Qué bonito ha sido acompañar a Irene en ese camino desde el deseo de destrucción hasta la ternura, desde el dolor hasta el cuidado.
Qué bonito leer a Irene y poder escuchar cómo suena cada palabra en su voz, poder ver cómo se mueven sus brazos y sus manos en cada verso.
Irene habla de lo personal, de lo político, de cómo ambas cosas se entrelazan, siendo a veces la Irene política y rabiosa la que salva a la Irene pequeña y asustada y otras la Irene tierna la que reconduce el discurso de la Irene más desencantada con el mundo.
Leer y escuchar a Irene es siempre siempre un privilegio. Qué suerte encontrarme tantas veces en tus ideas.
“A veces me busco en lugares en los que sé que no voy a encontrarme para recordarme que los lugares en los que la supervivencia era un mérito yo ya no los habito”
"Lluvia en el desierto" es un maravilloso viaje en el que la autora lleva de la mano al lector a través de las alegrías y penas de la adolescencia pasando por el activismo, la amistad, el invierno y (no podía faltar) la primavera y los melocotones. No es un poemario sobre la enfermedad pero es, definitivamente, un poema escrito desde la enfermedad pero que da un mensaje alentador: hay luz al final del túnel, hay primavera tras el invierno. Escrito con una madurez que sorprende dada la edad de su autora es una lectura totalmente recomendable de la que pueden disfrutar tanto adolescentes como ya no tan adolescentes.
"nunca dejaré de deberte no haber marchitado" "lo más bonito que he hecho nunca por mí ha sido encontrarte no desde la necesidad, sino desde la ternura" "por un ratito creo que me refugio en tus ojos y me gusta mucho más la vida desde ese lado" "para ti espero que nunca haya ningún buen poema" "tu dolor a mí no me incomoda" "sabiendo que hay quien me llama amiga y que a mí eso casi, casi, me quita la condena de no poder explicar lo que siento cuando lo hacen" "amiga, yo lo único que quiero es ser la tuya"
Un viaje personal desde las tinieblas hasta la curación. Un poemario lleno de activismo y amor por las pequeñas cosas. Una oda al amor fraternal, a unas amigas que se elevan hasta alcanzar una divinidad. Una reflexión acerca de la fuente poética de la tristeza, que aunque necesaria algunas veces, es mejor evitar y escribir desde el amor. En resumen, el primer paso de un camino floreciente a recorrer.