En pleno Madrid franquista surgió un oasis de glamur, música, diversión y la piscina Stella. En ella, tres amigas lo darán todo por vivir al límite y salvarse a sí mismas.
Yolanda Guerrero, la autora de Mariela y El día que mi madre conoció a Audrey, regresa con una fascinante novela que nos descubre uno de los lugares más míticos de la España del siglo pasado. ¿Qué pasiones, escándalos y conspiraciones se desataron dentro de los muros de la piscina Stella?
Madrid, 1952. A la recién inaugurada piscina Stella, un oasis de modernidad y glamur donde la alta sociedad se reúne para dar rienda suelta a sus ansias de libertad en plena dictadura franquista, llegan tres jóvenes provenientes de diferentes estratos sociales. Sara es la sobrina del director de la Stella, Amparo es la nueva ayudante de cocina y Julia ha venido a la capital siguiendo su vocación religiosa. Las tres enseguida se hacen amigas y, en ese club contestatario y libertino, conocerán a las personas más importantes del momento - Ava Gardner, Xavier Cugat, los duques de Windsor o Antonio Machín- y aprenderán a vivir y a amar, pero también se enfrentarán a varios asesinatos y a un misterio que pondrá su amistad en peligro y marcará sus vidas para siempre.
Me suelen gustar los libros de historias largas, en los que puedes ver pasar las vidas de los protagonistas, disfrutar su evolución (o falta de ella), verles cambiar, crecer, adaptarse. Y este no ha sido una excepción. De la mano de Sara, la protagonista principal, sobrina del Director de la famosa piscina Stella, veremos como en pleno Madrid de la Dictadura surge un lugar donde los límites entre lo prohibido y lo normal son algo más difusos, donde conoceremos tanto a Sara como a sus dos amigas, Amparo y Julia, y con ellas viviremos tanto los cambios sociales durante esos años y los siguientes como todos los acontecimientos que sucedieron en sus vidas y las marcaron para siempre.
Dice la sinopsis: “Madrid, 1952. A la recién inaugurada piscina Stella, un oasis de modernidad y glamur donde la alta sociedad se reúne para dar rienda suelta a sus ansias de libertad en plena dictadura franquista, llegan tres jóvenes provenientes de diferentes estratos sociales. Sara es la sobrina del director de la Stella, Amparo es la nueva ayudante de cocina y Julia ha venido a la capital siguiendo su vocación religiosa. Las tres enseguida se hacen amigas y, en ese club contestatario y libertino, conocerán a las personas más importantes del momento - Ava Gardner, Xavier Cugat, los duques de Windsor o Antonio Machín- y aprenderán a vivir y a amar, pero también se enfrentarán a varios asesinatos y a un misterio que pondrá su amistad en peligro y marcará sus vidas para siempre.”
La autora no aspira a un libro de crítica social de la época (aunque algo hay), sino a contar, a través de la vida de tres mujeres cuyas historias se vieron entrelazadas con las de la propia Stella, una visión ligeramente nostálgica de tiempos pasados (no de la nostalgia en la que se piensa que todo tiempo pasado fue mejor, sino del tipo que todo aquello ya acabó para siempre, y nosotros con ello). Una lectura bonita, bien escrita, y totalmente recomendable.
“Los días ligeros” me ha parecido una novela envolvente y con muchísimo encanto. Ambientada en el Madrid de 1952, la historia gira en torno a la Piscina Stella, un oasis de libertad donde tres mujeres de mundos muy distintos —Sara, Amparo y Julia— construyen una amistad sólida y transformadora. Guerrero retrata con mucha sensibilidad esa época de claroscuros, mezclando lo íntimo y lo social con gran acierto.
Me ha gustado especialmente cómo la autora da vida a la ciudad, a sus contrastes, y cómo introduce de forma natural personajes históricos como Ava Gardner o Antonio Machín. Aunque en algún momento sentí cierta sobrecarga de nombres reales, el conjunto funciona muy bien y aporta contexto sin que la historia pierda el foco. La mezcla de feminismo, glamour, represión y misterio crea una narrativa rica y entretenida.
En resumen, es una lectura muy recomendable si te gustan las novelas con fondo histórico, personajes femeninos bien construidos y ese toque nostálgico que te hace quedarte un rato pensando al cerrar el libro. Yolanda Guerrero escribe con fluidez y calidez, y consigue que la historia se lea casi sin darte cuenta.
Me ha gustado conocer la historia del club, lo que no me ha gustado es que no sea fiel a la época. Hay cosas que describe que no es de los años que habla
"La libertad, nos decía, vale más que la guerra, vale más que la muerte y vale más que la vida. Porque, aunque perdamos las tres cosas, es la única herencia que sobrevive a todos..."