Spiritualism and theosophy are the best additions to Spanish society at the end of the century. Both are influenced by the literary manifestations of the era. The author Emilia Pardo Bazán integrated many stylistic risks in this novel: the visual spectrum, auras, animated objects, premeditated dreams, and transmission of spirits. This does not mean that the author communicates with such doctrines, but rather the opposite—it has been noted that her previous few novels tend to have a Christian orientation.
Emilia Pardo Bazán was a Galician author and scholar from Galicia. She is known for bringing naturalism to Spanish literature, for her detailed descriptions of reality, and for her role in feminist literature of her era. Her first novel, Pascual López (1879), is a simple exercise in fantasy of no remarkable promise, though it contains good descriptive passages of romance. It was followed by a more striking story, Un viaje de novios (1881), in which a discreet attempt was made to introduce into Spain the methods of French realism. The book caused a sensation among the literary cliques, and this sensation was increased by the appearance of another naturalistic tale, La tribuna (1885), wherein the influence of Émile Zola is unmistakable. Meanwhile, the writer's reply to her critics was issued under the title of La cuestion palpitante (1883), a clever piece of rhetoric, but of no special value as regards criticism or dialectics. The best of Emilia Pardo Bazán's work is embodied in Los pazos de Ulloa (1886), the painfully exact history of a decadent aristocratic family. A sequel, with the significant title of La madre naturaleza (1887), marks a further advance in the path of naturalism. She was also a journalist, essayist and critic. She died in Madrid.
La historia te atrapa desde el principio. Hay momento en que se sobre satura de detalles, pero resulta placentera de principio a fin. Algo no terminó de gustarme con la conclusión, pero aún así recomiendo su lectura
🧜♀️🖤Después de leer tantos relatos cortos tenía ganas de leer a Emília Pardo Bazán en novela .
🧜♀️🖤Como he disfrutado la lectura !con unos sólidos personajes nos presenta las diferencias de clases sociales ...ese entrañable Rafaelin!
🧜♀️🖤El protagonista Gaspar Montenegro nos muestra una pluma de Emília marcada por un cambio de temática,con la obsesión del personaje por la Muerte...espectros ....sueños premonitorios.
🧜♀️🖤Tras la muerte de su padre su obra evolucionó a un mayor simbolismo y espiritualismo ,y esta novela sin duda ,es representativa de ello.
🧜♀️🖤Vemos un interés por el psicoanálisis,por llegar a los entresijos de la mente y el espíritu humano ...se llegó a hablar de paisajes del alma .
Es esta la historia de una redención, con su cordero pascual y conversión absoluta en su final. Se trata de una narración perfectamente sostenida en primera persona, lo que permite al lector acercarse algo más al sentir de un personaje de por sí antipático. No fue concebido para caer bien. Narcisista, egoísta, autoconsciente, muy inteligente. Alta literatura, con la sirena como símbolo de la oscuridad, de la perdición y en última instancia, de la muerte por la que nuestro protagonista siente una atracción enfermiza. Pero no está solo, incluso a su pesar; y las convenciones sociales que tanto desprecia son al final no sólo acuerdos que permiten la convivencia, si no puentes de salvación.
4.5 Fue mi primer acercamiento a Emilia Pardo Bazán y fue una sorpresa muy agradable.
La Sirena Negra cuenta la historia de un hombre rico y sus reflexiones en torno a la muerte y la vida, así como las maneras horribles y simples en que ésta pueda ser vivida.
El hombre en cuestión tiene una vida acomodada, una hermana que lo cuida y una "prometida" con quien no tiene para cuando formalizar, una vida común y tranquila que se verá alterada cuando decida adoptar y educar a un niño. ¿Cómo cambiará su entorno con esta decisión? ¿A qué prejuicios se enfrentará? ¿qué intención lo lleva a hacerlo?
Es cierto que puede resultar un poco pesado por los monólogos que hace el protagonista y por el tono tan apático que usa para describirse y describir las situaciones cotidianas de su vida, sin embargo considero que es una historia que merece ser leída y explorada.
