«Todo se había desencadenado por lo que escribió en su diario doce años atrás. Un pasado que había tratado de olvidar, despojarse de él, a pesar de que todavía le devolviera con nitidez su imagen en forma de su primer amor».
1998. Víctor Castro es el presentador estrella de televisión; tiene fama, dinero, popularidad y la vida le sonríe. Sin embargo, todo cambia cuando se ve envuelto en una situación traumática que se hace pública. La noticia produce un tsunami que amenaza con destruir su imagen, el cariño de la gente e incluso puede conllevarle la pérdida de su empleo. Al borde del precipicio, casi a punto de perder la cordura, se despierta en él una necesidad de desvelar los secretos enterrados de su primera experiencia amorosa: fue en 1985, con el chico más popular de su clase.
De nuevo en el Madrid de los noventa, Elías, un joven casado, llama a su puerta. Los dos descubrirán su verdadera identidad, que lo importante radica en lo sencillo y que, ante la encrucijada, solo hace falta escuchar al corazón. Ellos todavía no lo saben, pero el destino ha querido que sean invulnerables.
Ante todo soy un aventurero de la vida. Considero que cada experiencia es única y hay que sacarle partido. Tal vez por eso dejé mi pueblo de Ordizia, en el País Vasco, para conocer otras culturas. Y eso me llevó a trabajar en Madrid en prensa antes de adentrarme en el mundo de la televisión, en Andalucía.
Soy periodista vocacional, escritor en ciernes y me coloco ante un teclado por necesidad de expresarme de forma oral o impresa.
Aunque lo que realmente me apasiona es imbuirme en proyectos personales, como el documental “Frágil, camino de cristal”, que me sirvió para conocer a personas fantásticas que eran capaces de saltar cualquier obstáculo y seguir adelante en la lucha de la osteogénesis imperfecta, los llamados huesos de cristal.
Me embarco en cualquier nave que me lleve a experimentar mis pasiones y escribir novelas se ha convertido en un trabajo enriquecedor y emocionante, que me encanta compaginar con la televisión.
Últimamente disfruto mucho leyendo historias LGTB, y no es tanto por las relaciones afectivas, que suelen ser el eje de la trama. Es porque me ayudan a recordar la opresión ejercida sobre el colectivo a lo largo de su historia y a valorar los avances logrados en las últimas décadas. Y "Solo esta noche" lo hace a la perfección. A través de los testimonios de Víctor y Elías vives cómo era, en general, ser homosexual en la década de los 80: infancias robadas, bullying, dobles vidas, amores prohibidos, resignación para conseguir la aprobación de los demás, miedo de ser repudiado por tus seres queridos... Los dos protagonistas tienen un buen desarrollo, cada uno con su propia trama, tanto pasada como presente. El punto débil para mí es la relación de amor (adulta) de este libro, que la noto tan forzada que en ocasiones me resultaba incómoda de leer. Aún así, me parece un libro muy recomendable.
Este libro me ha sorprendido para bien, no esperaba más que un poco de diversión y he encontrado un libro que me ha encantado. Tanto la trama del pasado como la del presente me han parecido fascinantes, trata con mucho tacto la homofobia de finales de los '90 y el racismo que ha día de hoy todavía persiste. Muy bien narrado para tenerte enganchado.
La historia que narra el autor me parece completamente desgarradora. Me ha gustado mucho a pesar de ser tremendamente dura y, muy a nuestro pesar, real. Lo único es que me ha costado mucho leerlo en ocasiones. Los diálogos se me hacían muy artificiales y a veces había demasiado texto contextual.