La paz se conoce después de la contienda y donde hay vida existen batallas que narrar. Acompaña a un hombre atormentado por su pasado y a mujeres desesperanzadas, atemorizadas, vengadoras y emancipadas, a enfrentar los escollos de la vida. Con las páginas de esta colección de cuentos, viajarás a lugares familiares y desconocidos, en donde el espanto, la ira, la risa y el sufrimiento tomarán su turno. Descubre cómo las decisiones de estos personajes los llevarán a la calma o a la desgracia.
Este libro, compuesto por 9 cuentos escritos por una autora costeña, ofrece una experiencia cercana y muy auténtica. Es refrescante ver cómo nuestra jerga se plasma en los relatos, creando un vínculo inmediato con el lector y celebrando las particularidades de nuestra cultura. Esto es algo que Nicolle también se esfuerza por resaltar en sus redes sociales.
Sin embargo, aunque los temas que aborda son profundos e importantes como la violencia, la muerte y la homosexualidad, en algunos cuentos falta esa fuerza que permite conectar de lleno con los personajes y sus experiencias. Algunos argumentos se sienten débiles y, en ocasiones, los desenlaces resultan predecibles, como si les faltara ese toque final.
A pesar de estos detalles, el libro tiene méritos importantes, por los temas que trata y rescato la valentía de Nicolle de sacar un libro fuera de lo convencional.
4.5 stars Este libro está escrito por una costeña, lo que hizo que mi experiencia fuera fácil de leer y súper entretenida. Un montón de historias llenas de cotidianidad que me llevaron a recorrer múltiples rincones de Cartagena y rincones de las memorias vulnerables de la autora. Qué manera de escribir, qué manera de relatar!
En general todos los cuentos tienen voces narrativas diferentes y no son repetitivos como sucede a veces con un libro de cuentos de la misma persona. El primer cuento está muy bien construido y el personaje tiene bastante profundidad, sin embargo, me pareció que el abordaje de los temas sensibles que aparecen en los otros cuentos fue algo superficial y cayeron en metáforas y alegorías comunes, lo cual hizo que yo no conectara con los personajes y las historias me quedaran debiendo algo de emoción.
Me ha gustado leer estos cuentos escritos por una cartagenera, estaré pendiente a sus siguientes obras para ser testigo de su avance y mejoría en la literatura.
Cada uno de estos cuentos se disfruta de una manera insospechada. La narración es natural, familiar, cercana, sientes como si las palabras te guiaran suavemente y sin esfuerzo. Simplemente maravilloso.
Esta colección de cuentos me ha encantado. He encontrado muy fascinante que estén ambientados en Cartagena y que además se incluyan muchos rasgos de nuestra cultura costeña. Es maravilloso encontrar referencias en la música, en los rasgos sociales y en los personajes que forman parte de nuestra cotidianidad costeña. Muchos de los relatos me parecieron interpretaciones tan poéticas de nuestra realidad que algunos me hicieron cerrar el libro y tomarme el tiempo para digerirlos, ya que resultaban tan tenebrosos o tan cercanos a nuestra vida cotidiana. Sin duda, un libro imperdible para cualquier lector colombiano.
La vida no siempre es linda, pero aun así la vivimos. Este libro me resulto realista, medio triste y crudo. No pretende venderte un final feliz donde todo se aregla por arte de magia, sino que te muestra las situaciones en las que todos nos envolvemos, esas grandes aventuras de las que no se escriben libros o se echan cuentos. La vida no siempre es bella, mas bien nunca lo es; es lo que me deja este libro y es una idea que abrazo. El dolor aveces se vuleve un pozo imposible de llenar, muchas veces es lo que mueve nuestras acciones y nos lleva por senderos que no son los nuestros, perder el camino es algo valido, encontrarlo de nuevo un sueño que no todos alcanzan. Vivir las consecuencias de nuestras decisiones o de las de los demas, sufrir por el contexto de nuestra vida, esconder la oscuridad, son muchas cosas que hay en este libro.
