Twenty-four years before becoming president of the United States, John F. Kennedy undertook a grand tour of Europe. Together with his friend and traveling companion, Lem Billings, they left a record of their stay in the old continent, which was then falling into a terrifying wave of totalitarian regimes. Until now hidden in the John F. Kennedy Presidential Library in Boston, these student diaries from 1937 form a faithful image of Kennedy's point of view during a trip that was key to formulating his later ideas on democracy and thus leading the Cold War . And although it exposes some erroneous conclusions and judgments about the political panorama of the time, it also raises highly topical reflections on populism, propaganda and their powerful effects on society. With numerous archive photographs, an introduction by the director of the RAE, Santiago Muñ oz Machado, and an epilogue by Professor Oliver Lubrich, here the unadulterated writings of JFK's diary are reproduced in their entirety in his encounter with a Europe tormented by Nazism.
Librarian Note: There is more than one author in the Goodreads database with this name.
John Fitzgerald Kennedy, also known as JFK, was the 35th president of the United States, serving from 1961 until his assassination in 1963. He was the youngest person elected president. Kennedy served at the height of the Cold War, and the majority of his foreign policy concerned relations with the Soviet Union and Cuba. A Democrat, Kennedy represented Massachusetts in both houses of the United States Congress prior to his presidency. Born into the prominent Kennedy family in Brookline, Massachusetts, Kennedy graduated from Harvard University in 1940, joining the U.S. Naval Reserve the following year. During World War II, he commanded PT boats in the Pacific theater. Kennedy's survival following the sinking of PT-109 and his rescue of his fellow sailors made him a war hero and earned the Navy and Marine Corps Medal, but left him with serious injuries. After a brief stint in journalism, Kennedy represented a working-class Boston district in the U.S. House of Representatives from 1947 to 1953. He was subsequently elected to the U.S. Senate, serving as the junior senator for Massachusetts from 1953 to 1960. While in the Senate, Kennedy published his book, Profiles in Courage, which won a Pulitzer Prize. Kennedy ran in the 1960 presidential election. His campaign gained momentum after the first televised presidential debates in American history, and he was elected president, narrowly defeating Republican opponent Richard Nixon, the incumbent vice president. Kennedy's presidency saw high tensions with communist states in the Cold War. He increased the number of American military advisers in South Vietnam, and the Strategic Hamlet Program began during his presidency. In 1961, he authorized attempts to overthrow the Cuban government of Fidel Castro in the failed Bay of Pigs Invasion and Operation Mongoose. In October 1962, U.S. spy planes discovered Soviet missile bases had been deployed in Cuba. The resulting period of tensions, termed the Cuban Missile Crisis, nearly resulted in nuclear war. In August 1961, after East German troops erected the Berlin Wall, Kennedy sent an army convoy to reassure West Berliners of U.S. support, and delivered one of his most famous speeches in West Berlin in June 1963. In 1963, Kennedy signed the first nuclear weapons treaty. He presided over the establishment of the Peace Corps, Alliance for Progress with Latin America, and the continuation of the Apollo program with the goal of landing a man on the Moon before 1970. He supported the civil rights movement but was only somewhat successful in passing his New Frontier domestic policies. On November 22, 1963, Kennedy was assassinated in Dallas. His vice president, Lyndon B. Johnson, assumed the presidency. Lee Harvey Oswald was arrested for the assassination, but he was shot and killed by Jack Ruby two days later. The FBI and the Warren Commission both concluded Oswald had acted alone, but conspiracy theories about the assassination persist. After Kennedy's death, Congress enacted many of his proposals, including the Civil Rights Act of 1964 and the Revenue Act of 1964. Kennedy ranks highly in polls of U.S. presidents with historians and the general public. His personal life has been the focus of considerable sustained interest following public revelations in the 1970s of his chronic health ailments and extramarital affairs. Kennedy is the most recent U.S. president to have died in office.
📖 Hoy vengo con la reseña de un libro un poco diferente a los que habitualmente pasan por estas reseñas. Además, hacía tiempo que no leía un diario, un género siempre interesante porque, en muchas ocasiones, no fueton escritos pensando en su publicación y nos permite descubrir una faceta diferente de sus autores, especialmente cuando se trata de personajes históricos.
🗂️ El libro está estructurado en cuatro partes: una introducción para la edición española, el diario de viaje de J. F. Kennedy, el de su amigo Kirk L. Billings y, para finalizar, un epílogo formado por la introducción de la edición original alemana.
🌍 Ambos diarios fueron escritos durante el viaje por Europa que realizaron en el verano de 1937, cuando todavía eran estudiantes universitarios.
🧳 El diario de Kennedy está compuesto por entradas breves y con el tono espontáneo de un cuaderno personal: alternan visitas turísticas, un buen número de iglesias y lugares religiosos —acordes con sus profundas convicciones católicas—, encuentros con familiares, diplomáticos y conocidos, junto a constantes observaciones sobre la situación política europea. Aunque el recorrido tiene un evidente componente turístico, pronto queda claro que Kennedy presta tanta atención a los monumentos, la diversión nocturna, como a las conversaciones sobre el futuro del continente, con referencias recurrentes a la Guerra Civil española y a la creciente tensión internacional.
