Esta historia está llena de cultura, de intriga, de secretos, de magia. Un viaje a través de un Londres donde no todos tienen las mismas oportunidades.
Con una trama contada a dos voces, conoceremos y seguiremos los pasos de Eli y Malcolm, dos jóvenes que no pueden ser más diferentes entre sí.
Mientras Eli lucha por recuperar lo que es suyo, que le ha sido arrebatado y se debate entre conocer la verdad o empezar de nuevo, Malcolm es justo lo contrario. Hace su mejor esfuerzo por no tener -demasiado- presente la situación en la que se encuentra.
La trama desprende magia por cada uno de sus poros, haciendo un espectacular cuadro cuando todas las piezas se unen.
Me ha gustado muchísimo que esté basado en el folklore caribeño, algo que es totalmente desconocido para mí, pero que solo hace que tenga aún más ganas de saber más.
Aunque al principio puede parecer algo lioso por algunos términos mágicos, en cuanto le coges el ritmo, es un no parar.
Los colores vibrantes de la portada hacen que quieras sumergirte entre sus páginas y, sumado a lo bonitos que son los separadores de capítulos y que la letra es grande y clara, estos chicos se han convertido en un si rotundo.