Te llamas Eliel y eres un joven negro y gay de La Habana en busca de tu próxima presa sexual. La tuya y la de tus amigos es la Cuba que no sale en las postales turí la de los trabajos informales, los problemas con el wi-fi, las privaciones de todo tipo y la de una sociedad asfixiante llena de prejuicios raciales, sexuales y religiosos. Hasta que un día se cruza en tu camino (o en tu Grindr) Jordi, que te gusta para algo más que sexo de una sola noche… En Cosa negra , Andrés Asevís ofrece, con una prosa chispeante, afilada y llena de matices y giros propios de una lengua que está viva y muy inquieta, una pieza literaria de alto vuelo que nos descorre el velo de la vida gay en la Cuba del siglo XXI a las hermanas latinoamericanas.
COSA NEGRA usa el pretexto de un idilio destinado al fracaso para hablarnos de la sociedad cubana actual, de la situación de los gays en la isla, del amor homosexual en el siglo XXI, de la idealización de los compañeros de cama.
Un camarero cubano afrodescendiente habla de cómo los hombres lo ven como un objeto sexual y de cómo ha ido acomodándose a ese papel. Pero entonces conoce a alguien que le vuelve loco y sus certezas se tambalean.
Andrés Asevís, un escritor censurado en su país, desgrana un romance verosímil, perfectamente reconocible. Y nos hace transitar por todas las fases del mismo acompañando a unos muchachos que son víctimas de sus circunstancias y de ellos mismos. COSA NEGRA es una novela tremendamente disfrutable que trasciende el romance para convertirse en un retrato psicológico, económico y social de un mundo absurdamente complejo.
"El corazón del hombre no suele bombear la misma cantidad de sangre a la vez para sus dos cabezas..." 🤯 Llegué a esta novela por un artículo de Infobae y al leer este inicio, con esa verdad tan potente, me lancé a comprarla. Me intrigó el nombre del autor, que no conocía. Me sorprendió mucho, para bien. Literatura LGTBQ+ cubana en clave millennial, con un lenguaje juguetón y pícaro, como tiene que ser para este tipo de novelas, sin las típicas victimizaciones y lugares comunes que tanto abundan en las historias gays. El tema es delicado, cosificación del hombre Negro en la comunidad gay, problemas con la religión, lucha contra la homofobia de los metodistas, lucha social dentro de la dictadura cubana, la emigración, que si bien es tópico ya en la literatura cubana, es algo ineludible si se habla de ese contexto en literatura realista. El punto homoerótico es certero 😈, y muy bien ejecutado, con guiños a la industria de la pornografía, con un lirismo que se agradece, pues no relata las escenas sexuales de forma soez ni típica. Verdades como puños: "ser un amante desechable, que al cabo es la mejor excusa para dar lo mejor de sí y acariciar las memorias de ambas partes". La he disfrutado mucho. Tiene momentos en los que me recordó los juegos de palabras que hacía Guillermo Cabrera Infante: "Ha sido mucha la porno consumida, ahora consumada con sus mismas poses"/ "luces como promesa , ¡no te engañes! Promesa de trompa grande, trompón para que bailen los trompos huecos, huecos como el corazón, menudo músculo ambiguo. Pito de pita para hacerlos pitar..."/ Tiene su medio barroco queer a lo Severo Sarduy. Mucho guiño a la música pop, algunas canciones puestas tan a tono con la trama que casi hacen de banda sonora. Y lo otro que ya he visto en otros comentarios por aquí, la narración en segunda persona, que es algo poco común, y que este autor ha sabido ejecutar muy bien. Ese final, con esa bofetada de realidad, como bien dice la última oración de la novela que, si bien nos presenta personajes bastante universales, de pronto nos recuerda que la dictadura sigue vigente y nos advierte: "está prohibido olvidar". Aplausos.
Menudo debut se ha marcado este autor. No lo conocía de nada. Qué bien escrita está esta novela. No sé por qué se habla tan poco de ella. De lo mejor que he leído de literatura cubana en mucho tiempo. Abre una puerta a la Cuba poco conocida, la gay, la racista, la que está abierta al cambio y a despojarse del restrojo comunista.
Es muy adictivo. Me gustó mucho cómo estaba escrito, los personajes son entrañables y también te da contexto de la situación en Cuba que está bueno saber.