Es un libro de muchas voces. Alguien flota, susurrando, subiendo o bajando de tono. Es una voz que mastica las palabras, ilumina el campo para que las historias pasen. Cuenta, ese viejo oficio de salvar la vida. Hay otras, muchas. Se escuchan como los instrumentos de un concierto, como un murmullo que crece y se hace campo. Es un libro que honra el poder de lo cotidiano, con historias que pueden estar aquí, al alcance de la mano, pero que son únicas para quienes han vivido la rotunda realidad, los extremos del dolor.
Solo quedaron las cáscaras, de Nicole Sánchez Castillo, es un libro que, honestamente, no tenía en mi radar. Me salió en un TikTok y decidí leerlo casi por impulso. Antes de entrar en detalles, voy a decirlo sin rodeos: este libro se lleva fácilmente sus cinco estrellas. Creo que son las cinco estrellas que más fácil he dado.
Ahora sí, entrando en materia y haciendo mi mayor esfuerzo por no dar spoilers: el libro es pesado. O, para ser más exactos, las pequeñas historias lo son. Son nueve relatos, y cada uno de ellos parece escrito por una persona distinta. Obviamente, comparten similitudes en el estilo de redacción, pero Sánchez logra un manejo de narrativas tan bueno que hace que uno inevitablemente quede intrigado y quiera seguir leyendo.
Las historias son densas y todas giran en torno a una protagonista en Cartagena, una ciudad que, para quienes hemos tenido el placer de conocerla más allá del turismo y vivir en ella por algunos años, se siente aún más cercana. Los detalles culturales que Sánchez plasma en cada relato hacen que la ambientación cobre vida y se sienta auténtica. Ahora bien, estas no son historias felices… pero tampoco todas son completamente tristes. Es difícil de explicar, pero quedé sorprendido con el equilibrio tan preciso que Sánchez logra al introducir mucha pena y mucho dolor (en grandes cantidades) junto con esperanza, valentía y fuerza, consiguiendo ese efecto agridulce en varias historias. No me deja con una sensación completamente devastadora, sino con algo parecido a estar en la oscuridad total y, aun así, alcanzar a ver algunas estrellas. No sé, tal vez le esté dando demasiadas vueltas al asunto, pero creo que este libro no solo merece ser leído, sino también recomendado e incluso estudiado.
Voy a confesar que Corre, que te cogen me costó un poco entenderlo. Y confieso también que creo que aún no lo termino de entender del todo… pero me encantó. No lo suficiente como para ser mi favorito (ese puesto se lo disputan El espejo de Ebele y Santísimas mentiras), pero sí fue el único cuento que tuve que leer dos veces antes de aceptar que debía seguir con mi vida y dejar de darle más vueltas.
Definitivamente, Hija será mi próxima lectura. No me queda ninguna duda de que la disfrutaré, y espero algún día llenar mi biblioteca con estos y más libros de Nicole.
Solo quedaron las cáscaras es una recopilación de cuentos centrada en la vida de personas marginadas, solitarias o marcadas por experiencias profundamente dolorosas. Cada relato aborda temas como la pobreza, la violencia, la vejez, la maternidad, el abuso, la salud mental, la discriminación y el duelo, con una narrativa cruda, honesta y emocionalmente intensa.
Sinceramente, el inicio es bastante poderoso. La primera historia, "La fatiga", nos presenta a una anciana pobre que lucha por cuidar a su nieta mientras carga con un cansancio físico y emocional que la consume. Cuando el relato nos muestra su idea de liberación, definitivamente se me escapó una lagrimita.
A medida que avanza el libro, el tono se vuelve cada vez más oscuro. Hay momentos en los que el realismo roza el horror o lo fantástico, especialmente cuando el trauma toma forma física o se manifiesta en alucinaciones, espectros o cuerpos deformados. Pero incluso en esos pasajes, lo más aterrador no es lo sobrenatural, sino lo humano.
Es un libro fuerte, que incomoda y duele. Y aunque siento que en algunos momentos me quedó a deber un poco, realmente se puede disfrutar. Hay cuentos que te obligan a sentarte, procesar lo que acabas de leer, pausar… y solo después seguir adelante.
