Más de dos décadas escribiendo letras de canciones que no dejan títere con cabeza tenían que aportar también su rédito en forma de prosa. Aquí se hallan los cuentos, desvaríos y reflexiones varias de quien, hasta ahora, ha venido escribiendo textos breves sin orden ni concierto, casi siempre para sí mismo y pocos más. Con la libertad de quien no tiene que rendir cuentas a nadie, cuando "aún es posible". Con esa frescura que se irá perdiendo poco a poco y sin más remedio en cuanto el autor comience a ver sus cosas impresas y tenga que contestar en público preguntas sobre ellas a personas que pudieran llevar, incluso, ¡corbata!
Es músico, guitarrista, cantante, compositor, letrista y miembro de formaciones de rock entre las que destaca por su larga trayectoria Mamá ladilla, con siete discos editados.
Hace doce años comenzó a escribir textos breves, casi siempre de una sentada, y no ha parado hasta la fecha, lo que le ha llevado a colaborar con diversas revistas y fanzines o participar en proyectos colectivos, siendo la música y lo que la rodea uno de sus temas más recurrentes.
Hombre, no es un cinco estrellas continuo, ni tan siquiera de ese de una mahou venida a menos, con tanta patochada variopinta que tiene y de la que hace gala en una discontinuidad constante, implacable, seguramente más casual y encontrada que buscada y trabajada, pero a fin de cuentas igual de descarada, orgullosa, fiel a su esencia, radical. Pero los destellos de originalidad y frescura y hasta genialidad que te salpican cada dos por tres cuando menos te lo esperas, y eso que al cabo de un rato ya te los esperas cada poco rato, bien que se las merecen. Así que qué coño, toma tus galones, Juan. Hermosa joyita de librito que te has currao.
Un libro corto que consta de una serie de cuentos y ocurrencias del líder del grupo de rock mamá ladilla con lucidez en algunos relatos y no tanta en otros. Me he hechado unas buenas risas.
Pongo las dos estrellas según la definición de Goodreads: "it was OK". No puedo decir que sea mal libro (librito), pero en general los relatos no me han parecido tan ocurrentes, o al menos la ocurrencia no me ha funcionado tan bien como puede funcionarle en algunas canciones. En cambio las historias, casi mini-ensayos, relacionadas con su oficio, su música, sus canciones, etc. me parecen mucho más interesantes y son precisamente las que salvan un poco el conjunto.