Excelente, divertida, real, auténtica, necesaria. Vale mucho la pena acercarse a una radiografía exacta de la Cuba contemporánea desde el punto de vista de la comunidad LGTBQ+ largamente olvidada y maltratada por una Revolución que los excluyó del proyecto y los castigó por no entrar dentro del canon del hombre nuevo.
🫂 En primer lugar, agradecer a @glamspunk.press el envío del ARC digital para la reseña.
🕛 No sabía muy bien qué esperar de este libro, pues estaba pensando quizás en un drama tremendamente desesperanzador lleno de crítica social y momentos intensos y, aunque es cierto que, desde luego, tiene sus dosis de todo esto, la forma de narrarlo, tan personal, tan íntima... y los puntos de humor que tiene a lo largo de toda la narración combinan de una forma perfecta. Es el balance perfecto entre dulce y salado.
📚 En este libro somos Eliel, un chico negro y gay que vive en La Habana. Siguiendo su día a día descubriremos cómo es ser alguien como él en Cuba, y es que la precariedad, la sexualización totalmente disfuncional y los prejuicios están siempre presentes.
🗺️ La historia se desarrolla en La Habana, en sus barrios obreros, en sus bares y restaurantes, en la intimidad de algún que otro hogar y en sus parques (pues es donde se puede coger wifi, cosa que me pareció bastante impactante). La ambientación me ha parecido increíble, más que nada porque, por la forma de narrar de Andrés, realmente hay gran parte del libro en la que no te das cuenta realmente de dónde estás y lo mal que está la situación hasta que, de repente, encuentras algo fuera de lugar, algo que no cuadra. Algo que te hace parar y pensar... ¿disculpa? ¿He leído bien? Y es que uno de los puntos fuertes es precisamente ese, la naturalidad con la que todo se desarrolla. Llega un día más, vas a trabajar, vas por las calles de siempre viendo miseria, recuerdas alguna anécdota turbia, vas al parque y abres el Grindr (pirata, pues por lo que puedo entender allí está censurado), recibes varios mensajes diciéndote cosas tipo: "Como los zapatos: los quiero negros. El negro pega con to'", "Ay qué rico, me encantas, como el café: negro, fuerte y oloroso". Eliges a tu siguiente presa y quedas y, mientras vas, aguantas miradas de desconfianza, lascivia, las dos o puede que algo más, tienes una experiencia regulera o, quizás, encuentras al amor de tu vida, o a alguien que te pueda sacar del país, eso es lo que buscan todos, ¿no? Tú, no. En fin, esto es un pequeño ejemplo muy resumido del tipo de situaciones que nos encontraremos y, como decía, me ha resultado impactante encontrar muchos paralelismos (sobre todo en el tipo de relaciones y fauna de Grindr) entre la vida que lleva Eliel y la vida de una persona trabajadora de cualquier otro lugar, no siendo la narrativa excesivamente dramática ni crítica, sino simplemente siendo real. Metiéndote en la dinámica de su día a día y de repente haciéndote sentir ese agobio, esa sensación de injusticia, esa rabia, ese agotamiento... derivado de lo no tan normal para quien vive fuera de ahí. Y es que realmente lo turbio es que todo parece "normal" hasta que NO lo es.
🎭 Los personajes son de lo más variopinto y, de una u otra forma, he encontrado algún tipo de conexión con casi todos ellos. Eliel me ha parecido un protagonista excelente, pero es que los secundarios han sido verdaderamente brillantes.
🖤 Eliel, nuestra Cosa Negra. Nos pondremos en su piel para vivir su historia, y es que, como he comentado antes, le acompañaremos en su día a día y le conoceremos de una forma muy íntima. Es un personaje que me ha parecido muy real porque es bastante imperfecto, pero también tiene su corazoncito. Y es que lleva una vida durilla y tiene sus propios fantasmas. Él quiere llevar una vida lo más cómoda posible, ayudar a su familia, encontrar el amor, trabajar... vamos, ser una persona honrada. Pero claro, La Habana es un lugar complicado, y ser gay es complicado, y ser negro lo hace todo aún más complicado. Veremos cómo vive sus relaciones, sobre todo a través de Grindr, que tiene mucha presencia en la historia (tened a mano a algún amigo que os pueda explicar y confirmar todas las dinámicas y situaciones que se dan aquí, porque de primeras es bastante probable que os parezcan un poco locas, pero puedo jurar que de verdad sí pasan esas cosas, y cosas más locas aún), cómo duda, como cualquier otra persona, cómo busca algo más y, a veces, cómo busca "algo menos", como todos. Tiene muy buenas reflexiones en cuanto a la responsabilidad afectiva, la verdad. En fin, que es un personaje que quiere ser bueno, que es bastante sosegado, honesto y, en general, buena gente. Juzga, tiene ideas equivocadas en algunas cosas, pero aprende y evoluciona y tiene formas de relacionarse preciosas y algunas también tóxicas. Y es que es así, estoy seguro de que todos (o casi todos, alguna doña perfecta habrá xD) podremos conectar con Eliel en alguno de sus mejores y peores momentos.