En esta historia podemos encontrar temas como amor, muerte, abandono, venganza, ilusión, egoísmo que leernos a partir de las reflexiones largas y obscuras del protagonista.
Además el final me hizo soltar un ALV, la verdad yo no lo vi venir. Tiene una o dos vueltas en la historia que me sorprendieron gratamente.
- [...], vi en el fondo del río unos ojos de tinieblas que me llamaban, y estuve a pique de irme hacia ellos, abriendo los brazos y exhalando el «¡Por fin!» de todos los ansiosos amores... -
LA SIRENA NEGRA. Emilia Pardo Bazán. 1908. 191 p. A destacar la preciosa edición de Nocturna.
Leer a Doña Emilia siempre es agradable. Es de esas autoras que aunque escribiera el prospecto del Gelocatil, me lo leería de principio a fin. Por cierto, estoy segura que le hubiera encantado escribir el de la Insulina, ¡ Y qué contentos estaríamos! ya que fue la diabetes la que nos la arrebató. De momento la novela más oscura que he leído suya, con una parte fantasmal, muy a lo Henry James, pero en castizo. Un joven protagonista de la aristocracia, Gaspar de Montenegro, deambula por las calles de Madrid, viviendo la buena vida. Es todo un personaje: dandy, cínico. pero de buen corazón. Mientras, su tradicional y moralista hermana se esfuerza por casarlo. Sin embargo, Gaspar está hechizado por la muerte, su Sirena Negra. Por azares del destino se hace cargo de un niño, a que se dedica a cuidar y educar. y al que quiere con toda su alma. Contrata a un preceptor y una institutriz. Pero su Sirena negra siempre le está rondando… “¡Oh, Tú, a quien he ofendido tanto! Dispón de mí, viviré como ordenes y me llamarás cuando te plazca… ¡pero no me abandones! Tu presencia es ya Tu perdón” Como podéis imaginar, en esta novela, Pardo Bazán se aleja de la literatura naturalista en la que la tenemos más encasillada, entrando por unas sendas más oscuras, modernistas, introspectivas y simbólicas. Me ha recordado también en cierto momento a “Los muertos mandan”, obra de Blasco Ibáñez (otra de sus conquistas), en la que el mundo más allá de la vida cobra cierta importancia. Me gusta la prosa de Emilia, cuidada, con muchos matices, con sentido del humor. Por otra parte retrata muy bien algunos personajes estereotipo de la época: el donjuan, la hermana amargada, la prometida que se quiere casar por dinero, el grotesco literato, la pobre chica encantadora sin dinero y de buen corazón… He leído que La sirena negra se puede considerar parte de una especie de trilogía, junto a La Quimera (1905) y Dulce dueño (1911). Algún experto en la sala?
Gaspar siempre ha sentido una fuerte atracción hacia la muerte, la seca, y por ello se enamora platónicamente de Rita, una enferma de tisis. Sabiendo que le queda poco tiempo, Gaspar promete cuidar de Rafaelín, el hijo de Rita.
Escrito en 1908, ‘La Sirena Negra’ es un ejemplo del Naturalismo, con una pizca de esoterismo. Gaspar es un hombre en la treintena con todo al alcance de su mano, pero nada parece satisfacerle y busca de manera casi obsesiva un acercamiento a la muerte. El hecho de que a su edad eluda las mujeres que su hermana Camila le busca, y que se contente con Trini, sólo para ver si su relación funciona, indica que es una persona difícil y caprichosa. Su modo de juzgar lo feo como indeseable, y el hecho de que se encapriche del niño de Rita porque es un niño bonito es realmente detestable, sobre todo porque afirma que prefiere eso a que el azar le traiga un hijo legítimo pero feo como un mono.
Claro está desde un principio que Gaspar no está bien de la cabeza, pero el modo en que finaliza la historia lo corrobora, demostrando que Gaspar no está capacitado para estar a cargo de nadie.
