‘Lo paradójico de la situación es que, como le escuché una vez al periodista y escritor argentino Martín Caparrós, la comida se ha convertido en «un objeto de consumo que no necesita ser comido para ser consumido». Observar la foto que ha colgado en Instagram alguien que está comiendo en un restaurante maravilloso es una experiencia gastronómica. El desafío está en mejorar estas experiencias, hacerlas accesibles, convertirlas en un lujo al alcance de todos.‘
‘Hay que resignificar la noción de interés. No es que haya que lograr que el lector de gastronomía se interese por un determinado tema insertándolo en la sección gastro, porque, como dice Monti, si está interesado en ellos ya tiene secciones a las que acudir. Esta batalla está perdida. Hay que interesar al lector en un sentido más comprehensivo, no solo atraerlo a otros temas, sino a un nuevo enfoque de la gastronomía, a un nuevo marco interpretativo. Y eso se consigue huyendo de la opinión no fundamentada, elaborando descripciones lo más precisas posibles y adoptando la estrategia «entrista» de colar la gastronomía en el resto de las secciones.’
‘Somos como comemos y con quien comemos; somos lo que comemos; somos lo que comen las bacterias de nuestro cuerpo; y somos lo que come lo que comemos.’