¡Hola, lectores!
"Hay heridas que nunca se cierran, solo esperan en silencio su momento para volver a sangrar." Así es como comienza "Padrenuestro", y desde ese primer instante, sabes que estás a punto de sumergirte en una historia oscura, llena de misterios que acechan en cada rincón. Beatriz Roger y Luiso Soldevila nos regalan una novela escrita a cuatro manos que no solo atrapa por su trama, sino por la profundidad de sus personajes y lo bien construida que está la atmósfera en cada página.
"Padrenuestro" es mucho más que un thriller policial. Es una historia que te envuelve, no solo por los crímenes que hay que resolver, sino por las capas de emociones y secretos que cargan los personajes. En esta novela, Nico Ros vuelve como protagonista después de los eventos que lo marcaron en "Marismas", una novela anterior que, personalmente, me encantó. La manera en que los autores logran darle continuidad a la vida de Nico, sin que el lector se pierda si no ha leído la novela previa, es admirable. Si disfrutaste "Marismas", te va a encantar volver a sumergirte en este universo, porque los personajes no han dejado de evolucionar, y aquí vemos a Nico lidiar con las secuelas de su pasado mientras enfrenta un nuevo y brutal caso.
Lo que realmente me ha cautivado de "Padrenuestro" es cómo la historia te transporta a esos escenarios tan bien descritos que casi puedes sentirlos. Una granja lúgubre, una ermita recóndita, y un circo que esconde más de lo que muestra son solo algunos de los lugares a los que nos lleva la investigación. Los autores crean una atmósfera tan densa y oscura que cada rincón parece esconder un secreto, y eso te mantiene en vilo. La tensión está presente todo el tiempo, y no es solo por los crímenes, sino por el peso del pasado que arrastran los personajes.
Nico Ros, el detective principal, es un personaje fascinante. No es el típico héroe perfecto, y eso lo hace mucho más real. Aún está convaleciente por lo ocurrido en "Marismas", y aquí lo vemos con cicatrices físicas y emocionales que lo hacen más humano. Esa fragilidad y dureza a la vez lo convierten en un protagonista increíblemente interesante. Además, la relación que tiene con los otros personajes, como el inspector Pàmies, está llena de matices y tensiones no resueltas, lo que añade una capa extra de complejidad a la trama.
Hablando de Pàmies, su desaparición es el motor que arranca toda esta historia, y su búsqueda se entrelaza con la caza de un asesino que siembra el terror en la comarca del Empordà. El ritmo de la novela está muy bien logrado. Aunque empieza con la investigación de un macabro crimen, pronto nos damos cuenta de que hay mucho más en juego, y los giros que se van dando te mantienen al borde del asiento. La novela está llena de sorpresas, y justo cuando crees que tienes una pista clara, los autores te llevan por otro camino.
El hecho de que "Padrenuestro" esté escrito a cuatro manos es otro de sus puntos fuertes. Beatriz Roger y Luiso Soldevila logran que la narrativa fluya de manera natural, como si una sola voz estuviera contando la historia. Esto no siempre es fácil de conseguir en una coautoría, pero aquí es evidente que ambos escritores se complementan a la perfección. Los diálogos son frescos y naturales, y los momentos de introspección de los personajes están muy bien equilibrados con la acción y el suspense. No se siente forzado en ningún momento, y eso es de agradecer cuando se trata de una novela tan intensa.
Otro detalle que me ha encantado es cómo los autores logran mantener un ritmo trepidante sin descuidar los momentos de reflexión. Los personajes no son solo marionetas que avanzan la trama; tienen profundidad, sufren, se equivocan, y eso los hace sentir reales. Nico, en particular, es un personaje que se cuestiona a sí mismo, sus decisiones y su lugar en un mundo que parece venirse abajo con cada crimen. Esa humanidad es lo que me ha hecho conectar tanto con él.
Además, la estructura de la novela, con capítulos cortos y bien definidos, te invita a seguir leyendo sin parar. Cada capítulo te deja con una nueva pista, un nuevo giro o una nueva revelación, lo que hace que sea prácticamente imposible dejar el libro de lado. Y cuando llegas al final, la sensación es de haber pasado por un viaje emocional y psicológico, no solo una simple historia de detectives.
En resumen, "Padrenuestro" es una novela que lo tiene todo: una trama que te engancha, personajes profundos y complejos, y una ambientación que te envuelve por completo. Si te gustan los thrillers que no solo te hacen pensar, sino que también te hacen sentir, esta es tu novela. Y si ya has leído "Marismas", te va a encantar ver cómo Nico Ros sigue enfrentándose a sus demonios mientras lucha por resolver uno de los casos más oscuros de su carrera.