Me han chirriado bastante la constante presencia de laísmos y leísmos en toda la obra. Es algo a lo que no me acostumbro pese a llevar varios años viviendo en Madrid.
A pesar de que la obra tenga más de cien años, me ha parecido interesante y me ha absorbido desde el principio. Los personajes están bien logrados y uno casi puede ver las diferentes escenas de las que se compone el libro.
Esperanza de la Encarnación ha narrado maravillosamente el libro, dando diferentes voces a todos los personajes e interpretando cada diálogo de forma magistral, transmitiendo los sentimientos de los personajes de forma clara y directa. El ritmo es un poco más rápido al de norteamericanos e ingleses, lo que es de agradecer, ya que a veces me veo en la necesidad de incrementar la velocidad del reproductor para poder concentrarme en el libro.
Lo que sí he observado han sido varios problemas técnicos en cuanto a la edición de audio: Hay una frase repetida en 9:55, variaciones de volumen, las ‘eses’ suenan especialmente fuertes, entre 3:07:41 y 3:08:01 hay un silencio, y en general el volumen del master final está demasiado alto, saturando en multitud de ocasiones. Sobre este último punto, he abierto uno de los archivos del libro en Audacity y los picos están a -0.2 dB (ACX, referente internacional de producción de audiolibros, recomiendo -3 dB), y el RMS a -12.9 dB (ACX recomienda -18).
He disfrutado el libro, y me alegra saber que tenemos narradores con gran talento en nuestro país. Afinando un poco las cuestiones técnicas resultaría un audiolibro perfecto.
Creo que no me equivoco al afirmar que todos hemos estudiado en la ESO y bachillerato a Emilia Pardo Bazan; cuando hablábamos de naturalismo, a nuestra mente (si aun recuerda algo de esa odiada asignatura) va a Clarin y su regenta, a Vicente Blasco Ibañez y sus magnificas obras ambientadas en las campiñas de mi levante natal, y a Doña Emilia, los pazos de Ulloa y otros cuadros de la sociedad gallega. Confieso que comencé a leer clásicos españoles muy recientemente, pues de pequeño, cuando estudiábamos en el instituto las obras realistas y naturalistas de la narrativa española, no me sentía muy atraído (ni yo, ni nadie, vamos) por esas tramas dramáticas, tan de la vida diaria, sin la aventura ni la emoción de otros autores como Verne, Wells, o Doyle. Tras el exito que tuve con Blasco Ibañez, lo quise intentar con Emilia Pardo Bazan, pero no lo hice con su obra cumbre, los pazos de Ulloa (demasiado mainstream para mi cuerpesito), si no con esta novela corta.
No parece ser una novela muy del gusto de la comunidad lectora... A mí, sin embargo, me ha gustado. Ni le sobra ni le falta nada para trasmitir lo que la autora creo que quería trasmitir: lo nociva que puede resultar la insatisfacción crónica de un niño bien que, con su actitud caprichosa, juega con las emociones de la gente, meros juguetes de usar y tirar a sus ojos (incluso el niño al que "adopta") y que al final se va de rositas. Y la autora usa ese lenguaje falsamente edulcorado para reflejar, precisamente, esa actitud.
