«quizá mañana amanezcamos todos no con agua sino con los escombros de nuestras casas encima, aplastados por la necedad de seguir aquí por dinero, por los muertos que no podemos llevarnos o por no tener a dónde ir»
Se narra la historia de un pueblo que va a desaparecer por una presa. Acompañamos a Violeta en este viaje, nos habla de machismo, arraigo, violencia, una situación de un gobierno abusivo. Una narrativa preciosa que disfruté muchísimo.
Suzette nos lleva a las entrañas de los múltiples conflictos que desatan que un pueblo deba ser abandonado por sus habitantes. Poco a poco se van desenredando las historias entrelazadas de cada uno de sus habitantes.
La tierra sobre tus huesos*, de Suzette Celaya, es una obra que explora la memoria, la identidad y las heridas del pasado a través de una prosa envolvente y poética. La novela nos sumerge en una historia cargada de simbolismo y emociones profundas, donde los personajes luchan por reconciliarse con su historia personal y colectiva.
Uno de los mayores aciertos del libro es su estilo narrativo, que combina belleza y crudeza con gran habilidad. Celaya logra construir una atmósfera densa y evocadora, en la que cada imagen parece cobrar vida propia. La exploración del trauma y la resiliencia se convierte en el eje central de la historia, permitiendo que el lector se conecte con las vivencias de los protagonistas de una manera íntima y conmovedora.
Sin embargo, la estructura de la novela puede resultar desafiante para algunos lectores, especialmente aquellos que prefieren una narrativa más lineal. Los saltos temporales y los múltiples puntos de vista, aunque enriquecen la trama, pueden hacer que la historia se sienta fragmentada en ciertos momentos.
En conclusión, La tierra sobre tus huesos es una novela potente y lírica que deja una huella profunda. Es una lectura recomendada para quienes buscan literatura introspectiva y cargada de emociones, aunque puede no ser la mejor opción para quienes prefieren historias con una estructura más convencional.
Violeta, criada por su abuela, la egoísta prestamista del pueblo que acaba de fallecer, marcada por no haber conocido a su madre y haber tenido una hija nacida muerta, se resiste a abandonar el pueblo que va a ser inundado por las aguas de una presa que están construyendo porque no quiere abandonar a sus muertos. Localizada en un pueblo sin nombre, en un páramo perdido, es un libro triste, amargo, pesimista. No hay nada que aporte esperanza en donde hay machismo, violencia, mentiras. Consigue con su forma de narrar y con el personaje de Violeta transmitir la desesperanza.
Me impactó la narrativa de Suzette. Es como realismo mágico con crueldad, tal como suele suceder en los pueblos. Puedes percibir hasta los olores qué describe. Se lee rápidamente y te quedan ganas de saber que puede seguir
Una narrativa bonita, casi poética... Una visión local y crítica al modernismo y las decisiones politicas de afuera... Un pueblo, su gente y su historia ante el cambio, la transformación y su desaparición...