El libro es muy bueno, de verdad que aborda muchas cosas importantes sobre la desigualdad y la crítica al individualismo, me encanta esa idea de abogar por la solidaridad y el bienestar colectivo, hay que ayudar a otros, pero también es fundamental observar que muchos de nuestro problemas son estructurales, como de distinto sería el mundo si mucha de la riqueza de los grandes millonarios de usará para problemas sociales.
La autora comienza, con el problema de la ocupación de la riqueza en el que los problemas sociales están reducidos a 1% de la población más rica, con los años esta desigualdad ha aumentado constantemente, por lo que son necesarios cambios estructurales, que miran más hacia la igualdad, como lo puede ser una educación gratuita y de calidad y que las personas lleven, una vida digna gracias a condiciones dignas laborales y médicas. Son necesarios también cambios desde el sistema fiscal como la mejora de la recaudación de impuestos. Finalmente, es necesario abrazar una ética que propugna limitar la riqueza. Los límites van de acuerdo con los ciudadanos y la política de cada país, es imposible eliminar toda la desigualdad, pero se deben buscar límites hacia estas, la autora no busca eliminar la propiedad privada ni los mercados, lo que se busca es que se aumenten por ejemplo los impuestos a los más ricos algo que ellos mismos han apoyado, reduciendo la desigualdad también serviría para reducir el odio en las clases más bajas. Un aspecto que menciona la autora es que los gobiernos hacen poco con las personas millonarias, estas últimas no tienen conciencia de los problemas que generan y solo dan migajas por medio de la filantropía, la concentración de la riqueza es un problema estructural por ello hay que centrarnos en esos mismos aspectos.
La pobreza, en el primer capítulo, es algo muy visible, como se puede observar en las personas sin hogar, el problema es que la gran riqueza no lo es tanto, un ejemplo de ello es que las mansiones se encuentran a las afueras de la ciudad y amuralladas, en este orden de ideas, es más fácil ver el aumento de la pobreza que el aumento de la riqueza. La desigualdad siguiendo a varios economistas ha aumentado desde la década de 1970, los casos de una persona que viene de ser pobre y se convierte en millonaria son escasos, la mayoría de la riqueza es heredada y esto es aumentada por lo que hay muchas personas tienen ventajas desde un principio, inclusive hay personas ricas por medios ilegales y cleptómanos. Es importante destacar que la riqueza varía según el contexto no es lo mismo ser rico en Estados Unidos que en Europa, muchas personas día a día se van a la cama con hambre sabiendo que muchos de sus problemas son causas estructurales en las que poco pueden hacer, la autora concluye este capítulo en que se deben evitar que los ricos se obsesionen con la acumulación de la riqueza.
El segundo capítulo es claro y es que la pobreza a nivel mundial sigue aumentando, si bien hay logros importantes sobre este término, lo cierto es que muchos datos se usan para legitimar aún más el capitalismo, puesto que algunos datos arrojan que inclusive había menos pobreza en épocas pasadas. Los problemas de los diferentes datos estadísticos y es que ponen un listón muy bajo para medir la reducción de la pobreza, se debería mirar más los indicadores desde ámbitos humanos y no tanto en el ámbito económico, la mejora en los ingresos de las personas pobres es irrisorio es como pasar de ganar un dólar a dos dólares por lo que no es una gran victoria para los pobres. En las que nuevamente las personas más enriquecidas han sido los países desarrollados y del norte global, donde las personas del hogar en menos desarrollada tienen más problemas económicos. Inclusive entre los países más ricos la desigualdad es grandísima, Ah es igualdad también va en aumento, cada vez más personas aumentan su riqueza y los pobres siguen siendo más pobres, inclusive la desigualdad también varía según el género y la raza. Existe por supuesto una segregación según la clase, las personas más ricas acceden a mejores viviendas y mejores servicios como de la educación y la sanidad. Todo ello reducido al supuesto éxito individual en que si las personas triunfan es por ella misma sin tener en cuenta factores externos.
No todas las personas somos iguales ante la ley, es falsa la idea de que somos iguales que los súper ricos, sabe mostrado con la represión sindical, que se benefician más a los grandes empresarios, con la crisis de 1970, surgió el neoliberalismo y con ello todas las ideas que éste trajo como el individualismo, la competencia y la privatización. En todos estos aspectos los más beneficiados fueron los súper ricos. Hay pocas políticas estatales para los pobres, y como la autora es enfática, la riqueza de los ricos no beneficia a los pobres, la riqueza desde arriba no llega hacia abajo, y la desigualdad por supuesto que afecta a la economía, ya que implica, que las personas más pobres no puedan gastar su dinero en otras cosas, inclusive hay personas que defienden esta economía de goteo.
