Ievei está cansada de todo. No podemos culparla por ello. Cada día de su vida es un martirio, un aguijonazo a su felicidad.
En su casa, sus padres emponzoñan su hogar con la toxicidad propia de aquellos que se gritan para hacerse oír, aun cuando están a un paso de distancia. Fuera de ella, aquellos que la rodean la machacan a diario, y los que mejor le caen se limitan a girar la cara, haciendo como si no existiera.
Todo cambia el día en el que, harta de todo, decide huir siguiendo a un misterioso gato negro hasta la orilla de un estanque que la llevará a otro mundo, descubriendo que el felino era en realidad algo más.
Ievei es una obra perfecta para todas aquellas personas, en especial adolescentes, que están pasando por situaciones difíciles hasta el punto de sentirse completamente solas, indefensas, inútiles. Ievei es una chica que no aguanta más con la dura realidad de su casa (a la que no puede llamar "hogar") y de su instituto (al que no deja de llamar "cárcel"). Se lamenta constantemente por su mala suerte y anhela haber nacido en otro lugar, en otro momento.
En medio de esta encrucijada de conflictos internos y externos, Ievei descubre que existe otro mundo. Y es especialmente el recurso de los espejos y los reflejos como vía a ese mundo lo que más me ha gustado de la obra porque es inevitable no acordarse de "Alicia en el País de las Maravillas", con un universo igual, pero diferente, que cuenta con su villana y su adorable animal como guía de la protagonista.
Se trata, con todo, de una lectura bastante amena y ligera donde se indaga en la forma de encarar los problemas, la toxicidad de las relaciones interpersonales y la necesidad de un refugio en el que cobijarnos. Por último, me ha encantado el palíndromo de Ievei, en clara alusión a ese mundo invertido/reverso, también presente en la maravillosa imagen de la portada.
Ievei se enfrenta a una vida complicada. Unos padres que siempre discuten, unos compañeros de clase que le hacen la vida imposible... Ievei está harta de la situación, así que un día decide escapar. Persigue a un misterioso gato hasta un estanque y, pronto, descubrirá que el gato no es lo que parece y que ella no es quien aparenta (sí un poco como Alicia en el país de las maravillas).
🐈⬛ Es un libro muy crudo. El principio te deja con el estómago cerrado. Lo que vive Ievei, por desgracia, es algo que vive mucha gente en su propia piel. La forma en la que Adrián expresa me ha gustado muchísimo.
🔮 Creo que es un libro que me hubiera gustado leer con 14-15 años. Lo suficientemente mayor para entender algunas cosas, pero lo suficientemente niña para disfrutar (aún más) de la parte fantasiosa.
👓 Como todo libro tiene una pequeña moraleja y yo he disfrutado mucho leyéndolo.