La felicidad no se puede perseguir, se escapa entre las manos. La felicidad es incidental, ocurre, y luego huye de la memoria. Hacemos retrospectiva y son pocos los momentos que quedan. Mínimos, pero intensos.
Precisamente decía Gonzalo que la intensidad es el termómetro del tiempo. Viaje al centro de la NBA ha sido, este último mes, mi felicidad e intenso tiempo. Podemos hacer un traslado de esos momentos felices mencionados anteriormente, y que puedes contar con los dedos de una mano. Porque lo mismo pasa con los libros, esos pocos elegidos que se convierten en un reloj de arena que deseas que no se vacíe, porque sabes que no le vas a poder dar la vuelta para empezar de nuevo.
Son 700 páginas, como podrían haber sido 3000. Habría dado igual. Cuando se escribe así, con el lápiz (o la tecla) apuntando directamente desde el corazón, es difícil fallar. Puede gustar más, o menos, pero no se puede negar su realidad. Y eso es lo que consigue Gonzalo, poner en palabras un trayecto deseado por muchos, y vivido por pocos. Alejado de idealismos Mr Wonderfulistas, contextualiza un sufrimiento aceptado y conocido, que hace de las paginas una piscina mucho más profunda, por tanto mucho más entendible cuando te sumerges.
Vaya, historias que traspasan tu propia piel. Sabiéndote allí cómo si lo estuvieras acompañando. No sabía que se podía explicar tan bien el día a día de una aventura periodística en la NBA, hasta que este libro cayó en mi mesita. Así que sólo me queda decir que qué placer, después de tanto efímero tweet, artículo, y podcast, tener una obra que va a hacerme de cabecera para seguir entendiendo y expresando todo lo que para mí significa Gonzalo, el mundo del baloncesto y la NBA en particular, y toda la psicología que orbita alrededor de todo lo que hacemos.
Sobra cerrar con un “te lo recomiendo”. A buen entendedor…
He seguido a Gonzalo desde que comencé a interesarme por la NBA a través de las redes sociales. Si mal no recuerdo, empecé a hacerlo justo cuando comenzó su viaje a través de una serie de artículos que nos contaban la realidad de lo que allí acontecía. Siempre he tenido la sensación de que nunca había conocido al ser humano detrás de aquellas líneas. Gonzalo, ligado a esta liga y a este deporte como cualquiera a su corazón, siempre ha mostrado la humildad suficiente para ponerse detrás de la línea, tras el telón, y contarnos las historias humanas, trágicas y maravillosas, que se ocultan tras aquellas luces. Sin embargo, siempre tuve la espina de querer conocer más sobre el autor de esas historias.
Desde entonces, he ido buscando, casi religiosamente, todos sus proyectos, escritos y pódcast, hasta nuestros días. Aquí nos encontramos precisamente con el libro que redondea la figura de quien considero uno de los periodistas e historiadores más honestos de este deporte. Esto se ratifica en cada línea, desde la primera hasta la última, de este magnífico libro, que no solo es historia de la NBA, o del propio Gonzalo, es también un sueño, un estado de las cosas y un retrato de un lugar tan conocido y poco conocido como Nueva York. No solo se nos revela el autor, la NBA, el baloncesto y los EE. UU., sino que a través de su escritura podemos observar la naturaleza humana.
Puede parecer exagerado, pero hacía tiempo que no encontraba un libro que, a través de un estilo directo y crudo como el de Gonzalo, transmitiese con tanta verdad lo que hay detrás de cualquier hecho humano. Pocas dudas tengo al afirmar que esta obra es la mejor crónica de lo que es la NBA, el estado del periodismo, y lo que realmente es una de las urbes y uno de los países más importantes del mundo. También refleja lo difícil que es sobrevivir en esa jungla.
Gracias, Gonzalo, por este ejercicio de honestidad periodística, humana y personal, y por mantenerte, pese a todo y a todos, en esa línea editorial. La única que merece la pena leer.
Todo lo bueno que le pase a Gonzalo, será celebrado por aquellos que lo hemos seguido y disfrutado durante tantos años. Ser ecuánime me es imposible, pero invito a todos a sumergirse en este libro escrito por alguien que desafío a la racionalidad en pos de un sueño imposible. Su triunfo hoy es el nuestro, parece que ahora si se le reconoce su trabajo siendo una voz reconocida de la nba en España, y no puedo alegrarme más, pero no siempre fue así, aunque él se mantuvo fiel a sus principios sabiendo que en algún lugar habría enfermos como él, ávidos de historias escritas sobre los márgenes.
Sobre la vida de un gran periodista, la aventura en NY, los entresijos de la NBA, los males (más a fondo) del periodismo como profesión, anécdotas solo conocidas para aquellos que vivían en el día a día o momentos que resultan emocionantes verlos narrados por Gonzalo, como la aparición LeBron y todos sus desencadenantes para adeptos y no tanto, el lockout, el traspaso Melo a Knicks con sus derivadas o el anillo de Dallas.
Leer a Gonzalo siempre es un gustazo, para los que hemos sido aficionados saber de primera mano cómo vivió su experiencia en Nueva York y cada una de las anécdotas es una maravilla.
Una maravilla de libro como acostumbra en Gonzalo Vázquez.
En este caso, en primera persona relata su experiencia cubriendo la NBA en Nueva York siguiendo a los Knicks y Nets (Nueva Jersey). Un relato más personal a diferencia de sus anteriores libros, en donde nos adentra en la odisea de la vida en Nueva York y del periodista en general así como a las entrañas de los vestuarios NBA durante las temporadas 9/10, 10/11 y parte de la 11/12. El Big3 de Celtics y Heat, llegada de Melo a Nueva York...
Setecientas páginas que se llegan a hacer cortas. Muy recomendable si sigues a Gonzalo y/o quieres conocer más de cerca el baloncesto en la mejor liga del mundo.