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La mansión de las pesadillas: Antología de relatos sobre casas encantadas

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Hija predilecta del relato de fantasmas, la historia de casa encantada presenta rasgos peculiares que la dotan de una identidad propia, con su evolución y sus clásicos. Ningún escenario está libre de ser embrujado. Castillo o mansión, residencia o apartamento, incluso el camarote de un barco, y hasta una casa de muñecas. En cuanto a la forma, van desde la crónica realista hasta el tono intimista de un diario, a veces incluso con rasgos irónicos o humorísticos. El lector aficionado encontrará en estas historias variantes argumentales que muestran ciertas similitudes aunque cada una de ellas elabora su propia versión en función del estilo del autor, la época...

Los veinticinco relatos de esta antología se han agrupado en cuatro apartados en función de la variante temática de cada uno. Así, el TEATRO DEL MIEDO agrupa las historias sobre fenómenos que parecen reproducir escenas trágicas del pasado, LA NOCHE EN VELA los relatos en los que el protagonista decide pasar una noche en una casa encantada para desentrañar su misterio, FANTASMAS DEL PASADO historias que narran apariciones e incidentes relacionados con algún morador ya desaparecido, y finalmente POLTERGEIST, que incluye relatos en los que son los objetos, puertas, mobiliario, etc. de la casa encantada los que parecen cobrar vida. El volumen reúne relatos de autores como Poe, Bierce, Benson, Blackwood, Lovecraft, Charlotte Perkins o Mrs Riddell.

704 pages, Hardcover

First published May 15, 2024

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Displaying 1 - 13 of 13 reviews
Profile Image for Julio Bernad.
498 reviews202 followers
November 26, 2024
Yo no puedo ser objetivo con esta editorial. Lleva dándome alegrías desde que la descubrí hace ya doce años, que se dice pronto. Me encanta su línea editorial y, por lo general, novedad o reedición que saca, me hago con ella ipso facto. Luego puede quedarse durante meses -a veces años- en un anaquel, pero esa es otra historia más relacionada con mi cerebro de ardilla acaparadora y consumista que con la calidad del libro en cuestión. Sí es cierto que hago una excepción: no suelo comprar estas antologías. Los que llevamos muchos años consumiendo Valdemares tenemos ya tanto material que comprar estas selecciones temáticas, cuyos relatos se extraen de obras previas ya publicadas, es ocupar espacio y gastar dinero en cromos repes. Estas colecciones están pensadas para potenciales aficionados que se quieran iniciar en los misterios valdemarianos; son como ese piquito de droga a la puerta de la escuela que te introduce en un mundo de depravación del que solo se sale con los pies por delante y cubierto en tus propias inmundicias.

Pero con esta antología he hecho una excepción al incluir un suculento añadido: contiene dos relatos originales, y no cualquier relatos. Se trata de La casa y el cerebro, de Bulwer Lytton, clásico indiscutible de este género de casas encantadas y que la editorial Impedimenta, sin ningún rubor, es capaz de maquetar con la fuente más monstruosa, encuadernar sus escasas 80 páginas y venderla al mismo precio que esta antología de 25 relatos; y de La casa roja de H. R. Wakefield, un autor de terror que descubrí hace escasos cinco meses y que ya se ha convertido en un favorito personal del que ansío publiquen algo cuanto antes. Ya solo por tener estos dos relatos merece la pena esta antología, pero es que los 23 restantes no son peores. De hecho, son muchísimo mejores.

La antología trata sobre las casas encantadas y se divide en cuatro temáticas según la fenomenología fantasmal: la primera, la noche en vela, trata sobre individuos pernoctando donde no deben; fantasmas del pasado, en el que la infestación doméstica surge a raíz de un suceso sangriento ocurrido tiempo ha; el teatro del miedo, en las que la manifestación fantasmal representa una escena tan trágica como terrorífica; y poltergeist, en las que es la propia casa y su mobiliario la que busca espantar a sus habitantes.

Los relatos incluidos en la antología son los siguientes:

La otra ala de Algernon Blackwood (****): poco después de que la niñera lo acueste, el más pequeño de la familia ve a través de la puerta entreabierta una figura que le observa mientras duerme. Esta visión no ocurre todas las noches, pero afecta profundamente la imaginación del niño, que pronto se pone a trabajar para entender a qué obedecen esas visitas nocturnas. Aplicando su lógica infantil, resuelve que la aparición debe estar vinculada a la otra ala de la casa, a la que nadie entra, y, como un joven explorador, se arma con el bastón de su bisabuelo para internarse en lo desconocido. Allí, averiguará la identidad de aquella figura. Muy tierno.

