Este libro es básicamente realidad disfrazada de fantasía, y eso es lo que más duele y más bonito lo hace 🥹✨
Nos presenta una Corea del Sur donde la gente ya no quiere tener hijos, por el dinero, el trabajo, el futuro del planeta, la presión social, todo eso que ya conocemos y que no se siente tan lejano. Entonces el gobierno crea una especie de organismo donde los niños que no son deseados pasan a ser hijos de la nación. Crecen ahí, cuidados, educados, protegidos, y cuando llega el momento, son ellos quienes eligen a sus padres, no al revés. El sistema es parecido a la adopción, pero con ese giro que lo cambia todo y que se siente súper novedoso, porque por primera vez la decisión es del niño, y no del adulto 👀💔
Seguimos a June, que está a punto de cumplir 18 años, edad en la que ya no puede seguir dentro del programa y básicamente lo avientan al mundo real sin haber tenido nunca una familia. Durante el libro vemos cómo distintos adultos quieren adoptarlo, y él los rechaza a todos, una y otra vez. ¿Por qué? Porque sabe que al adoptar a un niño reciben apoyo del gobierno, y June está convencido de que esa es la única razón por la que alguien podría quererlo. No porque lo amen, no porque lo elijan de verdad, sino por el beneficio 🫠
Es un libro cortito, se lee rapidísimo, pero viene cargado de mensajes preciosos sobre el amor, la pertenencia, el miedo a no ser suficiente, y esa herida silenciosa que deja crecer sintiéndote “temporal” en la vida de todos. Hubo momentos que me sacaron una o dos lagrimitas, no porque sea exageradamente triste, sino porque es muy humano, muy honesto, muy real 🥲
Me encantó, de verdad. Es de esos libros que parecen sencillos, pero se te quedan dando vueltas en la cabeza, cuestionándote cosas sin ponerse pesado ni moralista. Bonito, sensible, diferente, y con una premisa que ojalá más historias se atrevieran a explorar. Para mí, un 10/10, de esos que se leen con el corazón bien abierto 💙📖