Las lecciones de una vida dedicada a la guerra que nos ayudan a entender nuestro mundo y a nosotros mismos
Hernán Zin ha trabajado como cronista durante más de veinte años en los conflictos más peligrosos de nuestro planeta. Una experiencia que le ha permitido conocer de primer mano los múltiples rostros de la condición la crueldad, la barbarie, pero también la esperanza, la cooperación y el deseo de contar lo vivido para cambiar el mundo.
Pero ¿cómo consigue alguien adaptarse a la vida normal tras haber pasado dos décadas en la guerra?
Con humanidad, emoción y una sonrisa en los labios, Hernán recorre en este libro los episodios más importantes de su carrera. Nos permite descubrir así la realidad cotidiana de países como Afganistán, el Congo, Somalia o Palestina.
Desde que se vio obligado a abandonar la primera línea de los conflictos armados a causa de su salud mental, no ha dejado de buscar las claves para llevar una vida con mayor serenidad, templanza y plenitud.
El resultado son estas un testimonio vital que nos ayuda a comprender el mundo que nos rodea y a nosotros mismos.
Sus vivencias son sumamente interesantes y las leería continuamente pese a que sus reflexiones y personalidad no me terminen de gustar. Quizás, por eso no he podido disfrutar del todo este libro, que seguro que a otra persona le vendrá genial.