Gaspar es un joven burgués acomodado, caprichoso, hedonista, escépetico y esnob que se considera "diferente" a los demás. Rehuye el trato familiar y de su entorno porque aborrece la sociedad en la que tiene que vivir. De carácter romántico exaltado, siente una morbosa atracción por la muerte, lo que le lleva a mantener una relación de amistad (no carnal) con Rita, una joven madre soltera gravemente enferma. Gaspar encuentra un objeto a la vida haciéndose cargo del pequeño hijo de Rita para moldear un ser nuevo, en desafío a la educación convencional, que desprecia. Para ello, y ante la incomprensión de su entorno familiar, se rodea de dos "educadores": una estricta institutriz inglesa, y un joven preceptor que coincide con él en su crítica a los convencionalismos de la sociedad. La educación del niño comienza en un nuevo ambiente, donde Gaspar no deja de intentar demostrar continuamente su superioridad sobre ambos . Pero hasta el hastío tiene sus límites de saturación. Y cuando Gaspar, que cree en el control cerebral como guía de conducta, intenta un medido retorno a una "normalidad" a su medida, se encuentra que el ser humano y sus pasiones y arrebatos (incluidos los propios) irrumpen en su vida y dan paso a la tragedia. Las continuas obsesiones a la muerte ("ella", "la seca", "la guadañadora" o, más poéticamente, "la sierena negra") y al suicidio como medio de evasión del mundo imperfecto, se enmarcan en bellas y barrocas descripciones de ambientes y paisajes; vocabulario florido, a veces excesivo, pero de una riqueza inusual (al que no estamos acostumbrados) que puede distraer (y hasta cansar) en el transcurso de la narración, cuya fuerza, sobre todo en la segunda mitad, es incuestionable.
La sirena negra es una de las obras más sorprendentes de Emilia Pardo Bazán. Breve, intensa y de una modernidad inesperada, la novela abandona el naturalismo para adentrarse en un territorio más simbólico y psicológico. Gaspar de Montenegro, su protagonista, vive obsesionado con la muerte, convencido de que una presencia —la “sirena negra”— lo llama desde las sombras. Su mundo cambia cuando decide hacerse cargo de un niño abandonado, un gesto que abre una pequeña grieta de luz en su existencia sombría.
Lo que más me ha impresionado es la atmósfera: elegante, melancólica y profundamente decadentista. Pardo Bazán construye un personaje atrapado entre el nihilismo y la ternura, y lo hace con un estilo sobrio, oscuro y muy depurado.
Al terminarla, no pude evitar recordar Al revés (À rebours) de Joris-Karl Huysmans, que leí hace años en la edición de Bruguera (Libro Amigo, 1986). Ambas novelas comparten ese clima espiritual de fin de siglo: protagonistas cultos y aislados, hastío vital, fascinación por lo oscuro y una sensación de agotamiento moral. Cada una a su manera, ambas exploran la descomposición interior y la búsqueda fallida de sentido.
Una joya breve, perfecta para quienes quieran descubrir el lado más íntimo, simbólico y crepuscular de Pardo Bazán. Recomendada.
La trama: Un aristócrata que no encuentra sentido a la vida, se siente fascinado y atraído por la muerte como ideal de descanso eterno, a la que considera su amante que le espera y le llama con esos cantos de sirena negra... Un niño huérfano que le roba el corazón y le da por fin algo de sentido a su existencia...
Algunos cabos que me quedan sueltos: Se casa finalmente con Trini? Por qué secreto horrible se quiere confesar Rita en el lecho de muerte? A qué se debe esa actitud hacia su hijo y esas creencias sobre una corta esperanza de vida?
El libro es un drama y creo que la moraleja es que cuando avivas el monstruo de los celos, te diviertes dando falsas esperanza y tienes nula responsabilidad afectiva y dudosa calidad moral... Las cosas pueden explotarte en la cara... Salpicando a lo que más quieres
Como todo lo que escribe Doña Emilia está muy bien escrito. Además te mantiene en vilo hasta el final...
Para ponernos un poco en contexto, por si no la conocéis, Doña Emilia Pardo Bazán fue una de las grandes escritoras e intelectuales europeas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Gracias a la formación humanística que recibió en su infancia y a su traslado a Francia, se acercará a las ideas y corrientes europeas de la segunda mitad del siglo XIX lo que provocará en ella una voluntad de renovación en la literatura española de la época.
Doña Emilia fue pionera en la difusión de la literatura rusa en España, publica cuentos, poesía, narrativa y ensayo, además de artículos en periódicos y revistas que la sitúan como una figura principal en el naturalismo español. Seguro que os suena el título de Los pazos de Ulloa, la cual es considerada su obra maestra y en la que retrata la decadencia rural de Galicia.
