"Al finalizar el Congreso, todo el poder era de los sóviets. Había comenzado la dictadura del proletariado".
¡Cómo he disfrutado de esta biografía! La Historia del siglo XX, y especialmente la revolución rusa, me apasiona, así que no podía dejar escapar la oportunidad de leer acerca de la vida de Vladímir Ílich Ulianov, Lenin, ahora que se cumplen 100 años de su fallecimiento, en esta edición ilustrada tan alucinante.
Lenin, de forma objetiva y más allá de simpatías políticas personales, es una de las figuras más importantes y más apasionantes del siglo XX. Él y su generación acabaron con una de las peores monarquías de Europa, la zarista, que tenía anclado al país en el medievo, y crearon una sociedad y un Estado nuevos fruto del diseño intelectual, a partir de un modelo teórico: el Estado socialista.
Esta nueva obra escrita e ilustrada por Comotto es un libro con tono generalista, asequible para todo el mundo que quiera acercarse a la figura de Lenin. Da la impresión de que el autor no ha querido retratar al personaje con seguidismo, sino con respeto, e indaga no sólo en las luces, sino también en las sombras del primer líder soviético. Su extraordinaria potencia intelectual, la dureza con la que se empleó contra sus adversarios políticos (no menor de la que emplearon sus adversarios contra él) y su manera de hacer política, de tratar al adversario, tan actual que sólo debemos hojear un periódico para darnos cuenta de ello. Utilizaba cualquier arma para desprestigiar al contrario, manteniendo siempre la tensión politica: "Lenin inauguró una nueva manera de hacer política, una estrategia populista que ofrecía una salida fácil para los problemas complejos y, si era necesario, no dudaba en destruir a sus adversarios mediante insultos y denuncias". A quienes seguís la polític4 española, ¿no os recuerda a ciertos partidos de la oposición? Para Lenin, los objetivos estaban por encima de los medios, y así queda patente en esta obra.
No obstante, no sé si influido por mi posicionamiento polític0, yo habría dedicado mucho más contenido al fondo que a las formas. Es decir me habría gustado que el autor hubiera hecho más hincapié en los objetivos y los logros de Lenin. Quizá por buscar ser ecuánime, tengo la impresión de que Comotto no da la importancia que merece a cómo las políticas de Lenin mejoraron la vida de los trabajadores y campesinos, especialmente en lo que se refiere a la reducción de la jornada laboral y al reparto de tierras (hasta el momento en manos de los poderosos y trabajadas por los campesinos en condiciones de semiesclavitud). Bajo mi punto de vista, la biografía cojea un poco en este tema.
En cuanto al aspecto formal, me gustaría poner de relieve el gran trabajo de precisión y de síntesis que ejecuta Comotto en esta biografía ilustrada. En apenas 120 páginas con ilustraciones, el espacio para el texto es mínimo. Aún así, el autor consigue crear una biografía muy accesible y bastante completa, que deja al lector con ganas de seguir indagando en la figura y el pensamiento de Lenin. Un político cuya imagen ha llegado a nuestros días distorsionada por el aparato político de su sucesor, Stalin, pero cuya importancia y legado es capital no solo para Rusia sino para el mundo entero.