El descubrimiento de una voz literaria: historias cotidianas y llenas de verdad protagonizadas por personajes que buscan su lugar en el mundo
Carmen no puede dejar de pensar que la vida no tiene sentido desde que se le metió esa idea en la cabeza una tarde de Navidad, mientras veía la televisión con sus padres. Aurora y su madre se ven obligadas a compartir coche y horas en compañía cuando viajan al pueblo para asistir a una ceremonia en memoria del abuelo. La despedida de soltera de Alicia con sus amigas de infancia saca a la luz algunas de las heridas que han marcado su relación... Las protagonistas de los relatos de Ser de fuera son mujeres que se sienten desplazadas, fuera de lugar, distanciadas de las que un día fueron sus coordenadas de partida, ya sea el entorno en el que nacieron, las personas junto a las que crecieron o el sistema de valores que heredaron. Hace tiempo que entendieron que no son el centro del universo, pero aún les resta averiguar qué lugar han de ocupar en el mundo.
En su primer libro, Raquel Delgado indaga en nuestros vínculos más esenciales –la familia, el amor romántico, la maternidad, el empleo, la amistad– y los sitúa en el centro de unos relatos sin trampa ni cartón: historias cotidianas y aparentemente sencillas que, descubrirá el lector, están llenas de verdad. Con un estilo pulcro y delicado y una mirada implacable que sin embargo no renuncia a la compasión, Ser de fuera reflexiona sobre aquellas cosas que dejamos atrás y cambian hasta volverse irreconocibles y, a fin de cuentas, sobre lo extrañamente común que resulta sentirse un intruso en la vida propia.
«Raquel Delgado debuta con una colección de cuentos que rastrea y disecciona con singular perspicacia los lugares clave de nuestra educación sentimental. Con una prosa contenido y minuciosa, este libro es por momentos el álbum de las fotos que descartamos de nuestro perfil público, las entrañas de una privacidad colectiva que nos revela quiénes somos y dónde estamos cuando nadie nos mira». – Aixa de la Cruz
«Avanza el mes de diciembre y en la ciudad hay una casa en la que aún no se ha puesto la decoración navideña -a lo sumo, una corona de cascabeles en la puerta-; una casa en la que cada rincón se ven maletas a medio hacer y regalos cayéndose de sus bolsas, provisionalidad. Hay poca comida en el frigorífico y la orquídea, cerca de la ventana, parece muerta. Esa casa es nuestra casa, la casa de los que somos de fuera. Estamos en la época del año en la que nos disponemos a volver. En Navidad se vuelve» – Fragmento de Ser de fuera.
A través de los nueve relatos que componen ‘Ser de fuera’ la autora presenta una colección de escenas cotidianas en la vida de nueve mujeres, que casi podrían llegar a ser la misma en diferentes momentos de su vida, al igual que es fácil reconocer el sentimiento que explora cada texto echando la vista atrás en tu propia vida.
Los relatos no están poblados de grandes giros de guion o momentos traumáticos que marcan la vida de las protagonistas. Al contrario, muestran conflictos íntimos, esos que se manifiestan en forma de silencios externos y ruido en tu cabeza. Las temáticas son muy variadas, hablan de familia, amistad, maternidad, desarraigo, pero, sobre todo, hablan de la sensación de no pertenecer al mismo ‘universo’ que te rodea. Sentir que no tienes tu lugar, mientras el resto está como pez en el agua (al menos aparentemente).
Cuando vives fuera del lugar donde has crecido y supuestamente perteneces y regresas, no siempre es fácil sentir que tu lugar está ahí. La incomodidad ante las dinámicas que se repiten década tras década donde no parece tener cabida que ya no se es la misma persona. Las heridas de la infancia que siguen sangrando, la alargada sombra de las expectativas que alguien tiene de ti y nunca podrás cumplir.
Un libro lleno de distancias, físicas y mentales, y de protagonistas que no pueden o no quieren salvarlas. Algunas constantes son la contraposición entre la vida en la ciudad y en pueblos, la brecha intergeneracional entre padres e hijas y el enfrentamiento entre lo que se espera de ti y lo que realmente quieres y te hace bien. Concretamente, el relato ‘Despedida’ me ha dado para horas de debate con amigas sobre el tema del fin de la amistad.
Relatos llenos de sutilezas, que tocan teclas en tu memoria y en tu presente, sobre preocupaciones generacionales, en los que vas pasando “fase a fase” con las protagonistas por diferentes momentos dolorosos y prácticamente canónicos que vertebran la vida de muchas personas.
Una lectura ágil, pero en la que te animo a parar después de cada relato para pensar sobre lo leído, lo merece. En cualquier caso, en mi experiencia, decir que son relatos que ganan siendo comentados con otras personas. Por lo que, muy recomendado para clubs de lectura.