💅🏻 Yeni o, como la llama Eliel, la Winniepúa. Creo que es mi personaje favorito. Tiene muchísima clase, es una amiga increíble (de esas que todos querríamos tener) y un personaje súper interesante que siempre está ahí para escuchar a nuestro querido Eliel. Es su compi de trabajo y tienen una relación preciosa, marcada por la honestidad y el chisme, y es que Yeni no tiene pelos en la lengua. Una de las cosas que más me gusta sobre ella es que no para de hacer alusiones a libros, así como a cualquier cosita de la cultura pop con las que los niños noventeros podremos resonar: ―Muero. Me tienes en Wingardium Leviosá. Ambos ríen. ―Es Wingardium Leviosa, no Leviosá. ―Juegas a ser Hermione Granger para seguirle la rima y ella te empuja por el pecho sin violencia.
💄 La India Jonás, que se autodefine como "una diosa parda como la Cleopatra y una aventurera como Indiana Jones" también ha sido una maravilla de personaje. Aquí no voy a entrar mucho, porque afectaría a vuestra experiencia y debéis conocerla por vosotros mismos, pero de verdad que me ha encantado su forma de ser, conocerla junto a Eliel y, también como él, quitarme esos prejuicios que te nublan al ver de lejos a alguien y asumir ciertas cosas.
🧔🏻♂️ Hay bastantes más personajes, como Jordi, el interés amoroso de Eliel, Volodia, otro personaje que me ha gustado mucho y que creo que nos hace reflexionar un poco sobre las cosas que podrían haber sido y, en fin, alguno más. Y me han gustado todos.
✒️ Respecto a la pluma de Andrés, tengo que decir que para haber conseguido no solo captar mi interés, sino mantenerlo durante toda la novela tratándose de algo que queda un pelín fuera de lo que suelo leer, es todo un logro. Y es que, como digo, al final estamos leyendo un drama, una crítica social, una historia que... uf, es dura. Y a mí, honestamente, me gusta cero leer dramas, no soy una persona que disfrute leyendo sobre política, historia o temas así más reales o de actualidad. Es así. Pero en este caso, la prosa no está para nada cargada de todo ese pesimismo, sino más bien de una especie de medio-burla disidente al más puro estilo milenial, por lo que, básicamente, habla mi idioma. Las constantes referencias literarias o a la cultura pop ayudan bastante y, por supuesto, situaciones que no se ven tanto y con las que he podido conectar, como es todo este tema de las aplicaciones de citas. Además, la narración en segunda persona me tenía profundamente intrigado, pues es la primera vez que he leído algo así y debo decir que hace que te metas totalmente en la historia, la narración se siente muy íntima y hace que conectes mucho mejor con absolutamente todo lo que pasa, pues realmente "tú piensas" y "te pasa a ti". En fin, que adoro cómo escribe Andrés. No os puedo decir otra cosa.
🏳️🌈 Respecto a la representación queer y las reflexiones que nos deja este libro, pues hay varias cosillas que me han gustado. La primera, que me parece educativo y crítico, pues aprenderemos más de algo que, en mi caso por lo menos, jamás me había parado a pensar y que me ha gustado y disgustado a la vez descubrir, la situación que tiene mucha gente del colectivo viviendo en Cuba. Por otro lado, también trata temas así más cercanos con los que creo que mucha gente queer puede resonar, y es todo este tema de las relaciones por apps, el conocerse, las dudas, los desarrollos un tanto extraños que hay, la fetichización de ciertas cosas... en fin, muy interesante. Además me ha gustado que Eliel precisamente es una persona que, con tantas etiquetas encima, siendo parte de tantos "clichés", lo único que quiere es quitárselas todas, vivir y dejar vivir (mensaje que me parece bastante importante y con el que resueno mucho).