La casa de la pesadilla de Edward Lucas White (***): un hombre en automóvil recorre una zona particularmente aislada del centro estadounidense cuando divisa una casa con unas extrañas propiedades ópticas: desde la carretera es incapaz de precisar si la casa está en el margen izquierdo o derecho del camino. Debido a una repentina avería del vehículo, el protagonista se verá obligado a pernoctar en dicha casa, en la que el único habitante parece ser un niño con labio leporino. Durante su estancia sufre una serie de horribles pesadillas que le impedirán conciliar el sueño. El desenlace del relato, como ya os imaginaréis, no puede ser más predecible.

El empapelado amarillo de Charlotte Perkins Gilman (*****): una mujer, presa de una afección nerviosa, es obligada por su marido a tomar unas vacaciones en familia para mejorar el estado de sus nervios. El marido, a la sazón médico, le impide llevar cualquier actividad estresante, como escribir, y elige la habitación mejor acondicionada y ventilada de la casa para su convalecencia, una habitación que cuenta con un papel de pared amarillo espantoso en su diseño y enfermizo en su reducida paleta cromática. La protagonista se obsesionará hasta tal punto con la fealdad del empapelado que creerá ver cómo este diseño cambia, y hasta adopta una configuración humana. A caballo entre el relato de horror psicológico y las casas encantadas, la monomanía de la protagonista desembocará en un final grotesco.

El espectro de Madam Crowl de Joseph Sheridan Le Fanu (***): la vieja niñera se dispone a contar a los pequeños bajo su cuidado una historia de cuando ella era una chiquilla en su primer empleo, cuando entró a trabajar al servicio de la nonagenaria Madam Crowl. La señora de la casa, en ese entonces en un estado de avanzada senilidad, le hizo vivir un momento espeluznante cuando la agarró y le dijo que la mataría a cosquillas si contaba a alguien qué le pasó al niño ¿De qué niño hablaba? ¿Qué hizo la señora en su juventud tras casarse con su nuevo marido? Todos estos misterios los responderá la oportuna aparición de un fantasma.

El cuarto perdido de Fitz James O’Brian (***): el protagonista reside en una habitación con muy mala fama en un edificio que ha conocido días mejores. En una noche, en pleno spleen, sale al porche del edificio y se encuentra con un misterioso personaje que le insta a abandonar su residencia, pues sus legítimos propietarios reclaman para subsistir un precio intolerablemente elevado por vivir ahí. Ignorando la advertencia, vuelve a su cuarto para descubrir que, en efecto, su cuarto no presenta las dimensiones ni el mobiliario adecuado y que ha sido invadido por una troupe espectral en plena celebración.

Piratas (****): el protagonista, un ocupado hombre de negocios, ve cómo ha dejado muy atrás su juventud y los achaques de la edad comienzan a hacer mella tanto en su cuerpo como en sus recuerdos. Aún no es un anciano, pero ha sobrevivido a todos sus amigos de la infancia y a sus familiares más cercanos. Ahora recuerda cómo jugaban a los piratas y se divertían en la que fuera su casa cuando niño. Debido a una visita profesional a unas minas cercanas se le presenta la oportunidad de volver a su hogar, ahora abandonado, y de recuperarlo para vivir sus últimos años en compañía de todos esos recuerdos de su pasado.

La casa evitada de H.P Lovecraft (****): hay en el barrio una casa a la que nadie se quiere acercar, mucho menos vivir, debido a su larguísimo historial de muertes en extrañas circunstancias e inexplicables desde su edificación. El protagonista y su tío, médico y hombre de ciencia, están dispuestos a desentrañar el misterio que rodea a todas estas muertes y, si en su mano está, deshacer este mal utilizando los artefactos más punteros. El término exacto para definir la ocupación de una vivienda por parte de un fantasma se llama infestación. En este relato no puede ser más literal.