Este libro es lo más crudo que he leído en mucho tiempo. Pero, precisamente por esa crudeza, agradezco que refleje, de cierta forma, la realidad que se vive en muchas partes de la costa, no necesariamente solo en Cartagena, lugar donde se desarrollan los relatos. Estos abordan temas muy importantes para la sociedad actual en la que vivimos. Me hizo cuestionarme muchas cosas acerca de cómo el contexto social, la pobreza y el lugar en el que se habita pueden convertirse tanto en un cielo como en un infierno, especialmente para las mujeres: tejedoras de conocimiento y, al mismo tiempo, víctimas del mismo, por saber demasiado y por no poder hacer nada al respecto, más que adaptarse, callar o, incluso, volver fingiendo que su propia realidad no existe. Todo esto, impulsado por el miedo al hombre y a sus impulsos, esos que tuercen su alma y lo convierten en un ser que busca el placer por encima de todo. Es un libro que no es muy extenso, pero que transmite mensajes muy poderosos, capaces de calar tanto en hombres como en mujeres. Lo recomendaría a quienes desean aprender y tomar conciencia del lugar en el que viven, y de cómo, de una u otra manera, todos formamos parte de un mundo que cambia o se estanca, para bien o para mal. Es posible que durante la lectura surja incomodidad, pero esta es necesaria; solo así el mensaje puede llegar hasta lo más profundo del inconsciente. Y con ello, es posible empatizar, ponerse en los zapatos de los más desfavorecidos, e incluso identificarse con algún relato que sirva como refugio para una historia de terror o dolor que necesita ser reconocida para poder sanar.
"Sólo quedaron las cáscaras" es una colección de cuentos ambientados en la realidad cruda y desgarradora de Cartagena de Indias.
A través de un lenguaje sencillo pero emotivo, los relatos cotidianos exploran temas profundos como la pobreza, la salud mental y la violencia de género.
Cada cuento es una ventana abierta a la vida en una ciudad marcada por la desigualdad, logrando transmitir emociones complejas como la frustración, el miedo y el desasosiego.
Si quieres adquirir el libro, puedes escribirle directamente a su autora @nicole.san.c., quien se ha vuelto viral en TikTok e Instagram por su clases de Lingüística al alcance de todos.
Esta reseña es una invitación a apoyar a escritores locales. ¿Conoces autores cartageneros?
Nicole Sánchez Castillo, una talentosa escritora y lingüista de Cartagena de Indias, nos presenta en "Solo quedaron las cáscaras" una colección de cuentos que exploran la complejidad de la vida en la costa caribeña colombiana. Se perfila como una voz prometedora en la literatura colombiana, aportando perspectivas frescas y necesarias que enriquecen nuestro panorama cultural. Su obra nos invita a mirar más allá de las apariencias y a descubrir las historias que yacen debajo de la superficie. Es una obra que no solo refleja la realidad de una región, sino que también inspira a reflexionar sobre nuestra propia humanidad.
Cuentos escritos por una autora del caribe colombiano.
Es una lectura cruda y palomera, son cuentos entretenidos y ese ritmo característico lo hacen tan llevaderos que te comes el libro como si fueran crispetas.
Los cuentos reflejan esa cotidianidad caribeña y más la de una ciudad como Cartagena, son cuentos que relatan temas crudos y profundos pero, todo queda muy por encima.
Así que, aunque, fué una lectura agradable y que me dejó recuerdos bonitos, terminé quedando con esas ganas y esa sensación de que me faltó algo más.
PD. Esté libro lo compré para el regalo de cumpleaños de mi novia y fué una experiencia bonita, leerlo juntas.
PD2. Conocí a la autora en una charla en Barranquilla y es un amor, me quedaron unas ganas de escucharla por horas hablar de lingüística y de leer todo su arte.
Hace mucho tiempo me había salido esta autora en redes sociales y tenía mucha expectativa por leer su obra. Me gustó mucho la manera en que es capaz de transmitir vivencias cotidianas de la vida en la costa a través de una narración que suena más bien poética, cómo de ficción. Con un lenguaje simple, pero a la vez profundo; adorna más experiencias del día a día en Cartagena, la fatiga, el calor y el cansancio, ma perdida, el dolor y el triunfo. Es de los pocos libros de cuentos que he leído y disfruté mucho el formato al leer un cuento cada noche antes de dormir.
Da gusto leer libros tan bien escritos en cuanto a la forma, respecto al fondo; le falta algo para que los personajes tenga más presencia, aquello que nos haga empatizar más con ellos y la duración de los relatos daña también un poco el ritmo de libro al pasar de una historia de 8 minutos a una de 22 minutos de sopetón.