Pero a parte de su obra literaria, Emilia Pardo Bazán destacó de forma social, cultural y política. Fue reconocida por su lucha incansable por la emancipación de la mujer e introdujo en España el debate francés y británico sobre el feminismo. Se autodefinió como feminista y protagonizó conferencias y discursos muy adelantados a su época. Además de financiar La biblioteca de la mujer un proyecto editorial que difundía entre el público femenino ideas progresistas relacionadas con los derechos de la mujer, entre otras muchísimas cosas.
Y no os hablo de su relación amorosa con Benito Pérez Galdós porque tengo un libro en el bote que contiene la correspondencia privada de estos dos y ya hablaremos largo y tendido sobre ello… porque es….
Bien. Con la autora situada, vámonos con el libro. Que es a lo que hemos venido.
Gaspar de Montenegro es un hombre acomodado del Madrid de 1906. Vive de forma holgada mientras su hermana Camila se esfuerza en emparejarlo con alguna mujer de la buena sociedad, aunque él no está muy por la labor. Se nos presenta como un joven crítico con la religión y la sociedad que le rodea, melancólico, sumido en el amor y el desamor quien parece estar más seducido y obsesionado por el fin de la vida y la figura que lo representa. Vamos a decirlo así para que no nos tiren el vídeo.
A finales del siglo XIX el estilo literario de doña Emilia Pardo Bazán tiene cierta evolución al introducirse en el idealismo y tiende a ser más espiritualista. Así que no es de extrañar que esta novela de principios del siglo XX, que forma parte del conjunto de las denominadas “novelas negras”, esté llena de dilemas éticos, crítica social y religiosa, personajes llenos de conflictos internos y en búsqueda del sentido, dentro de monólogos interiores que reflejan la conciencia humana.
Gaspar tiene una buena amiga enferma de muy pocos recursos que no tiene apenas esperanza de vida. Esta mujer tiene un hijo de muy pocos años que va a dejar huérfano en poco tiempo y Gaspar decide que va a adoptarlo desafiando a su hermana y a toda la sociedad convencional de la época. Una decisión que marcará un antes y un después en su vida.
En sí, la historia es muy corta, serán unos meses desde que Gaspar decide adoptar al niño de su amiga, pero os vais a encontrar un triángulo amoroso, celos, lucha de poderes, conversaciones sobre filosofía y espiritualidad y un asombroso final.
Lo que más me ha gustado de esta novela ha sido la capacidad del personaje de proyectar las visiones que tiene con la figura que, finalmente, se descubrirá como La sirena negra. La llama de muchas formas ya que se le va apareciendo en varias ocasiones sin que él pueda resistirse, tal como pasa en la Odisea con las sirenas de Ulises.
Os voy a destacar el capítulo donde se nos describe la última noche de Rita Quiñones, la amiga de nuestro protagonista. En esa noche Gaspar tiene un sueño que me recuerda mucho a la Danza que se hace en Verges el Jueves Santo donde cinco esqueletos nos recuerdan de forma silenciosa que el paso del tiempo está para todo el mundo y que la existencia no es más que algo efímero.
Soy consciente de que no es un libro para todos los públicos. Aunque no llega a las 200 páginas es muy denso y está lleno de palabras que no se utilizan hoy en día. Incluso para aquellos lectores más experimentados puede hacérsele algo de bola. No siempre apetece este grado de calidad. Pero, amigos, cuando lleguéis al final, me contáis. Porque después de todo, tiene un cambio de ritmo y un final digno de una película de Tarantino.
Así que, si os sentís con ánimo, os lo recomiendo encarecidamente.
Disponéis del título en varios formatos: físico, digital y también audiolibro en plataformas como Audible o Storytel. Cosa que os puede ayudar a que se os haga más ameno si no estáis acostumbrados a una prosa tan pomposa.
