"Tener una actitud positiva no va a mejorar tus problemas, pero va a cabrear a tanta gente que ya sólo por eso merece la pena"
Entre 4 y 4,5⭐
Segunda entrega del nuevo ciclo del universo "Reina roja" (séptima en el cómputo total). Si "Todo arde" me gustó sin llegar a engancharme tanto como esperaba (le puse cuatro estrellas y unos cuantos peros), "Todo vuelve" me ha conquistado sin pero ninguno. Enganche, entretenimiento y buena prosa todo en uno. Juan Gómez-Jurado lo ha vuelto a hacer.
¿Qué destaco del libro?
El título. Me dio qué pensar desde que la novela se puso en preventa. Este autor no suele hacer nada por casualidad y en esta ocasión tampoco ha sido el caso. Tiene más de una capa. No digo más, leed el libro y lo entenderéis.
La prosa y la estructura. En varias ocasiones he escuchado al autor decir que este es su mejor libro. Es verdad que en mi ánimo pesan mucho "La leyenda del ladrón", "El paciente" y sobre todo "Reina roja", pero sí le reconozco el salto cualitativo en cuanto a prosa y técnicas narrativas, que ya inició con "Todo arde". En esta entrega, Gómez-Jurado ha unificado lo que son sus señas de identidad a la hora de escribir un thriller, capítulos cortos, ritmo endiablado, enganche rápido y acción sin tregua, con nuevos recursos estilísticos. La elección del tipo de narrador, las descripciones mínimas, como tiene que ser en este género, pero tan precisas y clarificadoras, la inclusión entre capítulos de las páginas del manuscrito, las reflexiones, que nos suelta, así como si tal cosa entre lío y lío (jamás había subrayado tantas frases en una novela de Juan), etc. He disfrutado con la trama, con ese no parar a ritmo de vértigo que es la novela, pero también me he detenido a meditar, seleccionar y degustar.
El primer capítulo. Te deja con la boca abierta y la necesidad de seguir leyendo.
Me está gustando mucho la forma en la que Gómez-Jurado plantea el nuevo ciclo del universo Reina roja. Me recuerda la construcción de las buenas sagas de fantasía, una novela inicial de presentación ("Todo arde"), una segunda en parte de transición, en la que introduce de manera paulatina el nuevo worldbuilding, le proporciona claves al lector y traza la ruta de la siguiente o siguientes. Me muero de curiosidad por saber a dónde nos quiere llevar Juan y cómo va integrar todas las piezas que ha diseminado. Todo un reto.
La trama en sí. Comienza dónde termina la anterior y desarrolla a partir de ahí. Tiene una carga de dramatismo creciente y la acción fluye bien sin un exceso de buena suerte. No se puede contar mucho más sin caer en un spoiler, cosa que no sé quién lleva peor, si el autor o sus lectores. Es mejor enfrentarse al libro con las pocas pinceladas que nos da la sinopsis e incluso sin ellas.
El trazado de personajes. Nos reencontramos con Aura, Sere y Mari Paz. Ya las conocemos de la primera entrega. En "Todo vuelve", el autor da alguna pincelada destinada a aquellos lectores que comiencen la saga aquí y ahonda un poco más en el desarrollo del trío protagonista. Si en "Todo arde", Aura era el motor, en esta, su historia sigue siendo el eje central, pero las tres tienen un protagonismo equivalente. Me ha gustado mucho la evolución de Mari Paz, que ha cobrado una entidad más propia, alejada ya de las similitudes con otro personaje emblemático, que, al menos a mí, me saltaban cada dos por tres en la primera de la serie. Se agradece también, que se haya moderado con el uso del castrapo. Que un autor escuche a sus lectores y tome nota de esos pequeños detalles que los sacan de la lectura dice mucho a su favor.
Junto a ellas tres, nuevos personajes. Alguno va a dar mucho juego.
Y como estamos en el universo Reina roja, intervienen personajes secundarios de aquella trilogía. Un placer volver a saber de ellos. Un disfrute, eso de decir, "pero esta no era aquella que...", y sí, era. ¡Ale! a leer el libro y descubrirlos.
Los guiños a la literatura, la música y el cine.
El final, coherente, concluye esta parte. También me deja con ganas de decirle a Juan cuatro cosas, que eso no se hace, que no nos puede dejar así a la espera de que vuelva dentro de un año.
Y cosas de las que me desdigo.
En la reseña de "Todo arde" me quejé amargamente de que se incluían demasiadas escenas con las niñas de Aura. Vale, me equivoqué, eran necesarias para crear contexto, ahora lo veo. Le pido mis disculpas al autor por haber dudado.
No quiero terminar esta reseña sin agradecer a Gómez-Jurado su compromiso con los precios asequibles de sus libros en formato digital. Tampoco sin señalar lo bonitas que son las ilustraciones de la edición en papel. Solo por ellas merece la pena el desembolso.
En conclusión. Un thriller de la factoría Gómez-Jurado, que merece la pena. Buena prosa, buenos personajes, ritmo muy vivo y una trama de transición con entidad en sí misma, que me tuvo pegada a sus páginas de principio a fin. Recomendable.