Esta es la historia detrás de la historia de los cuatro niños indígenas que, tras un accidente aéreo, sobrevivieron cuarenta días en el Amazonas, en Colombia. ¿Qué tienen en común luciérnagas, jaguares, tapires, escolopendras, hormigas bala, indígenas, militares y duendes? Para empezar, un hilo imaginado. Pero también —y sobre todo— una escritura desde las entrañas de la selva, plagada de entresijos y susurros.
Es una combinación curiosa entre la realidad y la magia de los pueblos indígenas en el amazonas, es un relato que atrapa, la historia se sigue con facilidad, es una manera interesante de contar una historia tan dura.