cuando vi este libro en la biblioteca me decidí a cogerlo por el tema que aborda... un tema que, triste y sorprendentemente, era muy desconocido para mí.
en él se plantea de forma amplísima lo que supuso la construcción de pueblos nuevos en el marco de los planes franquistas que buscaban poblar y hacer productivas ciertas tierras -mientras se despoblaban y destruían otras-. me ha despertado especial curiosidad el análisis urbanístico y arquitectónico de estos proyectos... me ha removido mucho leer los testimonios de los primeros pobladores, de los colonos, de quienes nacieron allí y de quienes a día de hoy deciden vivir allí por elección. se presentan historias de vida muy similares pero que defienden ideas muy diversas.
lo leo desde mi pueblo y me remueve mucho. me agita especialmente en estos días. no puedo no contemplar el territorio entre aquellas circunstancias con las que crecemos y que terminan conformando nuestra identidad... 💔
Una historia de los pueblos de colonización de la posguerra que es también una historia del franquismo y de muchas personas que lo habitaron. Lejos de ser un catálogo de pueblecitos pintorescos se esfuerza en dar historia a lo que no tiene (por no conservarla) y valor a las vidas de quienes sumaron y se mataron para obtener una parcelita que era de todo menos un regalo. Me gusta también ver cómo se documentan hasta las pequeñas rebeliones, ya sea sembrar lo que no toca o contratar a un pintor rojo para los murales de la iglesia. Vida, al fin y al cabo.
Lo primero que se debe resaltar de este libro es su calidad literaria, pero, también su relevancia temática. En un mundo donde las cuestiones de imperialismo, migración y choque de civilizaciones siguen siendo de gran actualidad, el libro ofrece una reflexión profunda y pertinente sobre estos temas. Armingol y Lebat nos invitan a considerar las implicaciones éticas y humanas de la colonización, tanto histórica como contemporánea, provocando una reflexión que trasciende las páginas del libro. Desde las primeras páginas, Armingol y Lebat demuestran una maestría en el arte de contar historias. Su prosa fluida y precisa captura la atención del lector, llevándolo a través de paisajes que van desde las vastas extensiones de tierras inexploradas hasta los confines de mundos distópicos. La habilidad de los autores para describir estos escenarios con minuciosidad y vívida claridad es uno de los puntos más fuertes de la obra. Cada detalle está meticulosamente elaborado, creando una atmósfera que es tan real como envolvente. La estructura de este es igualmente impresionante. Los capítulos están diseñados para entrelazar múltiples tramas y perspectivas, ofreciendo una visión compleja y multifacética de los temas abordados. Armingol y Lebat manejan con destreza los saltos temporales y los cambios de escenario, manteniendo al lector siempre en vilo. Esta técnica no solo enriquece la narrativa, sino que también profundiza en la psicología de lo abordado, revelando sus motivaciones y conflictos internos con una claridad que solo puede venir de una comprensión profunda de la condición humana.
Colonización es una obra que combina una narrativa exquisita con una profunda reflexión sobre temas universales. Marta Armingol y Laureano Lebat han logrado crear una pieza literaria que es tanto una aventura emocionante como un comentario social incisivo. Su habilidad para describir con precisión y belleza, junto con su capacidad para construir atmósferas complejas y una trama envolvente, hacen de este libro una lectura obligada para cualquier amante de la literatura contemporánea. Sin duda, Colonización se erige como un testimonio del poder de la narrativa para explorar y desafiar las complejidades de la condición humana.
Si un libro debe descubrirnos historias, entonces “Colonización” es una orgía narrativa. El libro hace aflorar las historias escondidas y no suficientemente explicadas de estos “pueblos de colonización” y sus gentes, sus colonos, su ayer, su hoy y sus mañanas. Leyendo parece que pisemos el terreno extraño, casi inverosímil, de este experimento urbanizador, de eta creación de no lugares para ser habitados.
Los autores han dado forma a un libro que, además en lo estilístico, muta y sorprende entre sus páginas: ahora una crónica, ahora un relato rural, ahora narración coral a la manera de Aleksievich, ahora el suburbio vaciado, ahora un conjunto de personajes y calles y plazas e iglesias que tienen (y no saben) muchas cosas en común… Este libro es una aventura.
Un viaje apasionante, entre la crónica y el ensayo, por una España que aún existe. Una vuelta de tuerca a la literatura rural que bucea en una historia olvidada, la historia de los pueblos sin historia.
La verdad que ha superado mis expectativas, es una mezcla curiosa de historia, arquitectura y un poco de geografia jeje. Tiene pinta de llevar un curro increible detras, mucha documentacion, viajecitos e investigacion PD: resulta que estuve en uno de estos pueblos sin saberlo
Libro que relata la historia de los pueblos de colonización y sus gentes. Interesante el trabajo realizado por los autores recopilando datos, historias y vidas. Muy interesante a la vez que curioso.