Desde luego, el conflicto vasco es muchísimo más complejo de lo que uno se pueda imaginar, por ejemplo, no sabía de las "escisiones" dentro de ETA, sí de algunas de sus desavenencias. Me ha parecido brutal el dilema que se planteaba a las familias: pagar el rescate de un secuestro era financiar el terrorismo pero la alternativa suponía asumir que mataban a tu familiar. Todas las negociaciones al margen de la policía para sentir que se tenían alternativas. La paradoja y el daño que hizo esta organización a un pueblo que decía amar, el fanatismo y la superioridad moral de los que creen que la tierra les pertenece. Los mismos métodos utilizados por ETA que por las grandes represiones que criticaban. Qué difícil mantener el equilibrio y cuánta verdad en "nunca tendrán las armas la razón", que canta Barricada.
El libro se centra relativamente poco en el proceso psicológico del secuestrado, supongo que respetando su deseo, a Jesús Guibert no le gustaba que se hablara de él. Muchas disertaciones religiosas. Le pongo 3 estrellas porque en ocasiones se me ha hecho lento, pero sin duda merece 5 por todo lo que destapa y es libro de lectura obligatoria.