Estoy muy decepcionada, cada temática se aborda superficialmente, no se logra desarrollar ningún tema.
He leído todos los libros de Marian, y en este quede paralizada, divaga y vuelve a tocar temas de sus libros anteriores, siendo autoreferencial.
Aborda la sensación y estado de estrés, vacío, falta de conexión son consecuencia de los shots de dopamina que alimentamos al cerebro, adicciones.
Simplemente no lo recomiendo.
Citas:
■ “Vivimos en la era de la gratificación instantánea, en la cultura de la inmediatez y las recompensas y buscamos la felicidad a golpe de clic. Llevamos una vida agitada e intensa, y con el modo fast activado. Sin darnos cuenta nos hemos convertido en drogo dependientes emocionales inundados de múltiples distracciones. Todo esto tiene un impacto en nuestra capacidad de prestar atención a lo importante, de profundizar y de concentrarnos”. [Pág 2]
■ “La atención es un pilar de la vida clave para el aprendizaje educar, para la relación con las personas empatizar-, para la meditación conectar con lo profundo y trascendente-, para la reflexión-encontrar respuestas a los temas más importantes -y para decidir con libertad-ser capaz de tomar las decisiones desde la información, emoción y cabeza”. [Pág 14]
■ “¿Y qué nos intoxica de cortisol?
-El estrés crónico.
-Los traumas sin resolver.
-La personalidad insegura.
-La personalidad perfeccionista.
-La personalidad controladora y obsesiva.
-La cronopatía (vivir obsesionados con aprovechar el tiempo).
-La soledad.
-El miedo”. [Pág 20]
■ “La dopamina se libera no solo a través del objeto o estímulo placentero, sino simplemente con imaginarlo, anticiparlo o mirarlo. Esto es clave para entender cómo funciona la mente. He insistido en muchas ocasiones en la idea de que mente y cuerpo no distinguen lo real de lo imaginario. Así funciona también lo concerniente a la dopamina. Fantasear con una cena familiar, con la relación sexual de esta noche, con la compra de unos zapatos, con el concierto que tengo en unos días, con el partido de fútbol que voy a disfrutar con amigos... todo ello provoca la liberación de dopamina antes de que eso que deseamos y esperamos ocurra”. [Pág 30]
■ “Veamos brevemente situaciones y estímulos que liberan esta hormona:
-El placer y las recompensas naturales. La comida, la vida social, las relaciones sexuales y, en general, al realizar actividades que generan sensación de bienestar.
-El deporte. Seguro que lo has sentido en más de una ocasión. Tras un partido de tenis, una tarde en el gimnasio, una maratón, una competición de fútbol... te encuentras en un estado de euforia (al final del libro, en las rutinas vitamínicas, ha-blaré de sus efectos).
-La novedad. La dopamina está muy relacionada con el sistema de recompensa variable. Gran parte del poder adictivo de TikTok, Instagram o el porno se encuentra en la novedad constante, en la necesidad de experimentar y observar a tra-vés de la pantalla cosas nuevas, cada vez más emocionantes e intensas.
-La sorpresa. Todo aquello que es inesperado. Por ejemplo, si te llaman para ofrecerte un ascenso, el bonus o la propina que recibes es mayor de lo que esperabas, si te ponen una mejor nota en un examen o vas a tu médico y, contra todo pronóstico (esta es la clave), te comunican que estás mejor de lo que parecía por las analíticas.
-Alcanzar los objetivos. Puede ocurrir en diferentes parcelas de la vida, desde aprobar una oposición, conseguir perder peso o terminar la tesis doctoral, hasta cumplir alguna meta que te hayas propuesto.
-Las drogas. Este es el componente más peligroso y dañino de la dopamina. No solo se libera ante estímulos propios de la vida, también al consumir estupefacientes u otras sustancias: tabaco, alcohol, marihuana, cocaína, anfetamina, fentanilo... Cualquiera de ellas provoca un aumento de dopamina en el cerebro. Cuando la activación es demasiado intensa y rápida, el poder se incrementa y llega la adicción”. [Pág 31-33]
■ “Esa oleada de dopamina modifica el sistema de recompensa y disminuye la capacidad de sentir placer. Es por ello que los adictos sienten menos alegría en las recompensas naturales. Consumen únicamente para salir de ese sentimiento de tristeza, Al existir tanta dopamina en la carretera de la adicción, no «queda más espacio para los placeres cotidianos. Reunirse con amigos, hacer una excursión o el deporte ya no generan placer. La persona se siente desganada, apagada y pierde la ilusión por las pequeñas alegrías del día y se incrementan el dolor y el malestar. Llega un momento que consumen para salir de la tristeza”. [Pág 66]
■ “Cuanta más intensa es la búsqueda de placer, mas vulnerabilidad al dolor”. [Pág 66]
■ “El cerebro recuerda lo que le calmo”. [Pág 76]
■ “¿Cuáles son sus síntomas para reconocer el síndrome amotivacional?
-Apatía. Estado de desinterés con tintes de tristeza sin llegar a ser una depresión.