Mucha de la riqueza de los grandes ricos es ilegal e inmoral, las personas ricas evitan todo para pagar impuestos como poner su dinero en paraísos fiscales, inclusive hay personas que tienen riqueza producto de atrocidades del pasado como el nazismo o el esclavismo. Otras personas se han vuelto ricas a bases de mentiras y corrupción, por supuesto que esto último se ve muy común en países corruptos donde la oligarquía es rica mientras el pueblo enfrenta grandes problemas, muchas personas también se han hecho ricas con prácticas comerciales que dañan a los clientes, grandes empresas como Amazon han amasado grandes fortunas a base de la explotación laboral en la que sus empleados no tienen condiciones dignas de trabajo. La evasión de impuestos es algo muy común por parte de grandes empresarios y millonarios y es mucho el dinero que se pierde en diferentes países por esta práctica que ayudarían mucho a causas sociales, también se usan vacíos legales para evitar pagar impuestos en la herencia, y claro, los súper ricos usan presiones políticas para beneficiarse de diferentes leyes, por lo que la mayoría de la riqueza tiene algo de inmoral para la autora.
Personas alrededor del mundo luchen y protesta por un mundo en mayor democracia, se busca una economía más democrática, por ello es importante la libertad de prensa y que las universidades sean independientes y accesibles para todo El Mundo, el problema es que los súper ricos socavan la democracia al obtener la ciudadanía y visa en diferentes países gracias a su dinero, mientras que otras personas como migrantes y refugiados no pueden gozar de esa ciudadanía puesto que no tienen los recursos financieros. Por supuesto que una práctica muy común de destruir la democracia es que los mega ricos y empresarios financian candidatos y partidos políticos afines a sus ideas por lo que una vez esos políticos acceden al poder tienen un trato especial para sus grandes donadores, por lo que hay poca representación en el estado de personas comunes y los hay mal de personas acomodadas, por lo que se hacen políticas a favor de los ricos, también estos últimos compran medios de comunicación para favorecer a sus candidatos y políticas, por lo que las personas ricas no solo acumulan capital económico sino también capital político, en todo esto es que vemos el regreso de ideas fascistas y la eliminación de muchos derechos fundamentales, por lo que a toda costa se debe evitar que las personas millonarias interfieran en la política.
Otro aspecto donde los ricos están impactando mucho es en el medio ambiente como se puede ver en las grandes petroleras que no invierten en energías renovables mientras ganan mucho dinero, por lo que hay un vínculo entre el colapso ambiental y la riqueza extrema, el cambio climático es algo que afecta a todos por igual y grandes empresas que contaminan los había desde tiempo atrás, por lo que son necesarios grandes cambios estructurales dado que los ricos son los que generan más contaminación a consecuencia de su estilo de vida lujoso, el mayor ejemplo de lo anterior son sus viajes en aviones privados, aunque intentan siempre lavarse la cara con una falsa publicidad verde o pagar impuestos que no ayudan a mitigar el cambio climático, muchas veces los ricos son negacionismo del cambio climático o las grandes empresas que contaminan no pagan los daños ambientales que generan. Es necesario que los ricos reduzcan sus emisiones de carbono y no tanto su riqueza, el problema del cambio climático es algo estructural y colectivo y no hay que individualizarlo, tampoco hay que llevar a cabo políticas en que los ricos paguen más por su contaminación puesto que tiene los recursos para seguir contaminando, lo importante es que estas personas de clases altas apoyen la lucha contra el cambio climático y en el ejemplo de ser personas más limpias ambientalmente.
La autora subraya que es necesario el estado y por ende los impuestos para que funcione la sociedad, la peor riqueza, es la que se hereda ya que no es merecida, está atenta contra la igualdad y la movilidad social, en El Mundo laboral también existen desigualdades salariales entre un simple trabajador y los grandes CEO, muchas de estas últimas personas siguen ganando el mismo salario pese a que les vaya mal, un elemento importante para hacerse rico es la suerte, por lo que no todo es cuestión de talento, muchas personas arriesgan sus vidas y tienen trabajos extenuantes y no son bien remunerados, la autora no afirma que haya una igualdad salarial para todos pero si unas diferencias que no sean tan exageradas como las hay hoy en día, como se había mencionado anteriormente grandes empresas se hacen ricas a costa de las condiciones laborales de explotación, hay que mencionar que la riqueza es un esfuerzo colectivo los ricos amasaron su fortuna gracias a otras personas y al mismo estado, algunas personas nacen con ventajas, y como miles de investigaciones han argumentado la movilidad social es limitada por lo que es necesario redistribuir la riqueza, se debe buscar un mundo más justo en el que se ayuda a los de abajo y que tengan mejores servicios como los de salud mental, como la autora concluye, hay suficientes recursos para todos.
