El amor es para otros. Ni Daniel ni Rita creen en el amor. Él porque es feliz sin depender de nadie, le gusta su soledad y no necesita a otra persona para sentirse completo en la vida. Ella porque solo se enamoró una vez y tuvo consecuencias para terceros que no se merecían sufrir. Una historia cargada de amistad y amor, donde Maracena y Sierra Nevada serán testigos de cómo unas vacaciones de Semana Santa hará cambiar la forma de ver el amor de sus protagonistas.
Un relato precioso que se lee demasiado rápido, aquí conocemos a Rita ella trabaja en una pastelería y hace unos dulces deliciosos y sus torrijas son súper apetecidas y más que las prepara también para diabéticos como es el caso de Daniel ellos se conocieron en San Valentín en el anterior relato y tienen una muy bonita amistad que con el tiempo se va transformando en algo más aunque ninguno cree en el amor por diferentes razones no pueden ocultar lo que sienten, una nueva oportunidad para amar y ser amado, un libro muy bonito y con ese final que tengo muchas ganas de conocer la historia de Leyre.
El amor es para otros. Ni Daniel ni Rita creen en el amor. Él porque es feliz sin depender de nadie, le gusta su soledad y no necesita a otra persona para sentirse completo en la vida. Ella porque solo se enamoró una vez y tuvo consecuencias para terceros que no se merecían sufrir. Una historia cargada de amistad y amor, donde Marcena y Sierra Nevada serán testigos de cómo unas vacaciones de Semana Santa hará cambiar la forma de ver el amor de sus protagonistas. Me han encantado los personajes y todo en general. Divertida y sensible a partes iguales.