Hallar la propia identidad no es solo descubrir el origen concreto de nuestra existencia sino el modo en que nos paramos en el mundo cada día. Esta primera novela de Esteban Godoy da pleno testimonio de esa búsqueda. A través del candor y la valentía de su protagonista, y el elenco de personajes entrañables que lo acompañan, el autor nos involucra en una historia que conmueve por tan íntima y desesperada, tan divertida y dolorosa; y nos regala de paso, gracias a su habilidad literaria, la singular observación de lo que pudo haber significado ser joven y sensible en la Argentina de las últimas décadas.
Alejandra Laurencich
Editorial: FACTOTUM EDICIONES Paginas: 264 Edición: 2023 Idioma: Español Encuadernación: RUSTICA CON SOLAPAS ISBN: 9789874198501 Formato: LIBRO Origen: ARGENTINA
La búsqueda de identidad como punto de partida para esta historia tan simple como conmovedora. Simple como punto a favor, porque Esteban no decora lo que nos cuenta, aunque por momentos resulte ingrato leer lo que hace Javier, el protagonista de la historia.
El libro está dividido en cuatro largos capítulos, y debo confesar que cuando noté eso pensé: no voy a poder avanzar, necesito capítulos cortos. Pues no fue un problema al final, porque cuando me di cuenta iba por la mitad de las casi 270 páginas y estaba totalmente cautivada con la historia. La sentí, la sufrí, la lloré (y mucho), abracé a Javier y a su mamá (a ella más que a él, sí), me enojé, perdoné, me emocioné, entendí, empaticé.
El pueblo, la ciudad, los enojos típicos adolescentes, una madre de las que sí, los descubrimientos, los sueños, las frustraciones, las decisiones.
¿Quién soy? ¿Quién quiero ser? ¿Hasta dónde puedo llegar? ¿Qué quiero dejar atrás? Preguntas y más preguntas que tejen una historia de las que se te meten dentro, de las que te transportan a tu pasado como hijo adolescente, que te ayudan a ver las relaciones humanas de otra manera.
En Esteban encontré un escritor que cuenta muy muy lindo, que quiero seguir leyendo, porque estoy segura de que tiene muchísimo para regalarnos en próximas historias.
Íntimo, honesto, bien contado y algo adictivo. (Tuve que abrir alguna lata fría de cerveza con Fito Páez de fondo casi que como una necesidad, así que algo inmersiva la experiencia también). Gracias, Esteban. Librazo.
Este libro es precioso. Lleno de dudas, no sólo de la propia incertidumbre de la adolescencia y el paso a la adultez, sino también de un joven que, gracias a un examen de ADN, se suman las preguntas sobre su identidad. Es muy íntimo, muy real, en gran parte doloroso y hasta divertido en ocasiones. Lo recomiendo mucho.
Este libro es pura ternura, nostalgia e inocencia. El duelo también juega un papel importante. ¿Lo mejor? Que está escrito en argentino.
En Nadie a quien esperar podemos ver cómo los hijos suelen cargar las faltas de los padres, una triste realidad. También se explora el amor incondicional de las madres, ese amor que siempre está, pase lo que pase.
¿Querés leer literatura argentina de calidad? No te podés perder esta gran novela. Recomendadísima.
Gracias, Esteban por esta historia. Nunca dejes de escribir.
Una hermosa novela que explora la búsqueda de identidad de su protagonista. A través de un viaje emocional y geográfico por Tandil y la Ciudad de Buenos Aires, el autor nos lleva a descubrir los vínculos que moldean la vida del protagonista: su relación con sus abuelos maternos, su madre y la ausencia-presencia de su padre.
La novela es un recorrido que indaga la forma en que nuestras relaciones y experiencias nos definen. Con una narrativa sensible y evocadora, Godoy logra capturar la esencia de la búsqueda humana y la importancia de encontrar nuestro lugar en el mundo.
Un joven descubre su identidad primero, conociendo a su padre y luego, autodescubriéndose como nuevo adulto. Excesos, soledades, culpas y alegrías trae aparejado este camino. El rol de su mamá, incondicional y poderosa, fue lo que me hizo emocionar hasta las lágrimas. Una historia sincera y cercana.
Me gustó mucho la visión que tiene el protagonista respecto de Buenos Aires y su búsqueda por encontrar un lugar en el mundo. También me conmovió la actitud de la madre hacia él y lo importante de este vínculo. Es una novela que "progresa" a medida que se la lee. ¡La recomiendo!
historia que con su simpleza dice mucho Muy bien escrito, limpio y claro. Un narrador que le pasa mucho y muy profundo, Un libro que construye puentes de empatía, y promete momentos maravillosos
Me empezó a gustar después de toda la primera parte antes del ADN. Sin embargo, no me mató como vi en otros comentarios. No es un libro que vaya a recordar.