En estos inquietantes relatos de Diana del Ángel, lo fantástico se funde con lo cotidiano en una potente brevedad que logran solo las mejores cuentistas. Gracias a meditaciones forzadas, instituciones inservibles o empresas millonarias que venden lo impensable, nos acercamos a la espeluznante presencia del misterio en el día a día.
Como un muestrario de los discursos que hay afuera, Periferia reúne las voces de lo aquí los yoguis, los patrones, las curanderas, el transporte público, los académicos y los sicarios tienen algo en común. Evidencian con severidad e ironía las grandes contradicciones de las ciudades modernas; lo que estamos dejando pasar, lo que ya está más allá de nuestras manos y lo que dirán de nosotros—si el mundo sobrevive—quienes en el futuro estudien a la humanidad.
Es poeta, ensayista y defensora de derechos humanos. Licenciada en Lengua y Literaturas Hispánicas y Maestra en Letras Mexicanas por la Universidad Nacional Autónoma de México unam. Miembro del taller Poesía y Silencio. Ha sido becaria de poesía en la Fundación para las Letras Mexicanas flm. Obtuvo mención honorífica en el Premio Nacional de Poesía Dolores Castro 2013. En 2014, ganó una residencia artística por la Unión de Escritores de Quebec uneq y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes fonca. Además, fue acreedora de la primera Residencia de Creación Literaria Ventura + Almadía, de dos meses de estancia en Oaxaca.
Que difícil encontrar un libro que sé que es bueno, pero que mi gusto personal termina eclipsándolo. Vengo de habitar los paisajes áridos, desgarradores y de una cotidianidad violenta pero sutil de Elma Correa, y de explorar esa animalidad visceral y la opresión de los cuerpos de Bernardita Bravo Pelizzola; quizá por eso la transición hacia la prosa de Diana del Ángel se sintió como una consecuencia natural, aunque no por ello menos perturbadora. Periferia expande ese umbral hacia una dimensión donde lo cotidiano se quiebra de forma fantástica, un poco onírica, diferente. En estos relatos, la violencia y el extrañamiento ya no solo ocurren en la intimidad de los cuerpos, sino que se institucionalizan y se vuelven atmósfera pura en el colapso de la ciudad moderna.
Una lectura desde el margen en Periferia
Periferia, de Diana del Ángel, ha sido para mí una experiencia de desubicación absoluta. En la narrativa contemporánea abundan los intentos de retratar la herida de las urbes modernas, pero con frecuencia se cae en un realismo plano o en un tremendismo efectista. Del Ángel destaca por que no se sumerge en ese cliché, vamos, no es que haya encontrado el hilo negro, su genialidad no radica en inventar mundos, sino en distorsionar sutilmente las costuras del nuestro hasta que el horror cotidiano se vuelve fantástico, o peor aún, hasta que lo fantástico nos parece la única explicación lógica a nuestra neurosis colectiva.
Cada cuento funciona como un engrane para darle sentido al siguiente, aunque aparentemente no tienen nada que ver, todos, a su manera, encapsulan las grandes contradicciones de la modernidad tardía, de repente, me descubrí habitando ese territorio donde la alienación espiritual y el capitalismo más voraz se cruzan en una especie de distopía corporativa donde empresas millonarias comercian con lo impensable, conviviendo pared con pared con la burocracia de instituciones inservibles que solo administran la desesperanza.
Sin embargo, el verdadero triunfo estético de Periferia se encuentra en su diversidad. El libro no impone una sola visión; es, más bien, un muestrario, un coro disonante donde confluyen las voces de yoguis que buscan una iluminación de aparador, académicos ensimismados, curanderas que resisten en los bordes de la técnica, y sicarios que operan bajo la misma lógica mercantil que un gerente de oficina.
Periferia es un libro compuesto de relatos con una certeza incómoda: el misterio está agazapado en el asiento de atrás del transporte público, en las meditaciones forzadas para aumentar la productividad o en el silencio que dejamos pasar frente a la violencia sistemática. Diana del Ángel es una gran escritora, y, si el mundo sobrevive, quienes nos estudien en el futuro encontrarán en este volumen el diagnóstico exacto de lo que fuimos: una humanidad atrapada en el centro de un colapso que insiste en llamarse progreso, contemplada desde la lucidez periférica de una de las voces más potentes de la cuentística actual.
Es el segundo libro que leo de Diana del Angel. Libros de géneros y temas completamente distintos. El primero fue una crónica de denuncia la cual todavía vive en mi mente porque el trabajo que logró Diana es brutal.
Este libro de cuentos me interesó desde que vi que Almadía lo anunciaba como próximo lanzamiento y no decepcionó en lo absoluto. Todos los cuentos son cortos, pero lo suficiente para construir una historia encantadora pero tensa e incluso cómica. Todos los cuentos me encantaron, pero sí tuve mis favoritos que desde antes de leerlos, sólo por el título presentía que me gustarían y así fue.
Recomiendo muchísimo el libro para las personas que quieren leer algo distinto. Algo ligero pero con historias muy bien construidas.