⌛ En definitiva, si te gusta la literatura queer, si tienes curiosidad por realidades diferentes, pero a la vez relativamente cercanas, si quieres leer una historia que, a pesar de tener un trasfondo dramático te deja el corazón calentito con lo adorables que son ciertos personajes, o si eres un poco intensa, este libro es para ti.
⭐⭐⭐⭐⭐
Dejo por aquí algunas de las frases que he marcado porque adoro:
"Todo lo vulgar es provocativo y en el sexo es un deber."
"Hoy no quiero ser proleta, hoy quiero beber té, levantar el meñique, oler bien, lucir hermosa y creerme marquesa"
"Te dejaron como un caracol, ¿no? Lleno de baba y loco por seguir pegao."
"En este país, la privacidad parece un pecado o algo sospechoso."
"―Trato hecho. ―Te agarra el p**e y lo estrecha como si se tratara de tu mano. Todo casual."
"...te miró con esa hambre de juventud que temes y no quisieras tener cuando alcances su edad."
"―La pluma no tiene que ser un totalitarismo."
"Nadie como ella conoce todos los colores que tiene la desdicha y los posibles matices para transformarla."
"Su silencio es un poema para enamorar; tu mudez, una patada."
"―Todos estamos rotos."
"―Eres la pinga de la discordia."
"―Qué docta la dossstora"
"Sabe a todo lo tóxico que habías dejado."
"Todos somos parte de algún cliché."
"...donde los condones usados parecen flores entre la hierba…"
Cogí con muchas ganas “Cosa negra” en cuanto me enteré de su próxima publicación gracias a un vídeo de Juan Naranjo. Me pareció muy provocador e interesante, mostrándonos un rostro de Cuba que no solemos ver, sumado a que me encanta el realismo sucio cubano, como el de Pedro Juan Gutiérrez o Fernando Velázquez Medina (pese a todos los peros que pondría hoy a su lectura, claro está, todos evolucionamos). Las entusiastas reseñas que iban surgiendo, así como un prometedor prólogo de mi admiradísima Elaine Vilar, no hicieron sino aumentar mis expectativas.
¿Quizás haya sido ese el problema?
Ante todo, he de dejar dicho que “Cosa negra” me ha gustado, y que considero que Andrés Asevís escribe bien y con valentía, con un estilo directo, apelándote como lector en segunda persona, y una voz con tintes barrocos, pero sin dejarse llevar por un lirismo excesivo. Los temas que trata son muy interesantes, dándonos una imagen de Cuba que rompe con los tropos tradicionales que todos tenemos en la cabeza, así como mostrándonos su mundo LGBTIQ+ y la relación de la sociedad con su homofobia y, sobre todo, racismo y clasismo. También se nos habla de religión; de la hipocresía que a la vez libera y a la vez crispa el tejido social del país; de la falta de oportunidades en una nación que, pese a ya no ser lo que era, sigue siendo una dictadura y un país tremendamente pobre; de la fetichización de los cuerpos racializados; y de la dificultad para encajar la globalización en un contexto tan único.
Los personajes están muy bien construidos, pudiendo empatizar enseguida con ellos y con sus luces y sombras, y verdaderamente es una historia que te lleva de la mano y consigue hacerte pensar.
¿Dónde está el problema entonces?
Pues no creo que haya tal problema, la verdad. Sí que creo que, de haber sido yo el editor de esta novela, le hubiese recomendado al autor reducir algunos pasajes, o incluso eliminarlos, porque al final es un libro bastante largo que en algunos tramos me daba la sensación de que me sobraba peso. Pero tampoco niego que pueda ser problema mío.
Creo que, sencillamente, siendo un libro que me ha gustado mucho, no lo incorporaría al club de las cinco estrellas. Por lo que sea, llámenlo intuición. Pero aún así lo recomiendo mucho, y creo que es un autor al que merece la pena seguir la pista.
La técnica en segunda persona, me conquistó en primer lugar. La historia re buena. Un toque homoerótico súper sexy. Lenguaje medio barroco, lírico, sucio. Qué bien me la he pasado con esta lectura. Una ventana a la realidad cubana que me viene de cerca pues tengo ascendencia cubana. La novela te atrapa y no te suelta. Me la leí en dos días. El final medio abierto también me gustó. Por un momento creí que el tema del racismo y tal se perdía, pero creo que al final fue bueno, pues tampoco iba alzando bandera o adoctrinando. Qué acierto este libro.
