Un volumen más de este manga en el que salen muchas recetas con una pinta deliciosa y explicadas paso a paso de manera fácil y entretenida.
En el tercer tomo de Las recetas de Ume, nuestro protagonista se atreve con nuevas recetas, algunas de ellas propias de la estación como los boniatos en otoño, platos de la cocina coreana, algunos dulces para el White Day, y empieza a preparar bentos algunos días para comer en el trabajo, para él y otro compañero.
Como siempre, disfruto mucho de este manga porque adoro los programas de cocina y me encanta como en Las recetas de Ume, Ai Nomida logra plasmar la cocina japonesa (y asiática en general) de tal manera que te entran ganas de cocinar los platos en tu casa, yo por lo menos voy a probar a hacer los Scones. Además las interacciones de Ume con sus compañeros de trabajo lo hace todo más divertido.
Si os gustan los mangas que mezclan las recetas de cocina con escenas cotidianas y divertidas, os lo recomiendo mucho. Un buen rato de lectura para cualquier amante de la cocina.
Cómo con los tomos anteriores, seguiremos a Ume durante su semana y veremos el paso a paso de como prepara sus comidas para poder tener una dieta saludable y poder comer caliente al llegar a casa del trabajo.
Parece mentira, pero ya lleva un año en su empresa, y ha mejorado mucho respecto al inicio, demostrando así, que solamente es necesaria constancia y práctica para poder aprender a cocinar e ir subiendo la complejidad de las recetas.
Me gusta mucho que se aborden este tipo de temas, porque al igual que nuestro protagonista, somos muchísimos los que, por nuestros horarios, no siempre tenemos el tiempo necesario para poder preparar una comida o cena y, a veces, acabamos tirando de productos más procesados o comida a domicilio.
Deseando ver qué recetas nos trae en el próximo tomo ❤️
Sí que la serie está haciéndose algo repetitiva porque cada tomito es lo mismo, pero bueno, ya tan solo queda uno y nos quedamos con las maravillosas respuestas.