Te sientes de fuera cuando ya no percibes como propios lugares, personas o tradiciones que en teoría deberían ser "casa". Cuando no te hayas con amigas de toda la vida, o quieres salir corriendo en determinadas costumbres familiares. Eres de aquí, pero ya no encuentras tu sitio aquí... Diría que éste ha sido el libro de relatos que más me ha gustado hasta ahora. Son sólo 9 historias , pero cada una de ellas ha hecho crack en algún lugar de la conciencia
Lo recomendaron las chicas de Punzadas, y me parece todo un acierto. Desde luego “ser de fuera” es un estado de ánimo constante que llevamos encima los que no somos de donde vivimos. Esa sensación de volver al origen que tenemos cuando estamos de vacaciones en el pueblo, y que nos traen esos recuerdos, a veces nada agradables, de infancia y adolescencia. Se agradece como refleja ese sentimiento compartido.
Lo rural como cicatriz que llevamos, con orgullo, los que somos de fuera. Que sentimiento tan reconfortante ver plasmado lo que muchas veces no podemos explicar con palabras.
"El pueblo. El sitio del que yo era y del que durante años, me había esforzado por separarme, poniendo cada vez más distancia entre aquel páramo a casi mil metros sobre el nivel del mar y mis sucesivas ciudades. "
sentirse de fuera, desarraigada y apátrida, pero no solo o necesariamente de un territorio sino de muchas más cosas... algo ineludible en nuestra generación
Este primer libro de Raquel está compuesto por 9 relatos que, aunque en un principio parecen no tener nada en común, están dirigidos a tejer un hilo rojo que los atraviesa, cosiéndolos gracias a referencias comunes: ser de fuera no solo literalmente, sino también metafóricamente (las protagonistas son todo mujeres que sienten ser de fuera no solo viviendo en otra ciudad, sino también orbitando en los márgenes de la maternidad, la familia o incluso las amigas de toda la vida).
La escritora va plasmando pequeños detalles, cotidianos, algo melancólicos e “insignificantes” para construir una misma narrativa, y aunque las protagonistas sean personajes diferentes, sus voces conviven para generar una atmósfera común, que para mí ha sido emocionalmente intensa : solo se puede escribir así abriéndose un poquito en canal y dejándose llevar.
Gracias a @sextopisoeditorial por darnos la oportunidad de charlar de todo esto con la escritora y pasar un ratito muy agradable con otras lectoras.
“Habrá otras desesperaciones, concretas y abstractas, pero de otra clase, ninguna comparable con esta, la primera. También pasarán. Y cuando Carmen piense en sí misma, en su cabeza, en su cuerpo-algo que seguirá haciendo a menudo, porque siempre será alguien que se preocupe demasiado-, nunca volverá a verse intacta.¿cómo vas a estar intacta, Carmen?,más bien estás levemente dañada, como un artículo de segunda mano.”
Me ha costado mucho acabarlo y eso que son 140 páginas con algunas en blanco. Pretende tener una intensidad que no consigue y las historias son supertipiconas. Muchísima pereza, y eso que esté libro lo busqué y lo encargué porque me creaba muchas expectativas. Si alguien lo quiere, se lo regalo.
yer terminé la semana asistiendo a la presentación de Ser de Fuera de Raquel Delgado, editado por @sextopisoeditorial. La presentación tuvo lugar en @tiposinfames y la verdad, si hubiera estado antes en esta librería ahora mismo estaría en bancarrota. De hecho, cayeron dos libros más que os enseñaré.
Presentaron el libro @punzadass, Inés y Paula, dos filósofas con mucho arte que descubrí ayer y que tienen un podcast que pinta muy muy interesante. El análisis que hicieron del libro fue muy profundo e interesante y destacaron temas relacionados con lo rural, la pertenencia, la identidad, las amistades y la maternidad.
Ser de fuera es el primer libro de Raquel Delgado, una serie de cuentos, con un tema común que es el ser de fuera, como indica su título. Los migrantes, los que construyen nuevas relaciones, los que vuelven a casa por Navidad y los que tienen a familia y amigos lejos cuando tienen su primer trabajo, cuando se casan, cuando son madres. Hay un cuento que, como madre, me ha llegado especialmente y es Dímelo a mí.
Un libro muy interesante del que se pueden sacar muchas lecturas diferentes y que ayer me traje a casa firmado por la autora que fue cariñosa, cercana y muy inspiradora en su presentación.
Me ha gustado mucho. No tenía ninguna referencia sobre este libro, cero expectativas. Me han parecido unos relatos muy reales, muy cotidianos y cero pretenciosos. Me gusta como escribe Raquel. Te sientes muy identificada con cada uno de sus cuentos (y eso que mi infancia, adolescencia y vida adulta no puede parecerse menos a las de sus protagonistas).
