¿Es la monogamia una conducta habitual en la naturaleza? ¿Existe el sexo por placer en animales no humanos? ¿Hay otras especies, además de la nuestra, que tengan algo parecido a la moral? ¿Se le puede enseñar a hablar a un chimpancé? A partir de una relectura inteligente y moderna de la teoría de la evolución de Charles Darwin –una de las más divulgadas y más deformadas de la historia–, Nicolás Olszevicki y Matías Pandolfi revisan comportamientos curiosos, a menudo considerados exclusivos de nuestra especie, en muy diversos animales no humanos (desde arañas y grillos hasta gorilas y elefantes marinos) para mostrar que en muchos casos la distancia entre ellos y nosotros no es tan amplia como se cree. Con un tono muy entretenido y un repertorio variadísimo de anécdotas, el libro muestra de qué manera la evolución explica prácticas como el sexo oral, la masturbación, el cuidado parental, la amistad, el castigo, la cooperación o la violencia, entre otras. De este modo, nos ayuda a mirar con nuevos ojos tanto la complejidad del mundo natural como nuestro propio lugar en él.
La naturaleza está lejos de ser un espacio idílico de armonía y paz, ese es el punto de partida de este libro.
Casi nada de lo que creemos exclusivamente humano lo es: la cooperación, la justicia, el placer sexual, los vínculos afectivos, la violencia calculada, todo tiene su versión animal. Entenderlo nos lleva a mirarnos de otra manera. El libro lo logra sin caer en el reduccionismo de “somos solo animales” ni en el romanticismo de “la naturaleza es sabia y buena”.
Algunos facts:
- Las abejas obreras eliminan huevos que son viables en términos genéticos y por alguna razón no les conviene que sobrevivan. - En estudios en chimpancés se encontró que la violencia letal está lejos de ser una excepción. Las crías son asesinadas y habitualmente canibalizadas. - En muchas especies los machos asesinan a crías pequeñas al detectar el riesgo de que no sean suyas. - En los leones, roedores, primates y aves, las matan para que las hembras entren nuevamente en celo.
So, la naturaleza no es cruel ni benevolente: es eficiente. Pero no todo es así de shockeante, está llena también de comportamientos altruistas:
- Los murciélagos comparten la comida y los chimpancés muchas veces se sacrifican por el grupo resignando su individualidad. - Es probable que al ser la reproducción el acto central para los individuos de una especie, la naturaleza haya seleccionado positivamente el hecho de que la copula sea placentera. - Las ardillas están más dispuestas a emitir un grito de alarma cuando quienes las rodean son familiares cercanos que desconocidos. - Gracias a la colaboración las especies se benefician y acceden a mas alimento del que obtendrían si cazaran individualmente. - Cada individuo recibe aproximadamente la misma cantidad de acicalamiento que inició. - La naturaleza selecciona la excitación, el deseo y el placer sexual porque los individuos que disfrutan del sexo son quienes terminarán dejando más descendencia, ya que lo buscarán más activamente. - En varias especies de primates existe la cría cooperativa con cuidado por parte de individuos que no son los padres biológicos, lo que permite aumentar la capacidad de reproducción de los grupos cuando disminuyen los recursos ambientales y caen las tasas reproductivas.
El capítulo de sexo es el más entretenido por supuesto. “ ¿Las cosas se pusieron tensas? Tengamos sexo para destensarlas. Parecen pensar los bonobonos”
Algunos otros facts:
- Hay más de mil especies con comportamientos homosexuales registrados. - Muchas especies que "se emparejan de por vida" tienen cero exclusividad reproductiva. El vínculo y la genética son cosas distintas, y la evolución opera sobre ambas por separado. - La anatomía de las hembras y como consecuencia los orgasmos siguen siendo poco estudiados. - Pena y vagina coevolucionan se forma para encajar perfectamente. - Las hembras eligen a los machos utilizando el olor como pista de su estatus social, su alimentación, su estado reproductivo e incluso, su genotipo inmunológico.
No es un libro que se limite al tema del sexo. Habla de evolución, de comportamiento animal, del lenguaje, de crianza, y usa el sexo como lente para atravesar preguntas mas grandes.
Los autores recorren un montón de comportamientos súper complejos que tienen otras especies animales para demostrar que no son tan distintos a nosotros como se suele creer popularmente. Aprender de ellos es aprender de nosotros, y aprender de nosotros es construir una sociedad más inclusiva y justa, como expresan en las emotivas reflexiones finales. De los mejores libros que leí en mi vida; siendo estudiante de psicología me sirvió mucho para encontrar mi vocación. Gracias.
Un libro bueno e interesante sobre la evolución natural, sexual y todo lo que eso involucra. Hay varios ejemplos muy interesantes sobre el comportamiento animal. Algunos temas muy enigmaticos, por decirlo de alguna forma, sobre el homosexualismo, el sexo oral y la poligamia en animales. Si te gusta la ciencia y saber un poco más sobre el reino animal este es el libro!!