COLARSE A UNA FIESTA DE DISFRACES PARECE EL MEJOR PLAN... HASTA QUE TODO TERMINA EN UNA FUGA Y MUCHOS DESASTRES
Cuando Isa y Elías deciden divertirse un poco e ir a una fiesta disfrazados de crayón y cuaderno, creen que solo lo pasarán bien, comerán y se irán sin que nadie los note; sin embargo, los ojos de un príncipe y una diabla se posan sobre ellos y amenazan con exponerlos, entonces Isa entra en pánico y, tras unas canciones y conversaciones incómodas, arrastra a su amigo para que escape con ella… por una ventana.
Fue un 😒. Al principio me enganché algo, pero después los diálogos entre protagonistas y escenas me parecieron demasiado absurdos e inmaduros. La verdad fue salteando páginas porque se me hizo insoportable. Parecía que leía personajes de 12-13 años y no de 20.
No saben lo mucho que me reí leyendo a Isa. Me había tomado más tiempo de lo normal terminarlo, pero no por que fuera malo, todo lo contrario, leía cada capítulo con paciencia y buscaba siempre un momento en paz para sentarme a leerlo. Cada personaje tiene carisma y fue divertido conocerlos, tiene diferentes puntos de vista y me hizo adentrarme más a la historia. No podía dejar esperar que sucedía con la protagonista aunque tenía reacciones un poco infantiles, en pequeños momentos me hacía reír. Me hubiera gustado abordar más la vida del protagonista masculino, conocerlo aún más.
Cada momento que viví leyendo este libro la verdad lo disfruté.