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad de Rhoda Broughton (**): en una serie de cartas se nos describe cómo la protagonista se hace con su nueva vivienda gracias a la mediación de una amiga. En el intercambio se apreciará cómo el entusiasmo inicial va transformándose en un horror cada vez más palpable cuando, primero, un vecino les comenté de pasada la mala fama de su nuevo hogar, y, segundo, cuando una visión espante hasta la locura a una de las doncellas. Pero, por supuesto, esto no es todo: la casa se guarda una última traca.

La casa y el cerebro de Edward Bulwer Lytton (***): el protagonista, luego de una conversación con un amigo que ha tenido que abandonar su nuevo hogar aduciendo que éste está encantado, decide poner a prueba su escepticismo pernoctando en esa casa ocupada por fantasmas. Y allí que irá en compañía de su mayordomo y su perro. Lo que allí verá y sufrirá pondrá a prueba sus creencias y le costará la pérdida de su mayordomo y la muerte de su perro. El resto de la historia será la investigación sobre la voluntad que está detrás de la posesión de la casa y una exposición de las ideas esotéricas del propio Lytton.

Algunas casas encantadas de Ambrose Bierce (***): un surtido de diferentes casas encantadas y apariciones fantasmales que van de lo convencional a lo grotesco. Poco más que añadir sin tener que ir describiéndolas una a una.

La casa deshabitada de W.W. Jacobs (****): nadie ha visto un fantasma de primera mano, o al menos eso es lo que sostiene uno de los personajes de este relato. Sin embargo, lo que nació como un comentario trivial se toma como desafío por el envalentonado auditorio, que decide que sería una idea brillante pasar la noche en la casa deshabitada que tan mala fama tiene. Alquilan la casa por una noche, pagan por adelantado, y se hacen fuertes en una habitación a la espera de que los fenómenos sobrenaturales hagan su aparición. Sin embargo, quizá por culpa del whisky, quizá por lo aburrido de la espera, el sueño irá venciéndolos uno a uno.

La litera de arriba de Francis Marion Crawford (*****): el narrador relata a sus amigos el porqué nunca volverá a navegar con cierto barco debido a las malas experiencias sufridas en su camarote. Y es que lo que pensaba que iba a ser un viaje convencional y tranquilo pronto se convirtió en una pesadilla al pasar la primera noche y ocupar la litera inferior de su camarote. Primero, porque la ventana de ojo de buey se abría de noche y dejaba una atmósfera húmeda y fría muy desagradable; segundo, porque su compañero de camarote, en un terror nocturno, salto de su cama y huyó por el pasillo para, como descubrirá al día siguiente, tirarse por la borda.

El 252 de la calle M. Le Prince de Ralph Adams Crams (***): el narrador es invitado por su amigo, un americano en París y único heredero de las propiedades de su solitaria tía, a pasar una noche en la siniestra propiedad. La aparición, el clímax de la historia, es lo mejor del relato.

Cómo desapareció el miedo a la galería alargada de E.F. Benson (****): La familia Peveril presume de tener una gran mansión en la que atender a sus visitas y hacer fastuosas fiestas y de una larga tradición de familiares fantasmales, a los que toleran y toman como un agregado coqueto que viene con la casa. Bueno, toleran a todos excepto a una aparición muy concreta que se manifiesta a una hora muy concreta en un lugar muy concreto de la casa produciendo unas consecuencias muy... concretas, sí. Es un muy buen cuento, con un giro muy tierno al final. Y es que a veces los espectros, aunque un poco cabroncetes, sólo son unos incomprendidos.

La casa del hacha de Robert Bloch (***): un matrimonio no está pasando por su mejor momento. El protagonista, escritor de guiones en horas bajas, cansado de aguantar sus recriminaciones, le propone, regalo caro mediante, una segunda luna de miel. En camino hacía el hotel se detienen en una casa junto a la carretera, una casa que se anuncia como una casa encantada, a todas luces una atracción de feria. El dueño les cuenta la maldición de esa casa, que pertenecía a un director de cine mudo que asesinó a su mujer decapitándola con un hacha en, aparentemente, un rito satánico. La impresión será demasiado para la mujer.

Un caso de oídas de Algernon Blackwood (***): el protagonista alquila una habitación en un hostal sin saber cómo de escandalosos pueden llegar a ser sus vecinos más inmediatos y de pobre el aislamiento de las paredes. Y es que a eso de las una de la madrugada, un padre y su hijo se enzarzan en una discusión que, cada noche que pasa, va subiendo de tono y haciéndose más violenta.

