En este libro el lector encontrará un documento que concibe el aula como espacio de reflexión e investigación; y la investigación—acción como una potente herramienta de desarrollo profesional. Se cuestiona la profesionalidad de los docentes: ¿éstos son profesionales transmisores y reproductores de conocimientos generados por otros?, o por el contrario, ¿son profesionales reflexivos, autónomos, que cuestionan sus prácticas, tomam desiciones e implementan nuevas acciones educativas con la misión de mejorar la calidad educativa?
La innovación y el cambio en los centros educativos pasa necesariamente por unos profesionales de la educación innovadores, formados en una doble perspectiva: la disciplinar y la pedagógico-didáctica. Si de verdad queremos lograr una educación de calidad, como pretenden las reformas educativas, la escuela del tercer milenio precisa de profesionales indagadores que la transformen. La investigación-acción puede ser el instrumento. Este libro pretende formar y capacitar a los profesionales de la educación como investigadores en la acción.