Recuerda que hasta la peor de las tormentas vuelve a dejar paso al mar en calma.
«Somos como el mar. Nos estrellamos con las rocas una y otra vez. Nos rompemos, pero nos volvemos a reconstruir. Somos olas libres».
Enmarcada en la inmensidad del océano, la poesía de Lucía Hormigo sube como la marea e inunda el corazón. Sumérgete en su canto sincero a la valentía y a la certeza de que se puede vencer al miedo.
Sal de aquí más feliz y con el alma un poquito más llena.
Hoy mis impresiones son mucho más personales, casi siempre lo son, pero hoy mucho más. Me encantan estas lecturas y las añado a mi saquito de recomendaciones porque son las que ayudan a otras personas a ver un poco de luz al final del túnel o como dice la autora en ese hoyo oscuro. Muchas lecturas están escritas de tal forma que son terapia, mejor que cualquier libro de autoayuda, una lectura como esta para alguien que esté sufriendo idéntico dolor puedo proporcionar alivio, para el paciente, para familiares y amigos, entender, afrontar y conocer que Lucía Hormigos salió de ese pozo, arroja esperanza.
He subrayado tanto que tendría que copiar toda la obra, así que me limitaré a unas cuantas, para mí, imprescindibles.
«Aprendí a quedarme donde me puedo sentir, qué ningún trabajo, ninguna pareja, ninguna amistad vale la salud mental. Que cuando el amor es amor da paz y que los pequeños detalles son los que nos hacen gigantes».
Este libro fue un regalo que me hizo mi madre y es muy… del rollo de mi madre y muy poco del mio.
No son poemas, son como reflexiones. A nivel escritura podría haber sido algo que hubiera escrito yo con 17-18 años. Mucha intensidad. Es muy Mr. Wonderful. Son como las frases que pone la gente a pie de foto en las publicaciones de instagram.
A ratos estaba bien y me sentía identificada, pero está en su mayor parte muy enfocado a la pérdida del amor romántico y sus consecuencias emocionales, algo con lo que tampoco es que me super identifique.
En resumen, este libro no era para mi pero era un regalo y no quería devolverlo. La edición y el diseño del libro y sus ilustraciones si que me han gustado mucho.
Un libro de esos bonitos que tocan el alma si es que la temática de la que trata es lo que necesitas cuando lo lees. A veces en la vida nos sentimos perdidos, sin impulso o fuerza para afrontar la vida y este libro permite darte un enfoque positivo, una perspectiva empoderada de por qué seguir, sanar y creer en uno mismo sin que nada externo influya. Es un libro, que aunque no es poesía como tal es una prosa escrita casi en versos. Fácil y muy rápido de leer. Tiene poco texto pero el que tiene es bonito, reflexivo y llega. Lucía escribe muy bonito aunque hay partes del libro con las que no me he identificado tanto, hay otras muchas que son frases que me quedo para recordarme cada vez que las necesite o esté en ese punto. Si eres una persona sensible, estás en un punto de conflicto contigo mismo y necesitas que te digan las cosas desde fuera, quizás este libro pueda ayudarte, pero nunca sustituyas terapias en su lugar. Sanar es necesario para ver la vida más bonita.
Me ha gustado y me he sentido muy identificada. Algunas frases parecía que habían salido de mi propia experiencia. Lo único que no me gustó es que se nota que es un libro hecho con cariño, pero deprisa y corriendo. Con cuatro palabras en alguna página y mucho relleno repetitivo
Le doy 2⭐️es un libro que he ido cogiendo y dejando pues según el momento en que me encontraba quería o no leer.
Algunas frases si que me han marcado, otras por desgracia parecían escritas para complacer al lector. He sentí frases con alma de verdad y frases totalmente opacas a los sentimientos
"Por mucho que todo se apague, que tus ojos te quemen, que creas que todo se acabó, merece la pena volver a empezar por aquello que enciende tu alma. Algún día, a las personas que no desisten les llega su momento."