida del autor, las cartas que se envió con figuras relevantes de la época de diferentes orientaciones sexuales e ideologías, el debate que surge tras la lectura sobre las dinámicas de poder y la figura del twink en la cultura gay y el proceso de aceptarse a sí mismo.
Profile Image for Alex Pler.
Author 8 books286 followers
December 28, 2017
"Yo andaba del brazo, ora del uno, ora del otro; la noche y la multitud me volvían más atrevido. Y todo lo que yo osaba, ellos parecían esperarlo, de tal suerte que la audacia ya no era tal."
Profile Image for Klaus Mattes.
891 reviews20 followers
April 5, 2024
Das ist Luxus! Ein gebundenes Buch von 76 Seiten Umfang zu erstehen, um eine kleine schwule Geschichte lesen zu können, die eigentlich nur 12 Seiten Text umfasst. Oder „sieben große Bögen“ von Gides Hand, wie es immer hieß, wenn der Text in der Sekundärliteratur erwähnt wurde. Bis die Tochter des Meisters ihr Plazet erteilte, ihn im Jahr 2002 in Frankreich endlich auch mal drucken zu lassen.

Da aber 12 Seiten kein Buch sind, ist an mehr oder minder Unnötigem hineingestopft worden, was nur ging: ein Vorwort der Gide-Tochter, ein Geleitwort des Herausgebers, das mehr oder weniger wiederholt, was entweder diese oder der Klappentext oder der Originaltext sowieso schon klar sagen. Eine Danksagung und mehrere Seiten mit Anmerkungen zu dem längsten Stück des Bands. Das ist mitnichten Gides Prosa, sondern das Nachwort eines Literaturprofessors, David H. Walker von der Universität Sheffield. Ihm wurde die Gnade zuteil, eine Menge uneditierter Gide-Privatpost zu lesen. Darin scheint Gide über den Vorfall, der Anlass zu „Die Ringeltaube“ gab, zwar kaum was zu äußern, aber doch etliches zur Homosexualität seines platonischen Freunds Eugène Rouart und dessen Versuche, seinerseits auch noch einen Text über den Ringeltauben-Jungen zu verfassen.

„Ringeltaube“ nannte der große Gide einen Jungen, der beim Sex zu gurren anfing. Mehr als eine Anekdote ist das gar nicht! Ein Bruchstück aus einem Tagebuch, das er aus den offiziellen „Tagebüchern“ wohlweislich draußen ließ. Man muss nur den hier folgenden kleinen Auszug lesen und man weiß genau, wieso. In den Rang einer Unerhörtheit kommt diese Episode, von deren Art es sicher viele zu jener Zeit gegeben hat, vor allem dadurch, dass Gide später den Nobelpreis zuerkannt bekam und die Zeitgenossen ansonsten derlei Erlebnisse nicht in schriftlichen Memoiren kommenden Generationen hinterlassen haben.

„O ja, wir werden uns beide nackt ausziehen!“, ruft er in fröhlich-jungenhaftem Ton, der in sonderbarem Gegensatz steht zu seinem mädchenhaften Gebaren - als ich beginne, ihn zu entkleiden. Die Schönheit dieses kleinen, vom Mondlicht beschienenen Körpers ist unbeschreiblich. In seiner schlechtsitzenden Kleidung konnte ich mir seine Schönheit nicht vorstellen. Kaum weniger kindlich als der „Dornauszieher“, ohne jede Verlegenheit und ohne übermäßige Schamlosigkeit, überließ er sich der Liebe mit einer Ungezwungenheit, einer Zärtlichkeit, einer Anmut, wie ich sie noch nie erlebt hatte. Seine sonnengebräunte Haut war zart und glühend, ich bedeckte sie über und über mit Küssen. Einen Moment lang täuschte er sich wohl; ganz belustigt sagte er: „O ja, wir werden uns einen blasen!“ An seiner doch etwas zitternden Stimme merkte ich, daß er das sagte, um zu prahlen, nicht aus Verderbtheit, sondern aus Scham über seine Unschuld und weil er nicht auf halbem Weg stehenbleiben wollte. „Hast du es schon einmal gemacht?“ frage ich ihn. „Nein, noch nie. Aber man hat mir gesagt, wie es geht.“ Ich hielt ihn zurück, da ich selbst nicht sehr lasterhaft bin und es mir widerstrebte, durch irgendeinen häßlichen Exzeß die Erinnerung zu verderben, die uns beiden von dieser Nacht bleiben würde.

Es ist Hochsommer, Südwestfrankreich, an der Garonne. Abends feiert André Gide den Sieg seines Freunds in der Kommunalwahl. Ein schöner Junge sticht ihm ins Auge, 17 Jahre alt, er schätzt ihn aber auf 15 und will es dann unbedingt dabei belassen. Der Knabe gehört den unteren Klassen an, ist der Dienerschaft zuzuordnen. Dem Erzähler bzw. Gide gelingt es, zu seinem Begleiter auf dem Heimweg durch herrlich nach Sommer duftende Wiesen zu werden. Ihr Heimweg führt bis ins Schlafzimmer des Herrn. Gide war damals 37 Jahre, sich seiner Homosexualität, eigentlich ja Päderastie oder Ephebophilie, seit Jahren sehr wohl bewusst, er führte eine Scheinehe mit seiner Kusine. Seit dem „Immoralisten“ von vor fünf Jahren war er der gesamten Kulturnation ein Begriff. (Das Buch ist nicht schwul, erzählt aber von einem Mann, der seinen sexuellen Genüssen nachgeht, während seine, aus Mitleid geheiratete Gattin allmählich einer gefährlichen Krankheit erliegt.)

Gleich nach dieser einen Nacht mit der „Ringeltaube“ fing Gide mit dem homosexuellen Vertrauten Rouart einen leidenschaftlichen Briefwechsel an über den Zauber von Minderjährigen, die ihre Homosexualität eben erst entdecken. Weiter passierte real nicht mehr viel, denn der junge Mann starb nach wenigen Monaten in der Folge von Tuberkulose, einer Krankheit vor allem der Armen.

Kurz, es ist - unter Gesichtspunkten aktueller Diskussionen über Geschlecht und Macht - ein in mancher Hinsicht eher peinliches Episödchen, dessenungeachtet allerdings auch eine süße kleine Idylle.
Displaying 1 - 15 of 15 reviews