Una trepidante historia de espías en un paraíso fiscal.
En 1979, en Dragonera, una isla del Atlántico que fue colonia inglesa y ahora es un pequeño país decisivo por su posición estratégica y por ser un cosmopolita paraíso fiscal, Ginés Loyola dirige el Centro de Documentación, al que llaman Casa Desolada, para los servicios de inteligencia nacionales. En su equipo de cuatro personas, cada uno tiene su función en la rutina de informes y reuniones. Todo se verá zarandeado el día que disparan al candidato a la presidencia del país, y lo que es peor para ellos, cuando se descubre que alguien hizo desparecer de sus archivos información comprometedora. Pero incluso en las acciones más calculadas y premeditadas interviene el factor humano, y cualquier cosa pequeña puede dar al traste con nuestros planes. Novela de espías, novela de acción, Cualquier cosa pequeña participa de los ambientes y las intrigas de las mejores historias de Graham Greene, a las que Rafael Reig añade su ironía y brillantez de estilo, marca de la casa.
Rafael Reig nació en Cangas de Onís (Asturias) en 1963, vivió en Colombia durante su infancia, y estudió Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Madrid. Dio clases de literatura en Nueva York, donde se doctoró, y en varias universidades norteamericanas. Es profesor de la escuela de creación literaria Hotel Kafka y colabora en diversas publicaciones, tanto en papel como digitales. Con Todo está perdonado ganó el VI Premio Tusquets Editores de Novela en 2010. Es autor de las novelas Sangre a borbotones (2002, Premio de la Crítica de Asturias), Esa oscura gente (1990), Autobiografía de Marilyn Monroe (1992), La fórmula Omega (1998), Guapa de cara (2004) y Hazañas del capitán Carpeto (2005) –algunas de ellas traducidas a varios idiomas–, del exitoso ensayo literario Manual de literatura para caníbales (2006) y de la recopilación de artículos Visto para sentencia (2008). Brillantísima pieza de cámara, Lo que no está escrito es un thriller psicológico en torno a los rencores en la relaciones de pareja, enmarcado en una naturaleza desasosegante, y una trama de terror hábilmente construida a partir de diferentes perspectivas que confirma la versatilidad y la maestría de su autor.
Lo peor que he leído en años. Ni siquiera lo he podido terminar. La escena del paseo después de la noria fue mi tope. Esto pasa por elegir un libro por su título. Una pena que el escritor sea paisano mío.