-Bajada de concentración con dificultad para prestar atención a lo que le rodea. Le cuesta centrarse en los estímulos externos.
-Pasividad ante lo que sucede a su alrededor.
-Ganas de estar sola, ha perdido el interés por los demás.
-Falta de voluntad, abulia.
-Dificultad para sentir emociones. Aunque le dieran buenas o malas noticias, le costaba vincularse emocionalmente con otras personas.
-Incapacidad de sentir placer, anhedonia.
-Disminución y fallos de memoria. Sufre deterioro de la memoria a corto plazo.
-Dificultad para realizar tareas complejas.
-Pocas ganas de trabajar o de hacer una actividad.
-Inhibición de la vida sexual.
-Imposibilidad de planificar, debido a que la corteza prefrontal no funciona como debe.
-Peor cuidado del aseo personal.
Repito de nuevo, es importante señalar que, a pesar de que este sindrome tenga rasgos y sintomas similares a la depresión, no se trata de lo mismo”. [Pág 85]
■ “NO OLVIDES
Estar sometido a un consumo dopaminérgico constante, contribuye a tener ansiedad e inestabilidad emocional”. [Pág 103]
■ “La felicidad no es lo que nos pasa, sino cómo interpretamos lo que nos pasa. Cuando está activado el miedo, ese estado de hiperalerta te impide que interpretes tu realidad como es”. [Pág 212]
■ “La idea es clara: todos somos más fuertes cuando nos sentimos queridos”. [Pág 217]
■ “Las personas que saben vivir solas disfrutan de su mundo interior sin la necesidad de la presencia de otros”. [Pág 222]
■ “Es más sencillo quitar del todo que limitar”. [Pág 281]
■ “ORDENAR LAS IDEAS
-Primera. El esquema de personalidad
Necesitas conocerte. El paso inicial para recuperar el control de tu vida es saber realmente quién eres, cómo estás, qué actividades o personas te desgastan y dónde y con quién te recuperas y reparas. Ello requiere de pausa y sinceridad. Pueden surgir respuestas a estas preguntas que no te gusten en exceso, pero conocerte exige no autoengañarse. Entiende en qué punto de tu vida te hallas. ¿Estás agotado?, ¿no consigues calmarte?, ¿notas que has perdido la ilusión?, ¿estás más irritable?, ¿todo te duele?, ¿estás triste?, ¿tienes alguna herida sin sanar?... Conocerte te hará enfrentarte al futuro con más herramientas.
-Segunda. Distinguir patología mental de problemas de la vida.
-Tercera. ¿Y si la filosofía y la dimensión espiritual pudieran darnos herramientas?
Nietzsche lo expresó con sus palabras: «Aquel que tiene un porqué para vivir es capaz de soportar el cómo».
-Cuarta. De la multitarea al aburrimiento y a la contemplación.
-Quinta. ¿Es malo aburrirse? Lo malo es no saber hacerlo.
Te propongo una ociosidad consciente, un equilibrio entre la tensión constante y la meditación.
-Sexta. Aprende a respirar”. [Pág 372,375,379,381,386,390,391]
■ “Lo que te propongo es que seas más consciente de tu vida, observes tus conductas adictivas, o potencialmente adictivas con adictivo me refiero a algún consumo que realices de modo impulsivo, repetitivo, sin pensar, y que notes que te distancia de los tuyos y te altera tu cuerda placer-dolor y dónde te reparas”. [Pág 397]
■ “DIME CÓMO TE LLEVAS CON EL DOLOR Y TE DIRÉ QUIÉN ERES.
Acepta todos los días una pequeña cantidad de malestar: un poco de frío, un poco de calor, un poco de sed, un poco de hambre, un poco de aburrimiento, un poco de ansiedad. Aguanta las ganas de comprobar el mail, los WhatsApp y las notificaciones. Asume retos que requieran algo de esfuerzo. Evita un analgésico cada vez que el cuerpo se queje. Esos dolores permitidos, insisto, con control, momentos de di-ficultad, donde te enfrentas a tu batalla con voluntad, tienen recompensa neurofisiológica y psicológica. El placer que surge de forma natural, equilibrando la cuerda, es muy gratificante y te da herramientas para ser más fuerte cada vez que llegas a una lucha, sea una pequeña escaramuza o la batalla de tu vida. Empieza, poco a poco, analiza situaciones donde te sientas incómodo y no huyas de ellas rápidamente. Recuerda que el dolor es la consecuencia lógica de vivir inundado de placer, pero también el placer puede ser el premio por microdosis aceptadas de dolor.
NO OLVIDES
Si consientes esas pequeñas dosis de molestias, con el tiempo te convertirás en una persona menos vulnerable al dolor y a la frustración”. [Pág 410]
■ “Vas a necesitar un equilibrio entre la motivación por la actividad y la habilidad que precisas para realizarla. Si existe sintonía entre una y otra, el proceso será más agradable. El flow es la combinación entre un reto y un disfrute”. [Pág 420]