📘 Abril es un país, de Tereixa Constenla, ha sido una lectura esclarecedora y profundamente estimulante. Porque a veces —y esto me sucede a menudo— la historia más próxima es la que menos conocemos. La revolución de los claveles formaba parte de ese imaginario general: sabía lo básico, la fecha, los claveles, el final de la dictadura portuguesa… pero el detalle, el fondo humano y político, me eran aún lejanos. Este libro no solo me ha acercado a esos días, sino que me ha permitido entenderlos desde otro ángulo: el de quienes la hicieron posible y luego fueron borrados del relato oficial.
🕊️ Constenla construye su relato huyendo tanto del ensayo académico como de la exaltación hagiográfica. Se mueve en un terreno más cercano al periodismo narrativo, donde las historias personales sirven como hilo conductor para iluminar un momento colectivo. El libro arranca directamente en el 25 de abril de 1974, sin preámbulos, entrando de lleno en los hechos del día que cambió Portugal. Desde ahí, despliega un mosaico de voces —militares, ciudadanos, figuras anónimas— que ayudaron a tumbar una dictadura desde dentro del sistema.
⚔️ Pero el relato no se limita al momento del estallido. Una parte fundamental del libro se centra en lo que precedió a esa jornada: el deterioro del régimen, la decadencia moral provocada por una larga y cruel guerra colonial, y el hartazgo de una generación de jóvenes oficiales que ya no podían sostener más aquella farsa imperial. Del mismo modo, también hay un después: un posclavel en el que muchos de esos protagonistas fueron arrinconados o incluso olvidados. El libro no idealiza: muestra tanto la fuerza de lo que sucedió como las contradicciones que vinieron después.
🏴☠️ El resultado es una crónica llena de humanidad, en la que la épica no es impostada, sino real, aunque a veces parezca sacada de una novela. Porque hay en estas páginas momentos que podrían pertenecer a una ficción heroica, con gestas homéricas, decisiones al límite y actitudes casi quijotescas. Y sin embargo todo sucedió. El libro podría pasar por una novela coral si no supiéramos que lo que cuenta es rigurosamente cierto.
📚 Uno de los mayores aciertos del texto es cómo utiliza esos perfiles humanos para explicar el contexto más amplio: la decadencia de la dictadura, el estado del ejército, el papel de las guerras africanas en el desgaste nacional, y sobre todo la distancia entre el país real y la visión imperial que todavía sostenía el régimen. A través de estos protagonistas se explican las causas y consecuencias de un levantamiento que no fue solo militar ni meramente político, sino profundamente ético.
📝 El tono es contenido pero ágil, con una ironía fina que evita la solemnidad y que permite al lector entrar en la historia sin sensación de estar leyendo un tratado. Se nota el oficio periodístico en cada capítulo: hay ritmo, hay mirada, hay preguntas. El texto, aunque breve, está cargado de matices, sin abusar de fechas ni tecnicismos, pero sin renunciar a la profundidad. Una revolución contada no desde los discursos institucionales, sino desde las vivencias, los silencios y los gestos individuales.
🏛️ Abril es un país no busca reconstruir todos los detalles de la revolución, ni poner en valor a un personaje concreto. Lo que hace es rescatar la memoria de los que fueron necesarios y luego olvidados, darle una segunda oportunidad al coraje anónimo, a los actos impulsados más por dignidad que por ambición. Y con ello, plantea una lectura actual y necesaria: los grandes cambios a veces los impulsan quienes no buscan protagonismo, solo justicia.
📌 Una lectura recomendable para cualquiera que quiera acercarse a un momento clave del siglo XX europeo sin filtros ni encorsetamientos. Un libro que nos recuerda que la historia también la hacen los que luego desaparecen de los libros de texto. Y que, a pesar de su brevedad, deja una huella larga. Como los claveles que brotaron en los fusiles, un gesto simple que cambió un país.
📚 Un libro que se lee como una crónica y se queda como una pregunta: ¿cuántas veces la historia la han hecho quienes luego fueron silenciados?