A pesar de todos los rumores alrededor de esta historia y fuera del morbo y el chisme, esta historia de verdad merece una oportunidad, tiene muy buena redacción y se nota el sentimiento del autor.
Una historia muy conmovedora que desde la página uno ya me tenía intrigada y al seguir avanzando me sorprendí porque conocí a un verdadero ser humano, que escribió desde sus vivencias más apasionadas hasta las más tristes e infortunias.
Cuenta con una buena narración y la pluma de Alex es muy bella.
Creo que la mayoría de esta nueva generación no conocía a Alex Brocca, pero aunque su nombre haya resurgido (de la manera que tal vez no haya apreciado) de alguna manera nos haya hecho llegar a la reflexión.
Su vida ha sido verdaderamente triste, un chico con grandes sueños siendo golpeado duramente por la realidad y estos mismos sueños yéndose por la borda.
Realmente nunca me ha gustado Ernesto Pimentel, su personaje ni su programa. No tengo la menor idea del porqué aceptó hacer esa película, él lo sabrá en su conciencia, pero la poca imágen que tenía hacía su persona se hizo añicos y personalmente, en mi opinión, es un ser egocéntrico e impresentable con traumas del pasado no superados y gracias a las cicatrices no cerradas del pasado ha hecho daño a sus más cercanos.
Mientras que Alex Brocca, no es un santo a su devoción, pero se aprecia bastante su sinceridad mediante este libro. Sin duda, hay traumas que no ha podido superar y patrones que repite con las pocas parejas formales que se han mostrado en el libro, junto a su mala agresividad.
Su relación fue bastante tormentosa, pero me deja con varias reflexiones y sobretodo con la cual me voy a quedar para siempre
"Porque primero en la vida debo ser yo, segundo yo y tercero sólo yo..."
En mi opinión fue como leer un diario, conecte desde el primer momento con la historia; fue cruda, explícita y sin censuras, lo cual pienso que fue necesario para llegar a transmitir al lector lo que el autor quería. Claro que fue una historia real, o al menos la perspectiva del autor sobre sus vivencias o como cada uno lo quiera entender, pero se rescata la enseñanza que quiso transmitir. Me da mucha pena que el autor ya no esté entre nosotros, sin embargo me alegra que aunque sea por otras razones su obra, sus palabras hayan salido a la luz para más personas y que no se las haya llevado el viento como dice en su obra; en otras palabras, que su libro haya hablado por él.
No dejes de lado tus sueños por pedido o influencia sutil de alguien. No importa cuánto le ames, cuán cerca creas que se encuentran o si sientes que estarás junto a ese "alguien" por siempre. No lo hagas, pues la eternidad es demasiado tiempo y, honestamente, hacer un sacrificio de ese tamaño tiende, al final, a no valer la pena en la mayoría de los casos.
Esta es, creo, la primera vez que leo un libro por culpa de una polémica (gracias, TikTok, por bombardearme con videos. ¿Qué sería de mi vida sin ti?) y, conociendo la suerte que tengo, no será la última.
Yo no sabía nada sobre el sr. Brocca antes de que el escándalo se desatara y, mientras pienso en que hizo bien en contar su historia sin hacerse ver como un tipo perfecto o algo así, también pienso —gracioso, irónico, un tanto triste— que, si Ernesto Pimentel no hubiera sacado esa tan cacareada película (ya sea por plata, porque quería llevar su autobiografía a los cines o por alguna otra razón) o si no hubiera hecho ver al personaje que representa a Brocca de mala manera (que es lo que dice todo el mundo, yo aún no lo he comprobado personalmente) el nombre del último mencionado no habría resurgido desde el pasado con tanta fuerza porque, seamos sinceros, el hombre ya no era muy recordado y/o conocido por el público en general en estas épocas.
Este libro es una joya escondida. Fuera de circulación por mucho tiempo, hoy gracias a la película de la Chola Chabuca tenemos la oportunidad de tener acceso a un recuento crudo, duro, desgarrador de un homosexual que sueña con ser artista en el Perú de los 90.
Siendo una sociedad tan conservadora y pacata hasta ahora, resalto la audacia de Alex Brocca de contar sus memorias sin pelos en la lengua ni alegorías al momento de hablar de su experiencia gay y la intimidad de su vida.
