3,75 ⭐
Este segundo libro de la trilogía me ha parecido mejor que el primero, aunque también ha habido algunos detalles que me han dejado con mal sabor de boca. Eso sí, la pluma del autor sigue siendo fantástica y he estado muy enganchada durante toda la lectura.
En esta entrega seguimos a Lena Mayoral, que acaba de sobrevivir a un intento de asesinato y está empezando una relación con el inspector Jarque. Mientras aprende a convivir con sus miedos y con la peculiar (y novedosa) vida familiar de Jarque, se le presenta la oportunidad de alejarse unos días de Barcelona para investigar la desaparición de una chica. Sin embargo, el nuevo valle en el que se queda no resulta ser precisamente tranquilo: los asesinatos a adolescentes parecen estar a la orden del día.
Antes de entrar a comentar este libro, hay algo del anterior que me sigue rondando por la cabeza: ¿Qué ha pasado con Sonia? Me habría encantado saber cómo reaccionó al descubrir que Charlie, su supuesto amigo preocupado, fue quien asesinó a su novio. O, al menos, que el propio Charlie hubiera mencionado algo sobre ella. Me ha faltado un poco ese cierre.
Volviendo a esta historia, a nivel de trama me ha parecido más interesante y compleja que la anterior. La inclusión del tema sectas y el toque sobrenatural me han encantado (son un par de mis placeres culpables jajaja). También me ha fascinado la ambientación, el emplazamiento en el Valle de Boí está tan bien descrito que me han entrado ganas de visitarlo sin haber visto ni una sola foto!!!
Realmente la trama en sí me parece interesante, entretenida, aunque el final más o menos me lo esperaba por lógica, aunque hay otros giros que no he visto venir (el del sótano). Me ha gustado la introducción de la secta, y también ver las vidas de las diferentes personas del valle, incluida la chica desaparecida. Creo que el autor explora muy bien la psicología de los personajes.
Mi mayor problema ha sido con la subtrama de los adolescentes y Estela, la madre de Arlet. Para ser exactos, la parte los adolescentes y sus andaduras me ha gustado, pero me ha chirriado el triángulo amoroso, que, a pesar de ser más o menos relevante para la trama, ha tenido más protagonismo del que me hubiese gustado. Ha desviado el foco de aspectos más interesantes, como lo relacionado con Adrià. Dicho esto, también creo que los adolescentes están bien representados, con su orgullo y su forma de actuar, aunque a veces sentía que el lenguaje que usaban estaba algo anticuado, y que los adolescentes de ahora no hablarían así jajaja (por ejemplo usar la palabra birra).
La otra cosa que me ha molestado ha sido la caricatura que se ha hecho de Estela y su odio a los hombres. Y, siendo justa, creo que este libro tiende en general a presentar a varios personajes femeninos de forma algo estereotipada: Estela es la típica mujer que desprecia a los hombres, los usa para su entretenimiento, pero que a la vez no tiene respeto por otras mujeres; Inma es la madre tan volcada en sus hijos que no ve lo que tiene delante y se cree moralmente superior al resto; Lena combina sus inseguridades con una constante necesidad de validación masculina; La inspectora Segarra (no recuerdo bien si ese era su nombre) se presenta como una figura que desprecia tanto a sus compañeros como a los críos porque ella es mejor que el resto… Creo que a pesar de que estos rasgos puedan ser buenos puntos de partida para crear personajes grises y complejos, se llevan demasiado al extremo y acaban por parecerme burlas (como las amiga de Cruz en el libro anterior). (En retrospectiva, creo que no me molesta tanto el personaje de Inma, pero sí el de Estela, sobre todo por cómo su comportamiento afecta a Arlet).
En cuento a Lena, me parece que es mucho accesible y disfrutable (en general) en este libro. Con el miedo en el cuerpo del intento de asesinato, parece que se ha vuelto algo más contenida y menos soberbia (aunque personalmente no me molestaba en el libro previo, y que incluso he echado algo de menos). Sin embargo, también he tenido ciertos reparos con ella. Sus inseguridades y constantes reflexiones sobre si es atractiva o si otros la consideran atractiva me han sacado un poco de la lectura. Algunos comentarios me han parecido más pensados para generar compasión en el lector que como reacciones naturales del personaje. No digo que no tenga sentido que Lena sea insegura (al contrario, creo que encaja con lo que sabemos del personaje) pero muchas de esas observaciones me han parecido fuera de lugar.
En cuanto a su relación con Jarque, al final del primer libro me dejaba con dudas, ya que no sentí que su evolución como pareja fuera del todo natural. Pero en este libro me ha gustado mucho cómo se ha mostrado: una relación con cariño pero independiente, con diferencias y desacuerdos, pero que funciona.
Sobre la trama de Charlie, no tengo pegas. Me ha entretenido mucho, y me gusta esa sensación de continuidad respecto al libro anterior. Solo me habría gustado saber cuál fue exactamente el papel de Tommy en todo lo que ocurrió.
En resumen, aunque la trama me haya parecido mejor y más interesante, ha habido pequeños detalles que han hecho que lo disfrute un poquito menos. Dicho todo esto, y teniendo en cuenta los pros y los contras, para mi creo que se queda en el mismo nivel del libro anterior. Sigue estando recomendadísimo, y estoy deseando leer la tercera parte de la saga.