El libro es corto y entretenido, se va muy rápido, completamente recomendado.
Acabo de leer el libro “solo quedaron las cáscaras” y debo decir que cada historia fue fascinante, imaginar cada momento, cada lugar, reír al leer esas expresiones costeñas de nuestra ciudad y sentir cada emoción como si lo estuviera viviendo. Tu forma de escribir es muy clara y fácil de entender y es algo que busco en los autores.
Muchas gracias por estas historia. Y que vengan muchas más.
Crudos, con contexto bien latinoamericano, problemas que puedes ver en todas partes. Me sentí rematada por ese último relato.
Este libro grita a una mujer reflejada, llena de realidad. Te muestra el terror. Viva el terror, pero no el hecho de fantasmas y criaturas nocturnas, sino la hecha de realidad, de personas oscuras, de contextos crueles.
El terror en lo cotidiano, como diría Mariana Enriquez.
Un libro excelente que reúne relatos del Caribe colombiano cargados de sensibilidad y crítica social. Más allá de contar anécdotas, nos invita a reflexionar sobre problemáticas que muchas veces se silencian. Me parece que el libro resulta especialmente valioso para las nuevas generaciones, al mostrarles riesgos y realidades que no deben normalizarse ni ignorarse, por ejemplo el tema del acoso laboral. Recomiendo que lo lean, realmente vale la pena.
Excelentes historias que me devuelven a mi país y me transportan a una región que poco conozco, la región caribe, sin embargo las realidades de sus personajes son la cotidianidad de cualquier región de Colombia, bella, familiar, amable, inocente, romántica, pero al mismo tiempo violenta, camandulera, machista e hipócrita. Disfrute mucho su lectura y sus historias, muy recomendado
Estuve atrapada en cada relato, las historias se desarrollan en la Costa Caribe de Colombia lo cual me permite conectar con mi país mientras estoy lejos.
Disfruto mucho la forma como retrata la realidad social de sus personajes, a la vez la sentí un poco impregnada de realismo mágico, que desde mi adolescencia me ha atraído.
4.5⭐️ This was such a beautiful glimpse into the lives of costeños in Colombia. It’s so raw, thought provoking and real. One of the best collection of short stories I have ever read.
Favorite stories:
-Corre que te cogen -Santísimas Mentiras -Alma de Serpiente -El Ciclo
Leer sobre la cotidianidad de una ciudad como Cartagena, con un toque quizás fantástico es asombroso. Nicole relata las vivencias del día día, y atrapa en cada uno de sus relatos, para saber cómo termina todo.
Nicole tiene una facilidad para poner al decubierto historias que se viven en la cotidianidad de un contexto sociocultural costeño; esta obra es un buen ejercicio de lectura y reflexión de lo que somos y de lo que debemos mejorar. ¡Éxitos a la autora!
Nicole es una gran lingüista, se nota en su escritura y en la estructura de su narrativa, personajes bien creados, en contextos claros de nuestra Colombia, una realidad plasmada de la manera más pulida y clara.
No soy de leer cuentos aislados sin embargo debo aceptar que me gustó bastante el libro. Está muy bien escrito, revuelve emociones, se siente cercano y es de una sola sentada. Definitivamente muy recomendada ésta autora tanto por su contenido en redes como por su escritura.
Magnífica lectura. Muy bien escriba. Retrata muchas vidas difíciles de la ciudad de Cartagena. Tiene un nivel literario bastante alto, tanto que un escritor o escritora en evolución puede nutrirse con su prosa para mejorar la suya. Muy recomendado.
Historia cortas de lugares en Colombia sin ningún interés para lectores de otros países pues reflejan las condiciones de estos lugares con las costumbres regionales
Mi cuento favorito fue "Las tres notas de Zemora Chodó". El libro en general me hizo reír en varias ocasiones, me recordó lo que era vivir en Cartagena, el calor, los dichos y las personas. A veces extraño mi ciudad.
Una muy entretenida colección de cuentos , ambientados en el Caribe colombiano, que tratan distintas problemáticas sociales con una buena dosis de realismo mágico abordando temas como el machismo. el racismo y la homofobia.