🤔 Lo más interesante del diario es contemplar cómo razona un joven que años después ocuparía la presidencia de Estados Unidos. Sus anotaciones transmiten la curiosidad política, pero también dejan al descubierto opiniones que hoy resultan incómodas sobre todo teniendo en cuenta el recorrido político posterior. Sus juicios sobre franceses, italianos o españoles están cargados de estereotipos, mientras que algunos comentarios sobre el fascismo evidencian una visión condicionada por el contexto de 1937, cuando el comunismo era percibido por muchos sectores católicos como una amenaza mayor que los regímenes fascistas. Leer estas páginas con la perspectiva que ofrece la historia convierte el diario en un documento tan revelador por lo que acierta como por aquello en lo que se equivoca.
🌍 Precisamente esa ausencia de perspectiva histórica aporta gran parte de su valor. Kennedy se muestra convencido de algunas hipótesis que el tiempo desmentiría y minimiza la posibilidad de una guerra europea de gran escala, incluso con el conflicto español ya en marcha y el expansionismo de Hitler y Mussolini cada vez más evidente. Esa distancia entre lo que el autor cree estar observando y lo que el lector sabe que sucederá pocos años después genera un contraste constante que enriquece enormemente la lectura.
💰 Entre reflexiones políticas aparecen también detalles mucho más cotidianos que humanizan al personaje. Kennedy anota con frecuencia cuánto cuestan los hoteles, se preocupa por los gastos del viaje y deja pequeñas observaciones sobre la logística o la comodidad de cada etapa. Son apuntes aparentemente triviales, pero ayudan a construir el retrato de un joven de veinte años que todavía está muy lejos del mito político en el que acabaría convirtiéndose.
🎨 El diario de Lem Billings mantiene la misma estructura cronológica, con anotaciones diarias que, en general, son más extensas y descriptivas que las de Kennedy. Sus páginas ayudan a contextualizar muchos de los episodios compartidos y ofrecen una visión mucho más centrada en el patrimonio artístico y cultural. Iglesias, catedrales, museos y monumentos ocupan buena parte de sus observaciones, que relaciona con frecuencia con sus clases de arte que ha cursado los dos años anteriores, reflejando un interés mucho más académico por aquello que contempla.
📖 Frente a la inquietud política que domina buena parte del diario de Kennedy, Billings apenas se detiene en analizar la situación internacional. Sus comentarios sobre el clima político son escasos y, por lo general, quedan relegados a un segundo plano, priorizando la experiencia del viaje y el descubrimiento de las ciudades que visitan. Esa diferencia de enfoque convierte ambos diarios en dos testimonios complementarios de un mismo recorrido.
🔍 Resulta especialmente curioso comprobar cómo, en determinados momentos, ambos diarios llegan a coincidir casi palabra por palabra. Algunas escenas aparecen narradas con expresiones idénticas, lo que sugiere que algunas impresiones fueron comentadas entre ambos durante el viaje antes de quedar plasmadas por escrito. Esa comparación enriquece la lectura y permite apreciar cómo dos amigos pueden compartir los mismos acontecimientos mientras fijan su atención en aspectos completamente diferentes.
📚 Mención importante tanto a la introducción de esta edición española, como el epílogo que es el texto introductorio de la primera publicación - alemana – de estos diarios. En la introducción se fija más en la situación de la Alemanía durante los viajes de Kennedy pero también los relaciona posteriormente con alguno de los momentos más importantes de la presidencia de Kennedy. En cambio el epílogo está organizado por los viajes que hizo Kennedy a Alemania, analizando primero las diferencias entre los dos diarios del viaje del 1937, para después analizar los diferentes viajes de Kennedy a lo largo de los años, a través de los documentos que dejó en forma de cartas, escritos o discursos, finalizando con el viaje que ya hizo como presidente a Berlín en 1963.
🖼️ También merece destacarse el cuidado de esta edición, que incorpora abundante material gráfico realizado durante el viaje, además de fotografías de los propios diarios. Todo ello contribuye a acercar al lector a la experiencia vivida por sus autores y aporta un interesante valor documental a la obra.
📖 Un libro interesante por su planteamiento y por ofrecer unos diarios que no han sido modificados, dejando al lector ante unos textos de viaje que ninguno de sus dos autores escribió con la intención de ser publicados. Esa espontaneidad los convierte en un testimonio muy personal, con opiniones que, vistas desde la perspectiva actual, pueden sorprender e incluso incomodar, especialmente teniendo presente lo que representaría la figura que John F. Kennedy. Una lectura ágil y accesible para quienes disfrutan descubriendo las facetas menos conocidas de personajes emblemáticos de la historia.