Rara, es la primera palabra que me viene a la cabeza para describir esta novela de Doña Emilia, la segunda podría ser oscura, pero también poética, fascinante, decadente. La sirena negra, o la seca, la parca, la segadora, no es otra que la muerte, y todo el libro gira entorno a la obsesión de su protagonista, Gaspar Montenegro, con la susodicha. Emilia Pardo Bazán nos muestra en esta obra su faceta más simbolista y experimental, alejada un tanto del naturalismo y costumbrismo de sus obras más famosas pero sin abandonarlo del todo. Muy recomendable para tener una visión más completa de la obra de la autora.
He leído varias obras de Emilia Pardo Bazán y siempre quedo sorprendida por su prosa tan exquisita, refinada y bella. Aquí utiliza una trama entretenida, muy triste y llena de melancolía desde el inicio, pero a la vez la historia me pareció llena de interés. Un hombre joven conoce a una mujer destinada a morir muy pronto, él queda encantado con su pequeño hijo y lo adopta cuando queda desamparado, de ahí vendrán alegrías y sucesos siniestros en los que se desarrollará la obra, cuya lectura me ha dejado muy satisfecha.
¡¡¡ Puro drama!!! 🥺 Esta mujer escribe de una forma que no puedes parar de leer Igual esta no ha sido como las anteriores novelas leídas. Ésta es diferente, un tanto difícil de digerir por lo espiritual, místico, filosófico o... quizá el tópico principal a mi, en lo personal no me llama. La muerte está en cualquier esquina solo que no gasto energia en vivir pendiente de ella. Cuando llegue será.
" Quizá la fatalidad no existe si nosotros no la fabricamos."
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Gaspar empezó cayéndome bien: un hombre hastiado, egoísta, pero capaz de abrazar la paternidad adoptiva con ternura, desafiando las normas de la sociedad.
Pero no todo es bonito: también muestra lo peor de sí mismo, egoísta y violento, recordándonos que la gente mala no siempre paga sus fechorías.
Una novela oscura y directa, con momentos de ternura que dejan reflexionando sobre la condición humana.
Una novela de una virtuosa del lenguaje, pero que su argumento deja mucho que desear. El personaje de Gaspar y Solís como poetas suicidas autodestructivos del tipo de la filosofía de Schopenhauer y Nietzsche. Lo mejor la vida y la realidad representada por el pequeño Rafael y las mujeres de la obra. Cuanto daño ha hecho el idealismo alemán! :)))
Definitivamente la maestría de la pluma de doña Emília me conquista con cada libro suyo. En este en particular, amé ese “paisaje del alma” que nos pinta con gran sensibilidad, detalles, veracidad... La transparencia del personaje, sus pensamientos y acciones no están edulcoradas, lo desnuda totalmente para nosotros, por eso no es bueno ni malo, simplemente es.
¡Qué ha de ser raro eso! Lo extraño es que deseemos vivir, don Gaspar -contesta el mozo-. Debe de estar bien claveteado allá dentro de nuestro ser lo que llaman instinto de conservación, cuando todavía no se ha despoblado de humanidad el globo. Tenemos mil razones de morir, y ninguna de continuar sufriendo esta broma pesada.
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Es la primera novela que leo de la autora, y no sé si ha sido la más acertada. La historia es buena, su manera de escribir genial, pero ha habido muchas partes que me han aburrido y otras tantas que me han encantado. Con lo cual solo puedo ponerle algo más que un aprobado
Una novela profundamente desgarradora. Hace mucho tiempo que quería leer una novela de la Pardo Bazán, pues solo había leído relatos, pero no me atrevía a aventurarme con Los Pazos de Ulloa.
3,5 realmente. Leer a Emilia Pardo Bazán ha sido un pequeño reto para mí por el estilo de la autora. Aún así, el libro me ha gustado mucho, sobre todo su forma de abordar el tema de la muerte. El final me ha parecido un poco brusco.
La historia bien, pero el vocabulario tan rebuscado ha hecho que se me haga pesado, denso y larguísimo. Sé que es un clásico y hay que tener en cuenta que estoy acostumbrada a leer novela contemporánea.