El hundimiento de la casa Usher de Edgar Allan Poe (*****): ¡VAMOS A VER! ¡ES POE! Os sabéis esta historia, y si no, OS LA LEEIS. Me faltan estrellas.

La casa roja de H. R. Wakefield (****): el protagonista acude a la casa de campo que ha alquilado su mujer para pasar el verano. Cuando llega, descubre a su mujer preocupada y a su hijo mirando con cierta inquietud el rio que discurre cerca del lugar. Con el paso de los días irá percatándose de los mismos ruidos y visiones que mantenían en vilo al resto de su familia, cuyo origen está en los Verdaderos Ocupantes de la casa.

Al otro lado de la pared de Ambrose Bierce (***): un hombre relata a su amigo la historia que hay detrás de su pésimo estado de salud. En unas vacaciones coincidió con una hermosa muchacha, de la que nunca supo el nombre y con la que nunca hablo, excepto comunicándose mediante ligeros golpes en la pared, pues sus habitaciones eran contiguas.

La villa blanca de Ralph Adams Crams (***): Una pareja de amigos pierden el último tren a su hotel, por lo que tienen que hacer noche en una villa abandonada en la que se oculta un terrible secreto.

La casa de muñecas embrujada de M.R. James (***): un hombre adquiere, por un precio ridículo, una enorme casita de muñecas primorósamente amueblada y con todos sus habitantes dentro. Una noche, tras apagar las luces y prepararse para dormir, la casita muestra una inusual actividad: sus pequeños ocupantes se mueven y parecen estar representando una escena.

La habitación que silbaba de W. H. Hodgson (****): el investigador de lo oculto Thomas Carnacki relata a su auditorio su último caso, en el que tuvo que hacer frente a la inquietante habitación de un castillo en la que no dejaba de sonar un terrorífico y amenazador silbido.

La puerta abierta de Charlotte Riddell (****): a un joven tarambana, asqueado de su trabajo y enemistado con su jefe, le surge la oportunidad de poder ganar un sobresueldo ejerciendo como detective paranormal aficionado. De este modo, acude a una mansión en la que hay una puerta imposible de cerrar ligada a un luctuoso y sangriento suceso del pasado.

La residencia de Whitminster de M.R. James (**): en el siglo XVIII, dos jóvenes vivían en Whitminster bajo la tutela del presbítero local. El más joven de los dos enferma y muere repentinamente tras participar en un juego extraño. Al poco tiempo, el otro joven le acompaña en la muerte. Un siglo después, estas muertes dejaron un eco en la mansión que afectará a sus nuevos habitantes.

Miss Cornelius de William F. Harvey (***): unos amigos recurren a los consejos del protagonista para averiguar el origen de los extraños fenómenos que se manifiestan en su hogar: al parecer, el mobiliario se mueve solo y los objetos saltan repentinamente por los aires. Tras un atento análisis, el protagonista cree haber dado con la clave: se trata de Miss Cornelius, la institutriz, ella está detrás de los trastornos. La anciana no se arredrará ante estas acusaciones y amenazará al protagonista, avisándole de que se acordará de sus palabras. Al poco tiempo, el protagonista experimentará en su hogar los mismos fenómenos que sus amigos. Lo mejor del relato es la naturaleza ambigua del poltergeist, que se presenta como algo a caballo entre sobrenatural y psicológico.
Profile Image for Diana López Iriarte.
69 reviews51 followers
January 13, 2025
18 Relatos sobre casas encantadas que no tienen desperdicio. Son todos muy buenos. He disfrutado muchísimo esta excelente selección.
Está dividida en cuatro partes:
Fantasmas del pasado.
La noche en vela.
Teatro del miedo
Poltergeist.
Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tantísimo de la temática de casas encantadas que es una de mis favoritas.
Mis preferidos han sido el de Locecraft. Y el de Poe. Pero no hay ninguno que no me haya encantado. 🥰
La recomiendo muchísimo.
Profile Image for Carlos Pascual.
69 reviews6 followers
August 2, 2024
Le pongo solo tres estrellas porque me ha dado miedo y eso ha hecho que lea más lento, destrozando mis posibilidades de hacerme el culto en las citas enseñando mi goodreads.
Profile Image for Gloria (Velneedle Books).
18 reviews36 followers
February 24, 2025
Lugares encantados, fantasmas, silbidos, objetos que cambian de lugar, paredes que esconden misterios, puertas que se abren solas, susurros 👀

Esto y más encontraremos en esta antología con veinticinco relatos de los más grandes autores del terror gótico y sobrenatural: Blackwood, Ambroise Bierce, Lovecraft, E.F.Benson, Robert Bloch, Charlotte Perkins Gilman entre otros. Muchos relatos ya están en algunos tomos de Valdemar Gótica, pero hay dos de ellos que se han añadido a esta antología: La casa y el cerebro de Bulwer-Lytton, un clásico de mis favoritos y La casa roja de H. R. Wakefield.