El bienestar colectivo es importante, dependemos de otros como seres humanos, el aumento de ingreso hacia los pobres supone un gran cambio en su vida, muchas personas de clases bajas tienen poco bienestar emocional a no poder acceder a diferentes servicios y recursos que les ayuden a su salud mental, el gran exceso de dinero de los ricos podrían ayudar a la mejorar la calidad de vida de muchas personas, un ejemplo de cómo el dinero puede ayudar a las personas más pobres es con la renta básica, la ayuda es para todos, no sé debería discriminar. Por supuesto que hay que mejorar el estado y sus instituciones para que no haya corrupción en el dinero que haya, un relato triste es como niños van a la escuela sin comer mientras otros ricos van al espacio, mientras unas personas están sin hogar, los ricos tienen una vida de gran lujo, por lo que a veces muchas personas hacen el trabajo Del Gobierno y las grandes empresas al ser voluntarios.
La filantropía no debería darse ya que muchas veces esta debería hacerla el gobierno puesto que éste es el que debe hacer sus deberes y es el estado el que debe llevar a cabo políticas contra el hambre, por ejemplo, el problema de la filantropía es que se sirve de la evasión fiscal, y muchas de Estas son solo migajas, y con ello también el estado le da más dinero a estos a su evasión de impuestos. Los ricos lo que deben hacer es apoyar cambios estructurales en los que haya mejores condiciones, y por supuesto los megas ricos deben donar dinero a causas importantes y no solo banales, puesto que la donación de dinero no ayuda a los problemas sociales desde la raíz, una idea interesante de la autora es que un porcentaje de nuestro salario debería ser donado, claro que no es para todos y solo sería para las personas que tengan suficientes recursos.
Los salarios más fuertes y mejores en la clase media ayudan a los ricos puesto que hacen que estas personas gastan más en los productos de los mega ricos el problema es que ha habido un aumento del malestar político a causa de la desigualdad por lo que han surgido partidos populistas, que son populares entre las clases bajas y medias, los ricos también tienen problemas psicológicos a los tentar tanta riqueza, y es que el aumento del dinero en una persona pobre, contribuye mucho a su felicidad, cosa que no pasa con un rico el cual ya tiene mucho dinero y al darle más no cambia mucho lo que hace es que se genere una mayor ambición de tener más dinero por lo que pueda afectar su salud mental, algo que olvidan los súper ricos es la empatía algo muy importante en nuestra sociedad, es fundamental poner límites en la acumulación de dinero puesto que una vida feliz individual es horrible mientras otros sufre.
En el último capítulo encontramos la redistribución de la riqueza donde es necesario el dinero de los súper ricos para muchos problemas sociales, el problema para la autora es que no muchas personas son conscientes del problema de la desigualdad, todavía siguen sumergidos en el sueño de la falsa movilidad social o no son conscientes de cómo las personas ricas tienen tanto dinero, por lo que es necesario un acceso a la información más libre y debates en torno a la desigualdad. El poner límites a la riqueza de los ricos no es abogar por el comunismo puesto que es un ideal imposible planificar toda la economía tampoco conlleva a la abolición de los mercados o la empresa privada, lo importante es criticar el capitalismo, no cayendo en el pesimismo de creer que no hay alternativas puesto que diferentes autores han demostrado que es posible otras alternativas. Es importante la ayuda hacia otras personas, no podemos sobrevivir solos individualmente. Otra idea importante es acabar de raíz con el neoliberalismo que es la causa de muchos problemas como el gran individualismo o la privatización, con ello también hay que evitar la segregación de clase creando espacios mixtos donde converjan ricos y pobres, una idea interesante donde convivan mejor las personas es 1 año de servicio público nacional. Es importante el equilibrio de poder económico como la creación de sindicatos o mayor democracia en los puestos de trabajo. Otro aspecto fundamental es la recaudación mejor de los impuestos y con ello confiscar todo de dinero sucio, finalmente para la autora es enfática en eliminar la riqueza heredada o que haya más impuestos en la sucesión, la propuesta es clara, debemos reconocer el problema y empezar a actuar desde lo que podamos para un mejor futuro.