La novela de Ampuero se sumerge en los últimos días de Erich Honecker en Chile, tras la desaparición de Alemania Oriental. A través de dos personajes ficticios y del propio Honecker, la trama se teje planteándole al lector las conversaciones en torno a Honecker y sus políticas. El autor nos enfrenta al dilema de un ex dictador refugiado, que no ha enfrentado las consecuencias de sus acciones y que busca comprender la profunda transformación que ha terminado con su régimen.
La historia nos contrapone además una mirada a las vidas afectadas por el régimen de la Alemania Oriental, explorando temas como el Muro de Berlín, la persecución y el espionaje a sus propios ciudadanos. Ampuero utiliza conversaciones ficticias de manera inteligente para mostrarnos a un Honecker defensivo de sus logros, pero a la vez provocar una reflexión sobre las implicaciones del poder en los regímenes tras la cortina de hierro.
Sin duda el hecho que Ampuero viviera la realidad de Alemania oriental personalmente es un factor que aporta al relato.