Una prosa amena, fluida, muy deliciosa de leer y que esboza muy claramente—como en una serie—cada uno de los escenarios que se desarrollan en la novela. Su narración en segunda persona fue uno de sus elementos más llamativos, en mi opinión; he leído si acaso tres novelas—contando esta—cuyos autores han usado este tipo de voz narrativa, y aunque no sea mi favorita, me sentí en <> muy implicado con los problemas y las vivencias del protagonista. Si te interesa saber sobre la homosexualidad en Cuba—un tabú todavía—, no dejes de leer esta novela.
Una novela super atrapante y muy bien escrita. Las situaciones, si bien particulares al contexto y tiempo , reflejan una época (la ansiedad ante la respuesta del otrx en las relaciones, lo efímero de las relaciones a partir de las aplicaciones). Las contradicciones del sistema cubano en la actualidad, a pesar de que no se distinta de muchas realidades en América Latina y otros países del mundo. Te deja pensando muchas cosas, me encantó!
Este libro me llevó a conocer tanto Cuba como la vida queer en dicho país. Esta novela parece una introspección, porque está contada desde la perspectiva del protagonista.
Los amores, desamores, una sociedad que da la espalda a la diversidad, sin olvidar los planes de los cubanos para dejar la isla.
Entre todos estos puntos veremos como el protagonista navega, buscando un lugar al cual pertenecer.
Tuve el placer de ser el primero en leerla y sí, muy recomendada, me encantó, enseguida se convirtió en uno de mis libros favoritos. Es de este tipo de lectura que se termina sin uno darse cuenta, no puedes parar en cuanto empiezas, ligera, instructiva y muy interesante gracias a la destreza narrativa del autor!
Una novela maravillosa, divertidísima pese a todo el drama, gamberra a la vez que sensible, con personajes locamente entrañables y escenas que transforman lo absurdo en cotidiano. Me ha encantado conocer una Cuba distinta, asomarme a la vida social de ese protagonista que, en la vida real, me encantaría que estuviese entre mis mejores amigos. ¡Ojalá la editen también en España!
Te atrapa apenas empiezas a leer el primer párrafo, la forma de escribir que tiene Andres es tan fácil, amena , divertida, es como un buen chismes que te trae un amigo en una tarde de café. Si tienes la oportunidad de adquirir un ejemplar de este libro no te arrepentirás, y ya espero con ansias más obras del autor
Este libro retrata de manera magistral la realidad cubana desde una perspectiva lgtbi de la mano del protagonista Eliel, donde el racismo y la homofobia imperan aún hoy día. Me ha gustado mucho ver la perspectiva de ser una persona deseada en el ambiente gay unido a ser de raza negra. Esto último hace que sea objeto de deseo para los hombres.
4/5: Me ha sorprendido esta novela más de lo que esperaba y es que veo super relevante conocer las realidades del colectivo LGBT en otros países, en este caso Cuba. El protagonista es Eliel, un chico gay de piel negra que se siente cosificado por la mayoría de los chicos que conoce. Siempre están con la guasa de que su anatomía es grande, y no piensan más allá de ello. Hasta que conoce a Jordi, un chico que va a cambiar un poco su perspectiva y se va a sentir un tanto querido, quiere algo más que cama con él y va a intentar conseguirlo. Por su camino, van a ir apareciendo numerosos personajes que cada uno, con su experiencia, van a aconsejar a un perdido Eliel, marcado por los dictámenes de una sociedad que no avanza. Me ha encantado Yeni, una amiga que dice las cosas super claras, no se anda con chiquitas. Es una novela donde el sexo tiene un papel super importante, donde vemos como La Habana se tiene como la ciudad de la lujuria, pero mejor dicho la penuria inunda sus calles. El WIFi no existe en las casas, me ha marcado mucho ese aspecto. Todo está controlado a manos del gobierno, tanto que esta novela no puede ser comercializada allí. Habla de racismo, de la fe excesiva y todo ello lo hace mediante el uso de la segunda persona, haciendo que el libro sea super crudo, poniéndome perfectamente en la piel de Eliel. Una lectura intensa, donde a veces me ha desesperado Eliel por su forma tan intensa de llevarse las cosas a su mente; pero está genial escrita y se lee super fácil.