Libro 📚 28/2024 Periferia Autor ✍🏼: Diana del Ángel Género: Antología Calificación: ⭐️⭐️⭐️ 3.5
Primera vez que leo algo de la autora ✍🏻 y a decir verdad, no me cautivo. 🫣 Los primeros cuentos son bastante surrealistas y no logré enganchar con ellos, sin embargo, mis favoritos fueron los cuentos finales que tienen tintes impactantes e historias más fuertes.
Empecé los primeros tres cuentos un poco decepcionada porque me parece que les falta trabajo, pero conforme avanzas en el libro, te va desenredando un montón de problemáticas sociales profundas desde la especulación y el realismo literarios. Sí creo que “Fábula para solitarios” no entra en esta colección, y no confié en la construcción fantástica de “Relatividad de los caminos”, me pareció una gran idea a la que le faltó espacio para desarrollarse. A partir de “Empleo cuerpo repuesto anuncio” el libro se desenvuelve plenamente desde una superficie hacia el descubrimiento de violencias cotidianas y colectivas que son parte de un sistema, que se anuncian desde “El nombre oculto de lo cotidiano” y “Productos para limpieza Lulú”. En este sentido, puedo ver plenamente a la Diana del Ángel periodista. Y, aprovechando su profesión, crea dos crónicas ficción que me dejaron muy intrigada y sorprendida, y que se integran muy bien dentro de la colección. Y que y que y que.
Le pongo tres estrellas porque a cuatro cuentos les encontré inconsistencias incómodas e interrumpían mi lectura. No sé si soy muy quisquillosa. Intento con todas mis fuerzas escribir desde el disfrute, pero no puedo evitar intercalar mi ojo editor.
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A strange little book--very short and quick (took me about two sittings, and that was with a whole ass concussion), imaginative, fun to read. The stories, most with an element of the surreal and all centering on life in Mexico City and especially its outskirts, are varied to the point of mental whiplash, but there are a few repeated themes. Most consistently: public transit as portal to an alternate universe; young girls being exploited/betrayed/traumatized by their families; social critiques in the form of satirical advertisements. My favorite stories were ColaboraciónVogueMarzoCasiFinal (a faux-magazine profile describing the commodification of sleep in a dystopic mid-21st-century CDMX) and Consideración sobre la espiritualidad de los antiguos Mexas (an absurd "academic paper" written by a future scholar pooh-poohing the idea that the Mexico City metro was once used for transit, not as an instrument of religious pilgrimage). But honestly, I really enjoyed the entire book and hope del Ángel will continue her forays into prose because I want to read them.
4.5 Es la primera vez que la leo y en general me gustó bastante su propuesta. Algunas historias me gustaron mas que otras, sin embargo, no cabe duda de que tiene la capacidad de impactar con esos remates de crudeza, no espectaculariza la violencia y aun así logra dejarte con un nudo en la garganta. Buscaré más cosas escritas por ella.
Me gustaron mucho las historias que se narran en estos cuentos, personalmente me hubiera gustado que se desarrollaran un poco más, sin embargo disfruté las premisas de cada uno, sobre todo no me saqué de la cabeza el de “Fin del decimotercer baktún” y “Desechables”, cuyas historias me estremecieron muchísimo.
Una lectura incómoda definitivamente, en muchas partes me perdí pero está todo este ambiente de periferia que también me dejó tiesa de incomodidad ante situaciones vulnerables que son difíciles de hablar. Una muy buena lectura si te gustan las historias cortas de un México ABSOLUTAMENTE NADA MONTADITO.
Cuentos escritos sobre mujeres de la periferia en ambientes enrarecidos que hablan de la violencia a la que se enfrentan esas mujeres todos los días, a la violencia que tienen que sobrevivir. Del Ángel hace brotar en sus narraciones dioses del México Antiguo, como la vieja Tenochtitlan surje en la actual cuando menos se le espera. Algunos son de ciencia ficción.
3.5 — No sabía con qué me iba a encontrar, y fue una grata sorpresa. Creo que me hubiese gustado que algunos de estos cuentos fuesen desarrollados con más profundidad, pero al final la autora logra pintar distintas realidades marginales con cuentos que van desde la no ficción, a la ciencia ficción, a la fantasía, al horror. Mis cuentos favoritos fueron precisamente estos.
Como en todas las colecciones de cuentos, hay algunos que gustan más que otros, y aquí no es la excepción. Me parecieron una excelente puerta de entrada a la obra de Diana del Ángel porque encontré historias creativas, crítica social y una narrativa atrapante.
En estos cuentos, la autora funde la incomodidad social con la personal, construyendo atmósferas inquietantes con temas vigentes como el capitalismo tardío, problemas ecológicos, IA y las estructuras rígidas patriarcales. Me gustó como se mezcla lo inquietante (hasta terrorífico) con el humor, es una mezcla arriesgada pero pienso que salió bien.
Sin duda quiero seguir explorando la obra de la autora.