Los relatos están divididos en cuatro partes para ubicarlos más concretamente: Fantasmas del pasado, La noche en vela, El teatro del miedo y Poltergeist.

Es verdad que había relatos que ya conocía y había leído anteriormente y, como suele pasar en este tipo de libros, algunos me han gustado más que otros. Sin embargo, creo que es un libro que merece muchísimo la pena si te encanta leer sobre casas encantadas y te gusta la literatura de fantasmas al estilo terror gótico clásico.
Profile Image for César Rey.
Author 1 book37 followers
Read
October 2, 2025
Cada vez es más difícil que una historia clásica sobre fantasmas, lugares misteriosos o fenómenos paranormales me produzca escalofríos. Supongo que se debe a que ya me conozco los mecanismos narrativos y las claves del género, aunque no descarto que influya el hecho de que el mundo actual da mucho más miedo que cualquier aparición, desván polvoriento o hechizo.

Con todo, esta antología de relatos sobre casas —en un sentido amplio del término— encantadas me ha permitido volver a disfrutar de maestros como M. R. James o Ambrose Bierce y descubrir a otros autores muy interesantes (estoy pensando, sobre todo, en E. F. Benson y Rhoda Broughton, con su inusual combinación del humor, lo emotivo y lo macabro). ¡Larga vida a los muertos inquietos y las viejas casas con inquilinos inesperados!
Profile Image for Malale.
38 reviews
November 7, 2025
3,5 más bien. Como es una antología de relatos obviamente unas historias te van a gustar más que otras, pero tengo que decir que ninguna me parecio mala o aburrida.

Es bueno conseguir que casi todos los relatos escogidos esten a un buen nivel, pero además que sean diferentes en estilos. Por supuesto el punto en común son las casas encantadas, pero hay de todo, diferentes siglos, diferentes estilos, formatos, tipo de protagonista... Algunos rozan el humor, otros el misterio, y muchos han sido realmente inquietantes.

He ido despacio leyendolo porque al final del día cada capitulo es autoconclusivo, pero si puedo asegurar que cuando empezaba una historia la acababa enseguida porque ninguno me ha dejado indiferente como para dejarlo de lado.
Profile Image for Diego León.
131 reviews4 followers
July 28, 2024
Terminé de leer una antología de relatos con un toque agridulce. Aunque, siendo sincero, es más agrio que dulce. Estoy más acostumbrado a las historias de terror actuales y no encuentro tan interesantes los relatos de terror del siglo XIX o principios del XX. Probablemente el problema es que no debería leer estos relatos con la expectativa de sentir miedo, sino disfrutar de la perspectiva de los escritores de esa época. Me pasó lo mismo con algunos cuentos de Edgar Allan Poe, y me volvió a pasar con este libro.
16 reviews1 follower
January 13, 2025
En general todas las historias son geniales, lo único malo reseñable es que al ser de la misma temática, muchas se parecen y acaba saturando un poco. Pero para leer un par de historias de vez en cuando magnífico.
Profile Image for Victor Ramos.
66 reviews2 followers
August 22, 2025
Joyitas revisitadas, descubrimientos estupendos y clásicos pendientes.
Lo íntimo y lo social, lo eterno y lo histórico, el refugio y la amenaza,... La dualidad de las casas encantadas es un marco estupendo para encuadrar historias.
Profile Image for José Nebreda.
Author 19 books131 followers
June 17, 2024
Es Valdemar. Todos los relatos tienen mucha calidad. Poco más se puede decir que no se sepa ya.
Profile Image for Alba.
55 reviews1 follower
March 22, 2025
Relatos favoritos: el empapelado amarillo, la casa y el cerebro, una tarea infructuosa (algunas casas encantadas) y la casa roja
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