Es definitivo: soy fan de Bárbara Montes.
Como si dos hijos de una misma madre se tratase, no me gusta comparar dos novelas de una misma autora. Son diferentes y a la vez guardan similitud.
Si tuviera que elegir un adjetivo para describir este libro, tendría serias dificultades, pero elegiría "reconfortante".
Yo estaba leyendo un thriller que resultó añadir demasiada tensión a un momento ya tenso en mi vida y quise cambiar. Elegir a Bárbara ha sido una elección muy acertada.
Es un libro tierno, sin ser empalagoso.
Incómodo, sin ser desagradable.
Ingenioso, sin ser retorcido ni pedante.
Reconozco que he llorado leyéndolo.
Este libro nos cuenta el recorrido de dos mujeres diferentes. He conectado mejor con Eva que con Tima, tengo un humor y un ingenio similar al suyo, pero esto es una cuestión muy personal.
Uno de los giros lo vi venir cual coche con las largas encendidas y, sin embargo, leerlo y ver que no había acertado del todo con mi predicción fue maravilloso.
Y me pasó algo muy curioso, también: cuando capté la pieza que daba sentido a toda la historia me sentí muy satisfecha, al contrario de lo que me sucede al leer mis habituales thrillers donde, las pocas veces que consigo entender el misterio antes de que se explique, me supone una decepción.
En resumen, me ha gustado mucho el libro, ha sido el ideal para este momento concreto de mi vida.
Bárbara, espero con ansia una nueva novela para el público adulto.