Miss Major se pasó el juego del género y este texto es testimonio de ello. Esta persona estaba por encima de cualquier tipo de etiqueta, el calificativo más importante era el nombre que ella misma eligió para identificarse.
Cercano, crudo y lleno de verdad. Una perspectiva de la realidad trans sin florituras ni purpurinas. Una verdadera llamada a la reflexión y a la movilización tan necesaria.
Miss Major toma la palabra es una sacudida necesaria. Un testimonio directo, valiente y profundamente político que no solo recupera la voz de una figura imprescindible del movimiento trans, sino que también nos recuerda que la lucha sigue viva y que la memoria es una forma de resistencia.
Leer a Miss Major es escuchar una llamada clara a la organización y a la movilización. Su voz es fuego, ternura y rabia; un recordatorio de que ninguna conquista se sostiene sin comunidad. Este libro es historia viva, cuerpo y palabra, y debería leerse como lo que es: un manifiesto para seguir transformando el mundo.