Intentarlo es asomarse a un abismo desde el cual podemos caer hasta destruirnos e incluso arrastrar a otros en esta caída. Es manipular un plato y correr el riesgo de que se rompa. A veces no estamos preparados para esa desilusión, para vernos frente a nuestra propia torpeza y asumir las consecuencias de que el pegamento no alcanza para volver a tener lo que teníamos antes de echarlo a perder. Hay momentos en los que, simplemente y para evitar destrozarnos, elegimos comer en telgopor. Ahora ceno en telgopor es un homenaje al amor descartable, a las mil formas que existen de distraernos. Pero también una más tarde o más temprano, necesitamos conservar las cosas. Empezaremos lavando y reutilizando; cada nuevo uso amerita más cuidado, más dedicación y ternura. Antes o después, veremos que ya estamos listos para un plato de verdad. Listos para la verdad.
Si alguien puede levantar la mano y decir que nunca volvió a tener (por lo menos) un roce con su ex le doy el premio nobel. Eugenia está embarazada y se niega completamente a creerlo y Luis se fue a España para seguir sus sueños. Todo esto es una locura en la cual no sabemos que va a pasar ni cuando va a pasar. Si en el primer libro empatice con Eugenia en este libro me fusione con ella completamente, que dificil, que arduo y que paja es un embarazo; las dudas, las hormonas, el subir de peso descontroladamente y mucho mucho más. Pasar por esto es una etapa sumamente sensible para la mujer, es un momento (un momento muy largo) en el cual se está totalmente vulnerable y expuesta, no es algo divertido y cualquier emoción fuerte puede tener consecuencias graves, ver todo lo que paso Eugenia me hizo volver a sentir mi embarazo y fue realmente algo muy sensible para mí, amo a Euge, quiero abrazarla toda la vida. El libro se centra principalmente en esto, el embarazo, pero también en Luis y como el amor que se tenían se transforma en otra cosa. La historia me dejó con MUCHISIMAS más preguntas, por lo cual tengo la teoria de que va a haber un tercer libro, lo cual espero con muchas ansias. Repito que la pluma de la autora es tan ligera y artística que te atrapa totalmente y te deja constantemente con ganas de más, es la tercera oportunidad que tengo de leer a la autora y siempre tengo que resaltar este detalle porque es muy importante. Lo último y lo que más quiero resaltar es TE ODIO LUIS, SOS UN PELOTUDO. Amén y gracias.
Al terminar de leer Los Platos que Rompí tuve la posibilidad de hablar con María y ella me dijo que en la continuación se iba a la mierda con la historia. Ni bien termine de leer este libro le escribí para decirle en serio te fuiste a la mierda. La historia se siente real y eso es lo que mas valoro de esta historia. No es una novela donde todo es color de rosa, ni tampoco vemos relaciones toxicas. Vemos amor en diferentes formas, vemos miedos y vemos superación. Euge termina el libro anterior con una embarazo y sola, y arranca este libro de la misma manera, pero viajando. Euge intenta escapar de lo que le pasa, pero cómo escapar de un embarazo? Cómo escapar de los cambios que ahora comienza a sufrir su cuerpo? Si bien en el primer libro llegue a quererla y a detestar a Luis, en esta novela mis sentimientos cambiaron un poco. Sobre todo cuando leí el pov de Luis. Al reseñar Los Platos que Rompí dije que era imposible juzgar a los personajes porque nadie sabe como va a reaccionar en una situación así. Acá pasa lo mismo. Cómo tomar partido en una historia donde todos tienen errores? Disfrute muchísimo la lectura, es ligera, y aunque los capítulos son cortos María logra sacarte tanto lágrimas como sonrisas en cada uno de ellos. La evolución de Euge es grandiosa, el darse cuenta de sus errores, el darse cuenta que necesita gente y sobre todo darse cuenta que tiene gente, que no tiene que transitar por la vida sola, fue sumamente importante. Y el resto de personajes me sorprendió para bien, incluso Luis al que putee en el libro anterior.