La brigada de subsuelo de la Guardia Civil encuentra un cadáver en los túneles bajo la zona del Banco de España; el cuerpo ha sido mutilado para impedir su identificación.
La inspectora Esther Gallardo, ahora al frente de Homicidios, investigará junto a su equipo habitual las posibilidades de que se pueda producir un robo en la reserva de oro nacional.
¿Logrará la inspectora jefe detener a los atracadores? ¿Se puede realmente robar uno de los diez lugares más seguros del mundo? ¿Está preparada la ciudad de Madrid para controlar el caos que supondría un robo de esa magnitud?
Si te gustan las novelas de crímenes fusionadas con el thriller más trepidante, no debes perderte esta entrega que cierra la saga Lullaby.
Nacido en Huelva (España) en 1976, Fran Barrero es un autor independiente que inicia su carrera literaria en 2012 con su primer libro didáctico sobre fotografía. Tras doce manuales publicados sobre esa especialidad, emprende el desafío de probar suerte en la narrativa de ficción con su primera novela Alfil.
Obras publicadas: Trilogía Alfil de novela negra Saga Amurao de novela negra Anatomía de un suicidio Bloody Mary y Bloody Mary 2 (relatos de terror) Wanda y el robo del cristal El otro lado del retrato El corazón del último ángel Herencia de Cenizas Lluvia de Otoño
Y por fin llegué a la última entrega de esta saga. ¿Qué puedo decir? Tantas cosas y al mismo tiempo tan poco. Creo que ha sido, de todos los libros, el que más rápido me he leído, y yo creo que si no es el número uno andará ahí ahí. Con cada uno de ellos he gozado muchísimo. Aunque estamos ante un libro en el que aparece un cuerpo y es un caso difícil al que tendrán que enfrentarse, se les une que puede que derive en otro caso que nada tiene que ver con las labores principales de Gallardo y Moretti estando por medio el Banco de España. Todo se pone de forma interesante y se produce a un ritmo vertiginoso y ha sido un no poder parar de leer. No ha sobrado ni una página. Es más, me han faltado 😂. Qué nervios, qué tensión, qué de todo. Es el final y le tenía miedo porque tenía la sensación de que el autor me tenía que dar mucho de ellos. No ha sido para nada como yo me lo hubiese imaginado. Escribo todo esto y ni sé qué decir para no desvelar nada, pero, al mismo tiempo, quiero expresar lo mucho que he gozado en un amplio abanico de emociones. Ha sido un cierre de saga (me atrevo a decir) impresionante. Nunca podré olvidar a Moretti, ex inspector ciego, y a Gallardo, con esa mente prodigiosa y su narcisismo, que tanto me han hecho disfrutar de cada caso en estos dos últimos años que he estado con ellos novela a novela.