Rosa Chacel Arimón fue una escritora española de la Generación del 27. Nacida en una familia de carácter liberal, el ambiente en el que se crió le permitió cultivar una personalidad independiente así como obtener una amplia cultura literaria. En 1908 su familia se traslada a Madrid, al barrio de las Maravillas, escenario de su posterior obra de ficción.
Su ingreso en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando le permitió tomar contacto con los círculos intelectuales de la época. En 1921 contrajo matrimonio y posteriormente se trasladó a Roma, dónde su marido había obtenido una beca en la Academia de España. Esto la pone en contacto los movimientos de vanguardia europea.
Su obra se inició con Estación. Ida y vuelta, publicada en 1930 y vería sus hitos más importantes en Memorias de Leticia Valle, su trilogía de raíz autobiográfica iniciada con Barrio de las Maravillas y la vanguardista La Sinrazón, publicada en 1960, en Argentina. Además, también contó con una exitosa carrera como traductora de literatura internacional. Por sus manos pasaron nombres como Camus, Cocteau o Racine entre otros. Su producción, además, abarca terrenos como la poesía, los cuentos, el ensayo y los diarios personales, dónde también ha gozado de gran reconocimiento, en parte gracias a haber llevado una vida nómada y cosmopolita.
No sé por qué, pero todo lo que rodea la vida de una autora es algo que siempre me ha atraído. Muchas veces me he imaginado como ha sido la historia detrás de la construcción de un libro mientras estoy sumergido en el propio texto. El origen, el cuándo y el cómo son sumamente jugosos, y puede que eso sea lo que hizo que eligiese estos diarios para adentrarme en la obra de Rosa Chacel.
¿Se podría pensar que hay algo de infame en la lectura de unos diarios cuando no conoces a la persona que hay detrás de ellos? Durante las más de 400 páginas de Alcancía. Ida, recorremos dos décadas del exilio latinoamericano en Buenos Aires y Río (pasando por Nueva York, Francia y España) de la famosa escritora de la generación del 27. A partir de un texto altamente anecdótico y donde la autora evita conscientemente dar detalles de su vida familiar, podemos descubrir como los problemas económicos y la soledad influyen fuertemente en sus escritos. El miedo constante a no ser reconocida por el público es algo recurrente en sus entradas a lo largo de las páginas y de los años.
Es curioso como se puede creer que se conoce a una persona solo por una pequeña parte de lo que está escrito en sus diarios. ¿Realmente dice más de Rosa Chacel lo que no se llega a decir pero se puede intuir o incluso imaginar?
Me quedo con ganas de más, ha sido una lectura que he disfrutado mucho.