Hay que reconocer que el título es muy atractivo: diario secreto, viajes por la Europa nazi...El problema es que las altas expectativas de conocer las impresiones de un jovencísimo Kennedy sobre la Europa de 1937 se ven pronto defraudadas. Se trata de un diario de viaje ingenuo, muy breve y lleno de referencias a personajes y lugares que si no se conocen el autor no nos da muchas pistas. Está claro que no lo escribió para ser publicado. Es un diario de viaje de un rico americano por la vieja Europa. Lo que llama la atención entre otras cosas es lo preocupado que está siempre por el dinero: anota continuamente el precio de las cosas y los gastos. La impresión que le causa la contemplación de obras de arte o edificios emblemáticos es más bien pobre y esquemática: “impresionante” y “muy bonito” son los adjetivos más habituales. Es comprensible, nos encontramos ante un joven estudiante de apenas 20 años y no ante un esteta o culto viajero. Lo que más llama la atención son sus opiniones políticas. Algunas no tienen desperdicio. Transcribo alguna: “Galeazzi me habló largo y tendido sobre las virtudes del fascismo y parecía que tenía razón en algunas cosas, sobre todo en el sistema corporativo que parece un avance bastante interesante”. La frase que más me ha llamado la atención nos da una imagen de Kennedy que no coincide con el santo laico en que se ha convertido: “He llegado a la conclusión de que el fascismo es lo adecuado para Alemania e Italia, el comunismo para Rusia y la democracia para Estados Unidos e Inglaterra”. No parece muy políticamente correcto. Deja escapar algunas opiniones que pueden parecen un punto racistas: “He decidido que los italianos son la raza más escandalosa que existe; tienen que meterse en todo...” En realidad, el diario del expresidente ocupa menos de un tercio del libro. El volumen se completa con el diario del mismo viaje de Billings, compañero de fatigas y amigo íntimo de Kennedy y con un prólogo introductorio de Santiago Muñoz Machado y un epílogo de Oliver Lubrich. El prólogo del director de la RAE es muy útil para situarnos en el contexto y da claves para la interpretación de los diarios, que, no olvidemos, son casi telegráficos, con muy poca literatura (ninguna) y llenos de alusiones a monumentos, lugares y personajes que el lector medio actual quizá desconozca. Es un ejercicio muy interesante cotejar los dos diarios de viaje que ofrece el libro, el de Kennedy y el de su amigo Billings. El de este último es más rico en observaciones y quizá más irónico. Es curioso que comparando los textos de cada uno de los días de ambos amigos a veces repiten el mismo comentario o, al menos, muy similar. A Billings le interesaban más los monumentos y las obras de arte que ve, Kennedy estaba más interesado por la política y el dinero. Kennedy es mucho más telegráfico y pobre de observaciones. Billings da algunas muestras de ironía: “Conseguimos una habitación barata, pero fue perturbador descubrir que las sábanas parecían ser las mismas que habían puesto cuando abrieron el hostal...Nos detuvimos en Versalles de camino a Chartres para ver el Petit Trianon de María Antonieta Esta era su idea de “apretarse el cinturón”. Es más o menos tan petit como La Casa Blanca”. Ambos amigos coinciden en su opinión sobre los españoles. Esa opinión la forman viendo una corrida de toros en Biarritz. Dice Kennedy: “...fuimos a una corrida de toros. Muy interesante, pero muy cruel, sobre todo cuando el toro embistió al caballo. Ahora me creo todas las historias terribles de que estos sureños, como los franceses y los españoles, disfrutan de estas atrocidades. Les pareció que era muy divertido cuando el caballo salió corriendo con las tripas colgando”. Dice Billings ante la misma corrida: “Por la tarde fuimos a la corrida de toros en las afueras de Biarritz. Muy interesante, pero extremadamente cruel. No me molestó demasiado que torturasen al toro, pero me pareció muy desagradable que destriparan a los caballos...No cuesta creer las historias sobre las atrocidades cometidas en España después de ver una corrida de toros. Estos franceses sureños y españoles son personas muy crueles”. Convertir la anécdota en categoría nos puede molestar a muchos lectores hispanos, pero los beatíficos norteamericanos anglosajones saben evaluarnos desde su superioridad indiscutible (entiéndase la ironía). El volumen finaliza con el interesantísimo epílogo de Oliver Lubrich que analiza no solo ambos diarios sino los tres viajes de Kennedy a Alemania: este primero con veinte años como turista ingenuo pero muy interesado en cuestiones políticas, la segunda estancia dos años después (1939), la tercera en plena guerra (1943) y el famoso regreso ya como presidente de Estados Unidos el mismo año de su asesinato (1963). El largo texto de Lubrich se centra en Alemania y su relación con Kennedy, aunque añade información (e incluso citas textuales) sobre otros viajeros extranjeros a la Alemania nazi. No puedo terminar sin hacer referencia al curiosísimo material gráfico: multitud de fotografías del viaje en blanco y negro y fotos del diario original manuscrito. En resumen, un libro muy atractivo para cualquiera interesado en la época y en el personaje.