Los relatos que conforman «Ser de fuera» me han ayudado en mis noches más oscuras a calmar mis emociones más fuertes e intensas. Antes de irme a dormir, me sumergía en las historias de estas mujeres que pasaban sus momentos de duelo, incertidumbre y reflexión acerca del lugar al que creían pertenecer. Muchas veces no sabemos cuál es nuestro sitio, pero es que igual muchas personas prefieren vagar por el mundo sin quedarse en un sitio fijo, simplemente quieren experimentar y volar. Otras personas sí que saben dónde quieren estar y, lo más importante (creo yo), dónde no quieren estar. Al final, pienso que no es el lugar lo que más nos emociona o preocupa, es lo que sentimos en ese lugar lo que realmente nos mueve hacia él.
Mucho pueblo, pueblo del de ahora, el de volver; y pueblo del de antes, el de la Abuela, al que ya apenas vas a volver. Todo visto con perspectiva de una mujer, la que precisamente en los pueblos pasa más desapercibida. Abuelas y Madre, uf, qué importantes. Los lazos, los recuerdos y la nostalgia. Nunca más saber ya a cuál llamar casa (porque a todas y a ninguna), en definitiva, ser de fuera.
Encántame ler sobre a vida cotidiana, os pensamentos doutras persoas, os problemas familiares, as cousas que nunca se din en alto... e este libro ten relatos que me quedaron na cabecita durante días.
Guieime pola portada (é precioso) e foi todo un acerto ✨
Un librito delicioso!!! Relatos breves de mujeres en distintos momentos vitales, que de una manera u otra comparten ese sentimiento de “no pertenencia” a algo, de “ser de fuera”. Delicado, elegante y escrito con mucho mimo y cuidado <3. Para no perdérselo, es de lo mejor que he leído este año :)
estos nueve relatos componen un retrato de lo que supone ser mujer y ser de fuera en distintos momentos vitales con el que es imposible no sentirse identificada a ratos. la forma de narrar de Raquel, llena de sensibilidad y observación por el detalle, y la acertadísima elección de situaciones descritas en este libro lo convierten en una lectura ligera pero cargada de verdad y referencias con las que conectar rápidamente.
Un libro que se centra en la vuelta al mundo rural. Con una prosa impecable se compone de una serie de relatos que tratan la necesidad de cariño, la salud mental, la envidia, la amistad tóxica, el amor preconcebido, el retorno a casa, el deseo de ser madre, la maternidad y sus sacrificios y la vida rural. Una novela que alimenta el espíritu de los que nos sentimos extranjeros allá donde vayamos.
Mira que siempre he jurado y perjurado que los relatos cortos, simplemente, no eran para mí. Que siempre les faltaba algo. Que se me quedaban, como su propio nombre indica, cortos. Insípidos. Incompletos. Bueno, supongo que me equivocaba.
He descubierto que me gusta y que disfruto muchísimo de leer historias que se han metido a presión en unas pocas páginas que se leen con aparente facilidad y ligereza. Que condensan muchas reflexiones en tramas abruptas que te dejan siempre con la mente divagando en qué pasará después. Que te hacen sentir tanto en tan poquito (literal y metafóricamente).
Supongo que, después de este libro, puedo decir que sí que soy una chica de relatos cortos. Y que este, en concreto, es un libro chulísimo con el que es súper fácil sentirse identificada con las chicas de estas historias; hasta el punto de parecer muchas veces que está justo ahí escrito eso que tantas veces hay en mi mente y que nunca nunca ha salido por mi boca.
Aunque los primeros cuentos no me han enganchado tanto, llega un punto en el libro en el que empiezas a conectar los puntos en común entre las diferentes mujeres, hasta los últimos relatos que los he devorado.
Me ha encantado ese reflejo de la desconexión y falta de comunicación entre las familias, las amigas, los puntos de entendimiento (o no) entre el pueblo y la ciudad, el origen y el lugar de progreso, si acaso son opuestos.
Con una prosa muy interesante, Raquel Delgado pinta espacios de descanso, burbujas a las que se vuelve en Navidad, en verano, como si nunca se hubieran marchado.
Ha sido chulo y una bonita casualidad que me haya pillado esta lectura de vuelta en casa, leyendo justamente al lado de la piscina de mi infancia. Leyendo “sobre el pueblo desde el mismo pueblo”.
Gracias, Nachín, por el regalo, la verdad que sí que es un poquito yo.
Hace casi 9 meses que me mudé a Madrid, esta semana ha sido el día de Castilla y León y por supuesto he tenido en bucle "Campo amarillo" y he terminado este libro en un tren volviendo a casa. No sé si me ha hecho una herida o me la ha curado.
Estos relatos se leen por sí solos. Aparentemente nada en común, si amplias la mirada, todo y más. Algunos los he leído más de una vez. Imposible sentirte ajena a la voz de sus protagonistas.