Esta es una memoria que va más allá de la relación tóxica que tuvo con Ernesto Pimentel quien en el libro es el personaje Hernán Prettel. Sin embargo, no se puede negar que tanto cómo fue en la vida de Alex, esta relación es medular a la historia. Marca un momento antes y después, y termina por apresurar los factores que llevan al lamentable final de Alex.
Qué difícil es ser artista en este país y qué difícil es ser no binario. Cuánto estigma había con las personas seropositivas que llevó y sigue llevando a la muerta de muchos. Este libro también es un llamado a tomar consciencia de que el VIH no es ajeno y que nadie está libre de él.
- misiva - “los seres de la tele eran los más felices” - preambulo de independencia - la experiencia en aquella temporada teatral fue valiosisima. - celebración alguna - aunque nos alimentaramos de la ficción allí mis ilusiones iban asumiendo formas reales. - algo tan preciado como sus buenos deseos. - elevar el nivel artistico - vagon de las grandes oportunidades - afecto - frialdad . su delicadeza me conmovio - lujo de enfermarse - “sentirlo así alivio mi corazón” - convence que esta poseido - era imposible aguantar tanta soledad - contigo me basta y me sobra el mundo - festejar a solas ese triunfo - habia ido a buscarme para sentir mi abrazo - yo ya no existia o jamas existi en su corazón - sin necesidad de amar ni de ser amado - lo encontro lastimado - si se equivocaron yo me equivoque más - es tan agotador esperar
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Muy pocas veces se da la oportunidad de leer una novela autobiográfica que narra la experiencia queer de clase baja urbana, en un contexto conservador como lo fue la Lima de los noventa.
No es que esta ciudad haya cambiado mucho, tampoco.
No es una novela perfecta, pero es en las imperfecciones donde la obra tiene gracia. Es en el chisme, la comedia, el melodrama y la tragedia en un contexto de farándula, discotecas de ambiente, romance tóxico y enfermedad terminal donde el autor encuentra una voz muy singular.
Asimismo, es una novela accesible y que, creo, nos permite explorar la vivencia de ser un hombre homosexual sin privilegios en un país homofóbico.
Fuera de todo el escándalo que rodea a Alex Brocca y Ernesto Pimentel, no puedo evitar admirar el valor que necesitó para sacar adelante esta historia y contar su verdad.
La pluma del autor está mejor de lo que esperaba y la novela se lee muy rápido, además de ser muy entretenido. Además, si algo nos deja esta historia es a prioriozar a la persona que amamos, pero al mismo tiempo no olvidar priorizarnos a nosotros mismos, no dejar de nuestros sueños de lado porque nunca estaremos seguros de que tan largo será nuestro paso por este mundo.
Aunque me gusto la historia, y más sabiendo que es verdad, siento que me perdí de muchas cosas o referencias que tenia, siento que si lo hubiera leído en el momento en que salió, lo hubiera disfrutado mucho más, a pesar de eso disfrute y sufrí con esta historia, a decir verdad más de lo último por que sin lugar a dudas su historia está llena de sufrimiento y ilusión por aquello que pudo y no pudo ser.
Seré sincera, lo leí por la curiosidad y el chisme, fue una lectura rápida, creo que el autor expresó su historia de manera sencilla de entender; hubiera sido genial que los párrafos tengan más espacios y no sean bloques tan grandes. Su novicia experiencia como escritor se aprecia en la forma de iniciar sus relatos.
Lo interesante de este libro es que relata hechos que son secretos a voces de la farándula de lima, que desenmascara a Ernesto Pimentel como una persona vil que no le interesaba contagiar de VIH a quien sea, pero sobretodo este relato, hace a uno darse cuenta que lo más importante es el amor propio y cuidarse de enfermedades sexuales.
Sorprendido con el trabajo de edición. Solo flojea al inicio y muy al final con una pompa kitsch. El resto, impecable. La historia cruda, tristísima y sin mucho ánimo de disimular.
Una lectura rápida, pero envolvente. Te hace empatizar con su dolor. Si bien hay partes en que el autor tuviera una ruptura con su estilo ya que se denota cierto grado de cultismo.